Ignacio indignado y desesperado ante el impacto nefasto que ha tenido el NAFTA en sus vidas. Autor: Oxfam
Desde que se firmó el NAFTA, se han perdido 1.3 millones de empleos agrícolas en México

Sangre, Sudor y Comercio: Cómo las cosas han ido de mal en peor en México

Muchos acuerdos de libre comercio entre países ricos y pobres aún tienen que ser firmados. Pero los agricultores mexicanos se han pasado los últimos doce años trabajando y viviendo atados a un acuerdo firmado entre los EE.UU, Canadá, y México en 1994 y que se llama “Área de Libre Comercio de América del Norte ”.

Cuando México firmó el supuesto tratado de libre comercio, el gobierno persuadió a sus agricultores y a la patronal de que si ellos trabajaban mucho y aprovechaban los recursos generados por los numerosos clientes extranjeros el país prosperaría. Doce años después, muchos productores no pueden soportar esta presión y tienen que hacer equilibrios para vivir. Los agricultores pobres han sido los más perjudicados – y han visto como sus medios de vida rentables se iban al garete sin remedio, sepultados por una ola gigante de productos baratos importados por EE.UU. A diferencia de los agricultores estadounidenses, ellos tienen poco apoyo de gobierno: no hay subvenciones, ni concesiones, ni pueden acceder a ningún crédito.

Incluso en el sector industrial, donde se supone que los Acuerdos de Libre Comercio ayudan al crecimiento, la historia de México no ha tenido un final feliz. En un principio se crearon nuevos puestos de trabajo pero, a causa de la competencia a la baja de China, se perdieron 200.000 puestos de trabajo durante el periodo 2001-2004. Tampoco han sido garantizados los derechos básicos de los trabajadores en estas nuevas fábricas, principalmente mujeres.

Ignacio Jiménez tiene 62 años. La agricultura es su vida. Él y su mujer, Consuelo, han trabajado duro para poder vivir de los ingresos que les da la tierra. Ignacio nunca ha tenido mucho, pero se nota en su voz que está indignado y desesperado ante el impacto nefasto que ha tenido el NAFTA en sus vidas.

“Cuando era joven trabajaba duro para cultivar maíz y frijoles. Ganaba dinero – no era una fortuna, pero teníamos lo suficiente para vivir. Pero en estos últimos 10 años las cosas han empeorado.. El NAFTA es uno de los culpables de que nuestra vida se haya convertido en un infierno. No entiendo por qué el gobierno firmó este acuerdo. Es como si ellos acordaran matarnos de hambre. Parece que nos fuerzan a trabajar nuestros campos con las manos atadas a nuestras espaldas. "

Desde que se firmó el NAFTA, se han perdido 1.3 millones de empleos agrícolas en México. Mientras, EE.UU sigue enriqueciéndose mediante la exportación de productos baratos subvencionados como el maíz. Si esta tendencia de generar acuerdos de libre comercio entre países ricos y pobres continúa, Oxfam teme que miles de agricultores de países en vías de desarrollo sufran como Ignacio. Y los países ricos seguirán cosechando grandes beneficios mientras los países más pobres lo pierden todo.