España es el principal exportador mundial de municiones al África Subsahariana

Publicado : 12 de junio 2006

España es el octavo exportador de municiones para armas ligeras del mundo, y el principal exportador mundial de este material al África Subsahariana, afirma Oxfam Internacional  en un nuevo informe. El documento –que analiza la producción y el tráfico legal e ilegal de municiones– denuncia que cada día se fabrican en el mundo unos 38 millones de piezas (14.000 millones al año) pero no se sabe dónde va a parar el 83 por ciento de ellas.


El valor medio anual de las exportaciones españolas de municiones es de 8,7 millones de euros, lo que sitúa a nuestro país por delante de potencias como el Reino Unido, aunque muy por debajo del principal exportador mundial, EEUU, que vende cada año fuera de sus fronteras por valor de 110 millones de euros. Sólo una empresa de EEUU, la Lake City Army Ammunition Plant, fabricó el pasado año 1.300 millones de piezas de munición.


El informe “Municiones: el combustible de los conflictos” advierte de que la falta de información por parte de los gobiernos hace que se desconozca con exactitud dónde van a parar cada año más de 10.000 millones de municiones. Varios de los principales exportadores –entre ellos Brasil, Bulgaria, China, Egipto, Irán, Israel y Rumania– sólo ofrecen datos de sus exportaciones de munición para escopetas. España, por su parte, afirma que los 37 millones de cartuchos que vendió en 2004 a Ghana (el principal destino de las exportaciones españolas de munición) son para caza, y que por tanto no deben ser sometidas a autorización, decisión que ha sido siempre cuestionada por Oxfam Internacional.


“Los controles internacionales sobre las transferencias de armas ligeras son débiles, pero aún lo son más los que existen sobre las municiones, a pesar del papel tan importante que juegan a la hora de alimentar los conflictos. Por ejemplo, durante la guerra civil en Liberia, en junio de 2003 se detuvieron los combates en la capital por falta de munición, y sólo se reanudaron cuando llegó un nuevo cargamento. Miles de personas inocentes fueron asesinadas”, explica Ricardo Magán, responsable de la campaña Armas Bajo Control en Intermón Oxfam (Oxfam Internacional en España).


El caso de Irak


El informe muestra cómo en los primeros momentos de la guerra en Irak se estimaba que había en el país 20 millones de armas, alimentadas sólo por las municiones que se encontraban en los almacenes iraquíes. Ahora es fácil obtener en el mercado negro balas nuevas de alta calidad provenientes de la República Checa, Serbia, Rumanía y Rusia.


La falta de transparencia y de controles hace que sea imposible saber cómo llegaron esas municiones. Las dos explicaciones posibles son que bandas de contrabandistas las hayan introducido en el país, o que hayan salido de los almacenes de las fuerzas de la coalición hacia el mercado negro. Millones de piezas de munición han llegado legalmente al país desde Serbia y Bosnia en los últimos dos años en cargamentos organizados en nombre del Departamento de Estado de Estados Unidos. Una compañía aérea afirma que ha realizado más de 60 vuelos con cargamento de armas y municiones a Irak en ese periodo de tiempo.


Dentro de diez días


El origen de las balas que se encuentran en el mercado negro en Irak, y fuera de Irak, podría aclararse si  existieran unas normas globales que obligaran a los Estados a marcar con información significativa la munición, y a ofrecer información completa de las transferencias de este material. Por eso, en Oxfam Internacional pedimos que se incluyan la municiones lo antes posible en el Sistema de Marcaje y Rastreo de NNUU.


“Además de estas normas sobre marcaje, dentro de apenas diez días todos los gobiernos del mundo se reúnen en Nueva York en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Armas Ligeras, y allí deberían acordar unos criterios comunes para controlar las transferencias de armas ligeras y municiones. La comunidad internacional no puede seguir mirando para otro lado”, explica Ricardo Magán. “El gobierno español ha dado claras muestras de querer estar entre los países impulsores de este mayor control internacional de las transferencias, y tendrá una oportunidad de oro para hacerlo en esta reunión de Naciones Unidas”.


Los criterios comunes que deberían salir de esta reunión incluyen la prohibición expresa de las transferencias de armas y municiones a países sometidos a embargos internacionales de armas, o que estén en conflicto, o donde se violen los derechos humanos o el Derecho Internacional Humanitario. Antes de autorizar la venta de armas o municiones, los Estados también deberían tener en cuenta las posibilidades de que el material transferido sea usado en ataques terroristas y el crimen organizado, o tenga efectos negativos en el desarrollo del país por situaciones de pobreza.


Radiografía del comercio mundial

  • Al menos 76 países fabrican munición, un número que crece cada año. Turquía y Kenia son algunos de los nuevos productores.
  • El continente americano cuenta con el 39 por ciento de los productores de municiones, seguido de Europa y los países de la antigua Unión Soviética, que suman el 36 por ciento.
  • España vende municiones al África Subsahariana por valor de 1,2 millones de euros, casi el doble de lo que vende Francia (670.000) y el triple de lo que vende EEUU (435.000)
  • No es posible calcular los cientos de miles de millones de balas almacenadas sin ningún control en el mundo, especialmente en los países del antiguo bloque soviético. Sólo en Ucrania y Bielorrusia hay 3 millones de toneladas.
  • En los dos últimos años han llegado a Irak al menos 23 millones de balas de los excedentes bosnios. Desde 1993, Albania ha exportado un mínimo de 124 millones de balas de sus excedentes a países como Afganistán, República Democrática del Congo, Ruanda, Sudán y Turquía.
  • Precio: Albania vende cada bala de 7,62 mm. para AK-47 (Kalashnikov) por 0,04 euros. Un traficante puede vender esa misma bala por 0,20 con un margen de beneficio del 550 por cien.
  • En Irak una bala para un AK-47 cuesta entre 0,12 y 0,36 euros. En Somalia, la reciente escalada en el conflicto ha elevado el precio a 1,2 euros, todo un récord.
  • Según NNUU, en la última década empresas e individuos de al menos 29 países y territorios como Reino Unido, Bélgica, Rusia, Israel, Gibraltar y 10 países del África Subsahariana han participado en el tráfico ilícito de armas y municiones, violando embargos internacionales contra países africanos en conflicto.

 

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