El 40 % de la ayuda retorna a los países ricos en concepto de beneficios corporativos y gastos de asesoría
En el 2001, la comunidad internacional se comprometió a entregar $25.000 millones a Afganistán, pero hasta el momento, sólo se han distribuido $15.000 millones. Estados Unidos, el mayor donante es el país que ostenta mayor déficit - según el gobierno afgano, entre el 2002 y el 2008, Estados Unidos entregó solamente la mitad de los $10.400 millones a los que se comprometieron
Las mismas fuentes muestran
como en el mismo período la
Comisión Europea y Alemania entregaron cifras inferiores en
dos terceras partes a los $1.700 millones y $1.200 millones a los que se
comprometieron respectivamente y el Banco Mundial ha distribuido algo más de la
mitad de sus $1.600 millones comprometidos. Reino Unido se comprometió con $1.450
millones y ha distribuido $1.300 millones. España, que se comprometió a aportar
$63 millones, hasta el momento sólo ha distribuido ayuda por valor de $26
millones.
Se estima que el 40% del dinero aportado retorna a los países donantes en forma
de beneficios corporativos, sueldos de los consultores y otros gastos, con la
importante inflación de los costes. Por ejemplo, la construcción de una
carretera entre el centro de Kabul y el aeropuerto internacional costó a los
E.E.U.U. más de $2.3millones por kilómetro, una cifra por lo menos cuatro veces
mayor al promedio de construcción de carreteras en Afganistán.
Alrededor del 90% del gasto público en Afganistán proviene de la ayuda
internacional, por lo que este déficit masivo obstaculiza los esfuerzos realizados
para reconstruir la infraestructura del páis, gravemente dañada tras dos
décadas de guerra, y dificulta la repartición de servicios esenciales tales
como educación y salud.
"La reconstrucción de Afganistán requiere un compromiso en la ayuda internacional
que sea sustancial y sostenible en el tiempo - pero los donantes no han podido
cumplir con sus promesas. Se está perdiendo gran parte de la ayuda que proviene
de los países ricos, pues resulta ineficaz y está descoordinada, “ ha declarado
el autor del informe, Matt Waldman, consejero en incidencia política de Oxfam
Internacional.
"La comunidad internacional debe actuar inmediatamente ante el lento proceso de paz en Afganistán y la relación cada vez mayor entre pobreza y conflicto” ha explicado Waldman.
"La inversión destinada a paliar la pobreza es tan sólo una pequeña fracción del gasto en operaciones militares. Mientras el ejército de E.E.U.U. invierte actualmente $100 millones por día en Afganistán, nuestra investigación muestra como el promedio de ayuda invertido por todos los donantes es tan sólo $7 millones al día – menos de un décima parte."
Según el informe, la falta de capacidad del gobierno afgano, la corrupción y las desafiantes condiciones seguridad ya hacían suponer que habría un nivel de aportación inferior.
Pero la dimensión del déficit
muestra la importancia de que los donantes traten estos temas con diligencia.
El informe también demuestra que una cantidad desproporcionada de ayuda se
dirige exclusivamente al conflicto y está siendo utilizada a favor de objetivos
políticos y militares, en lugar de tratar de reducir la pobreza.
"Esto es hacer política como
miopes. Debemos apoyar el desarrollo en el sur del país, pero si nos olvidamos
de las otras provincias, la inseguridad puede extenderse de forma alarmante” ha
añadido Matt Waldman.
"Ahora, la prioridad es aumentar la cantidad de la ayuda y asegurarse que tiene
como objetivo proporcionar diferencias sustanciales y sostenibles en la vida de
los afganos más pobres, especialmente los de las áreas rurales. La ayuda debe destinarse
a cubrir las necesidades de los afganos, potenciar las capacidades locales y
apoyarles para que se ayuden a sí mismos”, ha subrayado el autor del informe,
analizando el futuro de la ayuda en Afganistán.
Las recomendaciones principales de ACBAR son:
-
Incrementar el volumen de la ayuda, particularmente en las áreas rurales
-
Asegurar la transparencia por parte de los donantes y mejores flujos de información con el gobierno afgano
-
Mejorar los instrumentos de evaluación del impacto, la eficacia y la importancia de la ayuda
-
La constitución de una comisión independiente en efectividad de la ayuda que monitorice la actuación de los donantes
-
Una coordinación efectiva entre los donantes y el gobierno afgano.
Lee el informe en inglés: Falling short: Aid effectiveness in Afghanistan
Contacto
Irina Fuhrmann, T. 91 204 67 20 / 615 359 401
ifuhrmann@intermonoxfam.org
Información complementaria
2. La mayoría de los asesores internacionales que trabajan a tiempo completo para compañías privadas en Afganistán costaron entre $250.000 a $500.000 por año, incluyendo sueldos, permisos y costes asociados.

