“Es necesario que se ponga fin a los ataques ya.”
Arianne Arpa Directora de Intermón Oxfam
Mientras el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se prepara para decidir si envía una fuerza de mantenimiento de la paz a Chad, Oxfam Internacional (Intermón Oxfam en España) ha advertido hoy de que no se puede permitir que los ataques contra civiles en el este del país alcancen los niveles que se sufren en Darfur.
En las últimas dos semanas, los ataques contra civiles se han intensificado en la provincia nororiental de Dar Tama, donde las rivalidades tradicionales están derivando en un conflicto a mayor escala a medida que los grupos armados están mejor organizados y equipados, y tienen más miembros. En la provincia suroriental de Dar Sila, los enfrentamientos interétnicos y los ataques sobre las poblaciones –que incluyen ataques transfronterizos desde el vecino Darfur– se llevan a cabo con impunidad. En la última semana de enero, decenas de civiles fueron asesinados en ataques de grupos armados contra las poblaciones cercanas a Djimeze y Biltine.
“Nos enfrentamos a una situación extraordinaria porque a los más de 230.000 refugiados que huyeron de los ataques en Darfur en 2003 y 2004 se les unen ahora miles de chadianos que están huyendo de una nueva ola de enfrentamientos en su propia tierra”, explica Ariane Arpa, directora general de Intermón Oxfam. “El este de Chad es uno de los lugares del mundo donde es más difícil encontrar agua. A pesar de que estamos haciendo todo lo que podemos, hay gente que sólo está recibiendo 4 o 5 litros de agua al día, cuando deberían recibir al menos 15 litros”.
El número de personas desplazadas en el este de Chad se ha cuadruplicado desde mayo pasado, pasando de 30.000 a 120.000. En su mayoría, han tenido que huir de sus hogares como resultado de ataques violentos contra sus pueblos.
Agua potable y sistemas de saneamiento
Intermón Oxfam y Oxfam Internacional están proporcionando agua potable a 30.000 chadianos desplazados en la localidad de Goz Beida y sus alrededores, e intenta mantener el suministro a medida que llegan más, a pesar de que la inseguridad está obligando a recortar el personal humanitario. En las últimas dos semanas, la organización humanitaria ha fletado dos aviones de carga con equipos para el suministro de agua y la construcción de instalaciones sanitarias en el este de Chad.
Además de bombas de agua y equipos para perforar pozos, estos aviones contenían materiales para construir letrinas de emergencia para las personas que han resultado desplazadas por la violencia. Hay desechos humanos y animales en los lugares donde se han establecido los desplazados, y los niños caminan descalzos.
“En algunas de las áreas en las que trabajamos, hay entre 12.000 y 15.000 personas sin una sola letrina. Si la continuación de la violencia nos impide poder construir sistemas de saneamiento rápidamente será muy difícil prevenir brotes de enfermedades infecciosas y relacionas con el consumo de agua en mal estado, como la diarrea, el cólera y la hepatitis”, dice Ariane Arpa. “Cada día, más y más personas en el este de Chad sufren las consecuencias del conflicto armado, y la situación está empezando a estar fuera de control. Es necesario que se ponga fin a los ataques ya”.
Intermón Oxfam pide a las autoridades chadianas y a la comunidad internacional que adopten medidas urgentes e inmediatas para detener la violencia interétnica y ayudar a los afectados. Mientras el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas delibera sobre el despliegue de una fuerza internacional en el este de Chad, Intermón Oxfam recuerda a todas las partes en el conflicto que: