Seis meses después de las inundaciones en Pakistán

Redefiniendo las prioridades en el proceso de reconstrucción

Las inundaciones monzónicas que comenzaron en Pakistán en julio de 2010 provocaron un desastre de dimensiones catastróficas. En torno a 18 y 20 millones de personas se vieron afectadas. Las aguas inundaron hasta una quinta parte del país (una extensión mayor a la superficie total de Inglaterra), destruyendo total o parcialmente más de 1,6 millones de hogares y provocando pérdidas directas e indirectas por valor de más de 10.000 millones de dólares. La mitad de dichas pérdidas se centraron en el sector de la agricultura.

El desastre aún no está superado y muchas personas siguen necesitando ayuda humanitaria.

Los trabajos en curso son sólo el primer paso para la reconstrucción de unas comunidades devastadas.

Ahora hace falta un programa de reconstrucción liderado a nivel nacional y que favorezca a las personas pobres, para abrir así el camino hacia un desarrollo sostenible que redunde en un país más justo y con mayor capacidad de resistencia frente a desastres.

Seis meses después de que comenzaran estas catastróficas inundaciones, la presente nota informativa aporta una evaluación de la respuesta humanitaria hasta la fecha, la crisis persistente, y los retos que quedan por afrontar.

Examina la labor inmediata de reconstrucción, así como los aspectos políticos y socioeconómicos subyacentes que ha de abordar el gobierno de Pakistán, con el apoyo de la comunidad humanitaria internacional, para ayudar a la población más vulnerable a reconstruir comunidades más fuertes y seguras y un país más equitativo y autosuficiente.