¿Cumple su función?

Un año de vida del Servicio Europeo de Acción Exterior

En el primer aniversario del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), la Unión Europea (UE) se encuentra sumida en una crisis económica, financiera y de identidad que ha acentuado el progresivo deterioro de la imagen de Europa en el escenario mundial, a medida que surgen nuevos actores políticos y económicos.  Este nuevo servicio diplomático ofrece a la UE la oportunidad de subsanar sus deficiencias en política exterior mediante la aplicación de mayor coherencia a la hora de elaborar sus políticas, la congruencia de los distintos instrumentos de la UE y la adopción de un enfoque más integrado y estratégico ante los retos globales.

Con la estructura y la visión institucional adecuadas, y con el apoyo inequívoco de los Estados Miembros, el SEAE podría contribuir positivamente, en lugar de frenar, a la consecución del mandato contenido en el Tratado de la Unión para promover sus valores y abogar por un orden internacional basado en el respeto de los derechos humanos y el derecho internacional, los principios de igualdad y solidaridad, la erradicación de la pobreza y la justicia en el comercio. Las conclusiones de este informe indican que, en el contexto actual de continuos cambios en el equilibrio de poder a nivel mundial, una política exterior basada en estos valores ayudará a la UE a defender sus intereses estratégicos y cimentar su prestigio y su credibilidad como líder a la hora de encontrar soluciones a los problemas mundiales.

Recomendaciones clave:

  • Diseñar una visión clara para la política exterior de la UE, para responder así a la pregunta sobre la posición que quiere ocupar la UE en 2015 como actor global que responde ante retos globales. Esta visión, basada en valores de la UE como el respeto por la democracia, los derechos humanos y el derecho internacional humanitario, potenciará los intereses de la UE, mejorando su prestigio y su credibilidad como socio en el desarrollo de soluciones a problemas globales. Asimismo, aportará una mayor claridad a la función del SEAE, fijando sus objetivos y el rumbo a seguir y reafirmando su importancia respecto de los Estados Miembros.
  • Desarrollar una estrategia general para la política exterior de la UE que sostenga esta visión y guíe su actuación exterior para garantizar que la lucha por la erradicación de la pobreza queda enmarcada dentro de un orden internacional regulado. Esta estrategia requiere una estrecha colaboración entre las instituciones de la UE y el apoyo decidido de los Estados Miembros, de modo que el SEAE pueda cumplir con el ambicioso mandato del Tratado de Lisboa en todo el mundo.
  • Cambiar su actitud reactiva a una más proactiva para enmarcar todas las políticas exteriores de la UE en una única estrategia general que guíe la formulación de planes de contingencia para acontecimientos futuros. Esa estrategia general debe abarcar los siguientes principios básicos, de acuerdo con los cuales se desarrollarían estrategias operativas: respeto a los valores universales; rendición de cuentas mutua; fomento de las soluciones multilaterales; colaboración con la sociedad civil; y promoción de una perspectiva de género de manera que las políticas tengan en cuenta su posible impacto en las mujeres. Estos principios deben guiar estrategias tanto temáticas como geográficas, vinculándolas de manera coherente.