Inundaciones en Pakistán - nuestra respuesta

Two men avoid flooded land in fields, Pakistan
Cada nueva inundación ponía a millones de personas de nuevo en riesgo de sufrir enfermedades y desnutrición

En 2010, Pakistán sufrió el mayor desastre natural jamás registrado en su historia. Las inundaciones anegaron una quinta parte del país, dañando gravemente en las infraestructuras.

El agua inundó carreteras, derribó puentes y provocó numerosos daños en muchas escuelas y hospitales. Se estima que 20 millones de personas se vieron afectadas. El agua anegaba la tierra, destruyendo los hogares y medios de vida de millones de personas. Los cultivos se inundaban y el ganado se ahogaba.

Respuesta inmediata

El agua que lo inundaba todo no era apta para el consumo ni lo suficientemente buena como para limpiar. Las tuberías habían desaparecido y la gente desesperada, muerta de sed, se veía obligada a beber agua de los ríos. Muchas áreas quedaron aisladas del resto del país y muchos pueblos (e incluso edificios de cemento) quedaron destruidos. Muchas personas no podían permitirse ir a ningún sitio; no sólo habían perdido lo poco que tenían, incluido su medio de vida, sino que ahora se veían obligadas a endeudarse para escapar de las inundaciones.

Desde Oxfam contribuimos a evacuar de forma segura a más de 240.900 personas atrapadas por las inundaciones en Punjab y Sindh mediante dispositivos de búsqueda locales y barcas de rescate. Nuestros equipos sobre el terreno respondieron inmediatamente a la crisis facilitando kits de higiene, refugio y alimentos. Suministrando algo tan simple como pastillas de jabón, estábamos proporcionando a las personas un arma con la que luchar contra las enfermedades. El personal de Oxfam pudo llegar a ciertas áreas a pie, llevando consigo pastillas para purificar el agua en tan solo 20 minutos. También distribuimos cheques entre las familias afectadas por las inundaciones para ayudarles a superar las primeras semanas y pudieran comprar comida y medicinas, pagar las facturas del médico y deudas que habían adquirido escapando de las inundaciones.

"Cuando todo comenzó a inundarse estábamos sentados, en casa. El agua entró rápidamente. Sólo pudimos salvar a nuestros hijos y coger algo de ropa. No pudimos coger ni parte de la vajilla ni nada. Lo perdimos todo... Nuestra casa y nuestro ganado". Razia, de Sindh, fue una de las personas que recibió un cheque después de que su familia lograra escapar de las inundaciones.

Las inundaciones continúan

Tras estas primeras y catastróficas inundaciones en las que se perdió el 80% de las reservas de alimentos, Pakistán sufrió cuatro años consecutivos de inundaciones que destruyeron los cultivos y afectaron especialmente a las provincias de Sindh y Punjab Sur. Cada inundación ponía a millones de personas de nuevo en riesgo de sufrir enfermedades y desnutrición. A medida que el agua se llevaba por delante las cosechas y las casas, la gente se veía obligada a pedir dinero prestado para alimentar a sus familias y sus deudas aumentaban. Sin un hogar e incapaces de recuperar sus medios de vida, no tenían nada con lo que alimentarse o que vender.

Cuando por fin pudieron regresar a sus casas, poco quedaba de su antiguo hogar. Muchas personas se veían obligadas a dormir fuera, en refugios temporales, hasta que sus casas se secaran del todo para poder ser reparadas. Las tiendas de campaña que, gracias a tu colaboración, pudimos suministrar sustituyeron a los palos y las sabanas bajo las que se refugiaban las personas mientras reconstruían sus casas y plantaban sus cultivos. Nos desplazamos hasta distintos pueblos y animamos a las comunidades a elegir a sus propios voluntarios y voluntarias para promover la salud pública. También facilitamos kits de higiene y formación para sensibilizar acerca de cómo prevenir el contagio de enfermedades. Nuestras iniciativas de "dinero por trabajo" proporcionaron unos valiosos ingresos a las personas más necesitadas que llevaron a cabo trabajos de reconstrucción.

"No teníamos nada y desde Oxfam nos proporcionasteis todas estas cosas que nos fueron realmente útiles", decía Ajeeba, una de las voluntarias para promover la salud en Goth Zawar Suleman, en Khairpur. "Todo nos ha sido de gran utilidad. ¡Quiero deciros que ha sido una iniciativa excelente!"

Construir el futuro

Las inundaciones que año tras año han azotado al país han impedido que muchas personas se recuperen totalmente de las graves riadas de 2010. Resulta imposible construir barreras contra las inundaciones lo suficientemente rápido y, con cada nueva inundación, se pierden nuevamente los cultivos o resulta imposible sembrar los campos y, en consecuencia, las personas se ven sumidas en aún más deudas. Desde Oxfam estamos ayudando a las personas a prepararse ante posibles desastres naturales y proporcionamos ayuda en caso de que se produzcan. La preparación ante posibles desastres resulta crucial pues cada nueva inundación podría provocar una crisis humanitaria mayor que la anterior, afectando una y otra vez a las personas más vulnerables.

Nuestros programas dirigidos a reducir el riesgo de desastres comprenden la planificación de contingencia, el desarrollo de sistemas de alerta temprana, la práctica de simulacros de evacuación, la elevación de las casas y de áreas destinadas al almacenaje de grano y ganado, la construcción de diques y la realización de campañas informativas para que las comunidades estén mejor preparadas ante una situación de emergencia.

Hemos hecho un llamamiento al Gobierno de Pakistán para que (con la ayuda de donantes internacionales) invierta más en la construcción de viviendas más resistentes ante las inundaciones y la creación de sistemas de alerta temprana más eficaces, especialmente en las áreas rurales, así como para que proporcione más fondos a las comunidades locales para que desarrollen su preparación y capacidad de respuesta ante emergencias. Mediante nuestro programa para fomentar la educación de las niñas hemos construido escuelas “modelo” (resistentes a las inundaciones y equipadas con instalaciones de saneamiento) y estamos trabajando con los Gobiernos de los distritos para replicar este modelo en todas las provincias afectadas.

Desde Oxfam también creemos que debemos unirnos para combatir el cambio climático y evitar que familias de todo el mundo se vean atrapadas en un círculo vicioso marcado por la falta de ingresos, el incremento de los precios de los alimentos y una calidad cada vez menor de los alimentos.

"Una estrategia de recuperación y reconstrucción sólida debe ir seguida de un trabajo más intenso por parte del Gobierno para, así, garantizar que los ciudadanos y ciudadanas de Pakistán están mejor preparados para afrontar futuros desastres", señala Arif Jabbar Khan, director de país de Oxfam en Pakistán. "Debemos incrementar los actuales esfuerzos para combatir el cambio climático, que amenaza con hacer de las sequías y las inundaciones fenómenos más severos y frecuentes. El Gobierno debería hacer de esto su principal prioridad".