Acto de calle en Japón. Autora: Emily Subden/ Oxfam
Finalizada la cumbre en Japón, la presión se traslada ahora a la ONU.

Oxfam considera que los líderes del G8 no han dado la talla ante el reto de un mundo en crisis

La reunión del G8 en Japón no ha sido capaz de abordar los problemas mundiales de extrema gravedad que están afectando primero y de manera más contundente a los países pobres, según la organización Oxfam Internacional al finalizar el encuentro.


Oxfam Internacional sostiene que el liderazgo ahora debe mostrarse en las reuniones claves de la ONU sobre pobreza en septiembre próximo y sobre cambio climático en diciembre. El Director Ejecutivo de Oxfam Internacional, Jeremy Hobbs, ha declarado que “nunca fue más necesaria una acción urgente del G8 que durante esta semana en Japón. El cambio climático acelerado, los precios de los alimentos desbocados y la pobreza creciente están privando a millones de personas de sus medios de vida y, en muchos casos, de sus propias vidas.”


“Algunos gobiernos apostaron por abordar los aspectos cruciales en la agenda del G8, pero al final, esta cumbre no ha creado los grandes avances que se necesitan de manera tan urgente. El consenso que se ha alcanzado es, en el mejor de los casos, superficial, especialmente sobre cambio climático.”


“La búsqueda de un acuerdo más profundo entre las potencias mundiales no acaba aquí. Determinará la agenda durante la presidencia italiana. Sin embargo millones de personas viviendo en la pobreza difícilmente pueden permitirse otro año sin que haya un liderazgo valiente y unido.”

  • Sobre cambio climático, el G8 dio el visto bueno, entre otras cosas, a un compromiso para reducir a la mitad las emisiones globales de gas invernadero hacia el 2050 – pero sin concretar un año de referencia o metas a medio plazo – y el compromiso de donar 6.000 millones de dólares al Banco Mundial para el fondo de inversión sobre clima que se obtendrán reduciendo los presupuestos de ayuda actualmente existentes.


José Antonio Hernández de Toro, portavoz de Intermón Oxfam para cambio climático, dijo que “a esta velocidad, hacia el 2050 la tierra se habrá achicharrado y nadie recordará quienes fueron los líderes del G8.  La aprobación de un objetivo tibio para cambio climático de “50 en el 50” nos deja con un 50% posibilidades de una catástrofe climática. Necesitamos reducciones del 80% de los niveles de 1990 hacia el 2050 y que las emisiones lleguen a su punto álgido y luego empiecen a disminuir hacia el 2015.”


“El anuncio del G8 para el 2050 es sólo otra táctica dilatoria que no hace nada para rebajar el riesgo al que se enfrentan millones de personas pobres ahora mismo. Destinar fondos al cambio climático procedentes de presupuestos de ayuda – cuando la ayuda global está disminuyendo – es claramente injusto. Cada dólar de ayuda desviado a la adaptación al cambio climático es un dólar menos para medicinas y libros de texto.”

  • Sobre la crisis de los alimentos, el G8 prometió revertir el descenso en ayuda a la agricultura – pero sin dar cifras- y ayudar a los planes de la ONU para abordar la crisis. También se comprometió a asegurar que los biocombustibles se producirían de manera compatible con la seguridad alimentaria y para acelerar el desarrollo de la segunda generación de biocombustibles.


El Director Ejecutivo de Oxfam Internacionl, Jeremy Hobbs, afirmo que “los líderes del G8 no parecen entenderlo. Los hechos son claros. Los biocombustibles de los países ricos son una de las causas importantes de la crisis global de los alimentos en este momento, y sin embargo los líderes a penas los mencionaron y despreocupadamente continúan quemando comida en sus coches. Es como hablar sobre el Titanic pero olvidando citar el iceberg.”

  • Sobre la ayuda al desarrollo y África, el G8 reafirmó las promesas previas de proporcionar 50.000 millones de dólares en nueva asistencia, la mitad a África, hacia el 2010 – aunque no ofreció detalles sobre quién haría qué para invertir el descenso en ayuda desde el 2006. También repitió la promesa que hizo 12 meses antes de gastar 60.000 millones de dólares en salud – sin embargo, no se especificó el plazo de tiempo y la propuesta se quedó en algo vago.


El portavoz de Oxfam Internacional en el G8, Max Lawson, ha manifestado: “El intento tosco de los líderes del G8 de dar marcha atrás a sus promesas de ayuda ha fracasado. Cuando quedan dos años para la fecha límite del 2010, los líderes del G8 tienen que entregar ahora los 50.000 millones de dólares en nueva asistencia que prometieron en Gleneagles. El mundo se toma estas promesas en serio aunque los líderes del G8 no lo hagan.”


Charles Abani, director de Oxfam Internacional para la región de África Meridional, ha manifestado: “Los pobres de África encontrarán poco consuelo en las tácticas evasivas del G8. Sólo cuando lleguen con los 25.000 millones de dólares para África, entonces tendremos motivos de celebración. El dinero es una miseria para el G8, pero para los africanos pobres podría significar un futuro sin medicinas que les salven la vida y la oportunidad de aprender a leer y escribir.”

  • Sobre las tendencias actuales, Oxfam Internacional manifiesta que el G8 se quedará corto en 30.000 millones de dólares respecto a lo prometido para el 2010, una cantidad que permitiría salvar la vida de cinco millones de personas, la mayoría de los cuales serían los 30.000 niños que mueren cada día por causas relacionadas con la pobreza extrema.


“El G8 no ha dado la talla ante el reto de un mundo en crisis, un mundo que está pidiendo acción seria. Tenemos que ver liderazgo renovado en septiembre en la cumbre de emergencia sobre pobreza de la ONU y en diciembre en Polonia en las conversaciones sobre cambio climático de la ONU”, ha concluido Hobbs.