Aniversario del terremoto en Pakistán: los supervivientes en riesgo debido al invierno que se adelanta

Publicado : 3 Octubre 2006

Un año después del devastador terremoto en Pakistán que costó la vida a más de 73.000 personas y dejó a tres millones de supervivientes sin hogar, al menos 1,8 millones de personas tendrán que pasar un segundo invierno en la zona afectada en la cordillera del Himalaya alojados en refugios temporales, según un informe publicado hoy por Oxfam Internacional.


El documento – titulado Retos de la respuesta al terremoto en Pakistán un año después – cuenta cómo, a pesar de los logros de la operación humanitaria, que consiguió evitar una segunda catástrofe el pasado invierno, el ritmo de la reconstrucción ha sido lento. Las razones: las enormes dimensiones del desastre, las dificultades del terreno montañoso, la falta de infraestructuras, el clima extremo, los problemas para transmitir información a los afectados y la falta de ayuda a algunos grupos vulnerables.


Más de 40.000 personas viven en campos oficiales de desplazados, pero se calcula que varias decenas de miles más viven en campos informales o en tiendas cercanas a sus poblaciones de origen. En una encuesta realizada por Oxfam Internacional recientemente en 17 pueblos afectados por el terremoto, se detectó que casi la totalidad de los que viven en tiendas no tienen una protección adecuada para las temperaturas bajo cero que se soportan en invierno.


Según los cálculos de Oxfam Internacional, unas 60.000 personas pueden verse obligadas a abandonar sus aldeas de montaña en busca de alojamiento en los campos de desplazados. Otras miles de personas que habitan en zonas rurales remotas están en situación de riesgo, porque las rutas de acceso de suministros vitales como comida, combustible y medicinas quedan a menudo cortadas por las nevadas y las avalanchas.


“El invierno parece estar llegando muy pronto este año, porque ya está cayendo nieve. Además de materiales para reforzar sus refugios frente a condiciones muy duras, las personas que viven en alojamientos temporales en las áreas rurales y montañosas necesitan acceso sostenido a medios para calentarse y a otros bienes esenciales”, explica Farhana Faruqi Stocker, cooperante de Oxfam Internacional.


Las autoridades pakistaníes han adoptado algunas medidas positivas en los últimos tiempos, entre ellas planes para mejorar las instalaciones de los campos para poder hacer frente a un nuevo flujo de desplazados. También acaba de permitir que las agencias humanitarias internacionales distribuyan materiales como láminas de hierro ondulado que ayudarán a los habitantes de zonas rurales a preparar sus refugios para el invierno.


La estrategia del gobierno de Pakistán para la reconstrucción hace a los afectados responsables en la reconstrucción de sus hogares. El gobierno está ayudando a las familias con el suministro de ayuda financiera, instrucciones técnicas y formación para realizar construcciones resistentes a los terremotos. Se ha capacitado a 30.000 albañiles y se ha distribuido dinero a 370.000 familias. Recientemente se ha permitido a las organizaciones de ayuda construir viviendas para los grupos más vulnerables, como viudas y personas con discapacidad.


Problemas como en el Katrina


Sin embargo, las dificultades para comunicar las instrucciones para construir casas resistentes a los terremotos, los problemas de coste y transporte de materiales y las trabas administrativas han hecho que la reconstrucción sea lenta y problemática. Así, al menos una tercera parte de los que han empezado a reconstruir sus casas no están siguiendo las instrucciones oficiales, lo que les puede dejar fuera de las ayudas gubernamentales y, lo que es peor, vulnerables ante futuros terremotos.


“Cuando vemos cómo están las cosas un año después del huracán Katrina, con el país más rico del mundo, EEUU, todavía inmerso en la reconstrucción de las zonas afectadas, no es una sorpresa que Pakistán esté haciendo frente a dificultades en la reconstrucción en un terreno mucho más complicado”, afirma Farhana Faruqi Stocker, de Oxfam Internacional.


Oxfam Internacional también ha mostrado su preocupación por la falta de apoyo del gobierno a los supervivientes que perdieron sus tierras en las áreas rurales. En cuanto a las mujeres, el informe muestra cómo sufren dificultades especiales a la hora de acceder a las ayudas, porque tradicionalmente no han tenido mucho acceso a la educación, no han sido reconocidas legalmente y han estado apartadas del trato con instituciones como los bancos y la administración.


El trabajo de Oxfam Internacional


Para paliar los efectos de la catástrofe, en los seis primeros meses de emergencia Oxfam Internacional proporcionó agua potable y saneamiento a unas 580.000 personas. También distribuyó tiendas preparadas para el invierno y materiales para la construcción de refugios temporales a 370.000 personas, y ayudó a otras 60.000 a recuperar sus medios de vida.


En estos momentos, la ONG construye sistemas de distribución de agua y saneamientos para 220.000 personas, incluidas 130 escuelas de pueblo y áreas remotas de montaña, y para 10.000 personas más alojadas en campos temporales. También ayuda a 90.000 personas a recuperar sus medios de vida a través de programas para que los comerciantes retomen sus negocios y programas de generación de ingresos, con los que además se proporciona ayuda para la recuperación de la agricultura.

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