Latinoamérica defiende en Naciones Unidas un control más estricto del comercio y el uso de las armas pequeñas

Publicado : 29 de junio 2006

Se calcula que hay unos 80 millones de armas circulando por Latinoamérica, la región donde se concentra el 42 por ciento de los homicidios por arma de fuego que ocurren en el mundo, un porcentaje que supera al de cualquier otra región del planeta. La población más afectada son los niños y los jóvenes varones.


Para hacer frente a esta situación los países latinoamericanos están defendiendo en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Armas Pequeñas, que se celebra estos días en Nueva York, un control más estricto sobre el comercio y el uso de estas armas. Las organizaciones de la campaña Armas Bajo Control -Amnistía Internacional, la Red Internacional de Acción sobre las Armas Pequeñas (IANSA) y Oxfam Internacional- piden a las delegaciones latinoamericanas que mantengan su compromiso, porque será crucial para el éxito de esta Conferencia.


“La desaparición de todas las referencias al Derecho Internacional Humanitario y a los Derechos Humanos en el último borrador de la declaración final de esta conferencia es alarmante e inaceptable. Los representantes latinoamericanos no deben permitir que esta omisión siga adelante, porque no pueden ignorar el sufrimiento diario de cientos de miles de personas que viven bajo la amenaza de las armas pequeñas, afirma César Marín, de Amnistía Internacional en Venezuela.


Hasta ahora, tanto en su región como en foros multilaterales, los países latinoamericanos han jugado un papel muy activo en el impulso de mayores controles en la proliferación de las armas pequeñas. La aprobación en el mes de mayo de la Declaración de Antigua (Guatemala) es sólo el ejemplo más reciente de este compromiso.


El objetivo en esta Conferencia de Naciones Unidas debe ser alcanzar un acuerdo sobre criterios comunes para un control más estricto de las transferencias de armas pequeñas y ligeras en todos los países, de forma que no acaben en manos de criminales, violadores de los derechos humanos, países en conflicto y países castigados por la pobreza.


“Poner fin a la ausencia de control sobre el comercio de armas no sólo salva vidas, sino que también aporta beneficios económicos. Se estima que la violencia armada cuesta a la región más del 10 por ciento de las riquezas que produce cada año. La aprobación en esta conferencia de unos criterios comunes que rijan el comercio y uso de armas, en los que tendrán que basarse las legislaciones nacionales, es el mínimo resultado aceptable”, declaró Daniel Luz, de IANSA.


“La realidad latinoamerica nos demuestra que existe un vínculo directo entre desarrollo sostenible y violencia armada, que la Conferencia de Naciones no puede olvidar en su declaración final. Los países de la región tienen un papel importante que jugar a la hora de defenderlo, porque las armas ligeras juegan directamente en contra de los esfuerzos de lucha contra la pobreza ”, explicó Ricardo Magán, especialista en comercio de armas de Oxfam Internacional.


Amnistía Internacional, la Red Internacional de Acción sobre las Armas Pequeñas (IANSA) y Oxfam Internacional representan a más de 160 ONG que trabajan en Latinoamérica por la promoción de los derechos humanos, el desarrollo y el control de las armas pequeñas.

 

Contactar

Contactos en Nueva York:
Carmen Rodríguez, Oxfam Internacional +1 646 512 3180
Magda Coss, Red de Acción sobre Armas Pequeñas (IANSA) +1 347 220 2452
Yolanda Román, Amnistía Internacional + 34 680417264

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