Crisis en Darfur en detalle

La respuesta humanitaria en Darfur y el este de Chad es el mayor despliegue de ayuda humanitaria del mundo, con 4,5 millones de personas (en su mayoría mujeres y niños) que necesitan asistencia.

Muchos campos de refugiados, en especial los próximos a grandes ciudades, están saturados, mientras siguen llegando más personas de forma incesante en busca de seguridad. Hay una mayor necesidad en las zonas rurales pero el acceso a ellas es todavía más difícil y peligroso.

Durante los primeros años del proceso de crisis, las agencias de ayuda humanitaria consiguieron regularizar las condiciones de vida de los campos de refugiados gracias a la bajada de las tasas de mortalidad y desnutrición. Sin embargo, existe el serio peligro de que todo lo conseguido hasta ahora se venga abajo.

Un clima de violencia

Las agencias de ayuda humanitaria tienen serios problemas para ayudar a quienes lo necesitan en un clima de violencia y anarquía. A medida que el conflicto se complica, surgen nuevos grupos armados que no dudan en atacar e intimidar a los trabajadores humanitarios, además de robar sus vehículos y equipamiento. En octubre de 2007, siete trabajadores humanitarios fueron asesinados en Darfur. Los autores de esta barbarie pocas veces pagan por sus crímenes.

Estos ataques han perturbado seriamente el trabajo de Oxfam en la zona, aumentando consecuentemente el sufrimiento de los civiles que precisan de nuestra ayuda. En septiembre de 2007, dos integrantes de Oxfam que trabajaban en el campo de refugiados de Kalma, en Darfur Sur, fueron secuestrados a punta de pistola. A comienzos del 2007, nos vimos obligados a cancelar de manera definitiva los programas de Gereida, el mayor campo de refugiados de Darfur, tras un ataque especialmente violento contra el personal humanitario.

Respeto por los derechos humanos

Pese a la gravedad de la situación, Oxfam sigue prestando su ayuda a 500.000 personas afectadas por la crisis, y persiste en su compromiso de ayudar al pueblo de Darfur.

Oxfam lleva más de 20 años trabajando en Darfur. Actuamos aquí por primera vez durante la sequía que azotó la región en 1985 y hemos continuado trabajando desde entonces, ayudando a las comunidades locales en proyectos sanitarios y relacionados con los medios de vida. Este cocimiento de la región nos permite comprender y dar una mejor respuesta a la crisis actual.

Nuestros programas están diseñados no sólo para mejorar la situación sanitaria y reducir las enfermedades, sino también para ayudar a que las personas conserven su dignidad esencial como seres humanos. Esto incluye:

  • Proporcionar agua potable.
  • Mejorar el sistema de saneamiento construyendo letrinas y zonas de aseo, además de distribuir equipamiento de higiene.
  • Distribuir materiales para dar cobijo como lonas de plástico y mantas.
  • Trabajar en estrecha colaboración con la población local, en especial con las mujeres y otros grupos marginales, con el fin de garantizar que nuestro trabajo cubra sus necesidades reales y haciendo partícipes a las comunidades en la toma de decisiones.
  • Formar a cientos de voluntarios para que eduquen a otros sobre cuestiones de saneamiento e higiene personal, además de resaltar la importancia de proteger el agua y los sistemas de saneamiento.
  • Trabajar con los niños para que difundan mensajes importantes sobre higiene.

Los desplazamientos masivos, junto con el descenso de las precipitaciones, están poniendo en peligro los recursos naturales, en especial el agua. En todos nuestros proyectos, Oxfam promueve el uso racional de los recursos naturales cada vez más escasos de Darfur, por ejemplo, mediante el control del nivel de agua o incentivando su reutilización.

Recuperación de medios de vida

Los medios de vida tradicionales, como la agricultura y el comercio, se han visto en gran medida mermados por el conflicto y aquéllos que se aventuran fuera de los campos de refugiados se arriesgan a ser atacados. Nosotros trabajamos para dotar a esta gente de conocimientos y oportunidades que les permitan obtener ingresos y no depender así de la ayuda externa. Por ejemplo, hemos formado a los habitantes del campo de refugiados en diversos oficios para que sean fontaneros, soldadores, veterinarios o carpinteros. También hemos distribuido semillas, herramientas y aperos de labranza en zonas en las que se pueden utilizar, además de ganado.

Defensa de la paz

Además de su trabajo sobre el terreno, Oxfam sigue luchando para poner fin a la violencia y en defensa de la población civil. Instamos a la comunidad internacional a emprender acciones para lograr el cese de las hostilidades, desplegar una mayor fuerza de seguridad en la zona y ejercer presión sobre los responsables para alcanzar un acuerdo de paz duradero.