El sitio de Gaza pone en riesgo la salud pública por el deterioro de los servicios de agua y saneamiento

“El acceso al agua potable es un derecho humano fundamental y no debe ser utilizado como una herramienta para castigar a la población de Gaza”
Jeremy Hoobs
Director ejecutivo de Oxfam Internacional
Publicado : 21 Noviembre 2007

El 15 por ciento de la población de la franja no está recibiendo suficiente agua potable por las restricciones de combustible.

Oxfam Internacional ha advertido hoy del aumento del riesgo para la salud pública en Gaza porque los servicios de agua y saneamiento de la Franja están empezando a fallar ante la presión de las restricciones impuestas por Israel sobre el carburante y las piezas de recambio y productos esenciales para el mantenimiento de esos servicios.

Según la Coastal Municipalities Water Utilities (CMWU), organización local con la que trabaja Oxfam Internacional, el 15 por ciento de la población de Gaza (unas 225.000 personas) no está recibiendo una cantidad suficiente de agua potable debido a la falta de diesel.

Oxfam Internacional está también preocupada por los últimos informes de la Oficina del Fiscal General de Israel que han dado su aprobación al plan del Ministerio de Defensa de reducir la cantidad de electricidad que se da a la Franja de Gaza. Esta decisión se produce después de las restricciones a los carburantes decididas por Israel desde el 28 de octubre, que están teniendo un impacto inmediato en los sistemas de agua potable y de aguas residuales de Gaza.

Según el director ejecutivo de Oxfam Internacional, Jeremy Hoobs: “Si queremos evitar una crisis de salud pública tiene que haber una reanudación inmediata del suministro de combustible a Gaza. El acceso al agua potable es un derecho humano fundamental y no debe ser utilizado como una herramienta para castigar colectivamente a la población de Gaza”.

“En un momento en el que aumentan los esfuerzos internacionales para insuflar nueva vida en el progreso hacia la paz, la comunidad internacional está ignorando la súplica de Gaza, permitiendo que siga hundiéndose en la crisis. La población civil de Gaza está siendo castigada por delitos que no ha cometido, en una clara violación del derecho humanitario internacional. Esta política ilegal de castigo colectivo debe parar de una vez”, añade.

Durante las dos primeras semanas de noviembre, ha habido una media de siete pozos de la CMWU en la ciudad de Gaza que no han podido funcionar o han tenido que hacerlo parcialmente por la falta de diesel. Como consecuencia, 50.000 personas se han visto afectadas, y han recibido un 75 por ciento menos de agua. Según nuestros socios y nuestro personal, la situación en toda la franja se está deteriorando porque está disminuyendo aún más la disponibilidad de agua. Las reducciones en el suministro eléctrico sólo contribuirán a exacerbar el sufrimiento de Gaza.

La CMWA advierte de que hay más gente que está comprando ahora agua de diversas fuentes, y que muchas de ellas no tienen controles de calidad adecuados. Beber agua no tratada puede traer problemas de salud graves.

Los sistemas de agua y alcantarillado son de por sí muy vulnerables por las estrictas restricciones en la entrada de bienes a la Franja de Gaza. La CMWU está padeciendo una grave escasez de piezas de repuesto y oros materiales necesarios para hacer reparaciones y un mantenimiento preventivo, cuyo acceso ha sido negado repetidamente por las Fuerzas Israelíes de Defensa desde junio de 2007. Cuando dé comienzo la temporada de lluvias, se necesitará más diesel y más electricidad para mantener en funcionamiento el sistema de alcantarillado.

Desde que comenzaron los cortes de combustible a finales de octubre de 2007, la CNWU ha tenido que hacer frente a problemas crecientes en el funcionamiento de los sistemas de agua y aguas residuales en toda la Franja. Como único suministrador de agua para los 1,5 millones de habitantes de Gaza, la CMWU es muy dependiente de combustible para el funcionamiento de los generadores de sus 135 pozos, 33 estaciones de bombeo y tres plantas de tratamiento, porque en todo Gaza hay déficit de electricidad.

Oxfam Internacional pide la reanudación inmediata y sin impedimentos del suministro de combustible a este territorio. También pide al gobierno de Israel que cese inmediatamente en sus acciones de castigo colectivo sobre la empobrecida población civil de Gaza. Pide a la comunidad internacional que se pronuncie contra el deterioro de las condiciones de vida en Gaza y que haga que las partes implicadas en la protección de los civiles rindan cuentas.

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