Aumento de la sostenibilidad y de la resiliencia en Cuba tras los huracanes

Abel Veiga Esperón no tenía miedo de los huracanes hasta que llegó Paloma, un día que quedará grabado en su memoria para siempre.

Este granjero de 53 años se refugió con nueve de sus compañeros de trabajo en la oficina de La Baobita, la cooperativa de Santa Cruz del Sur, en el este de Cuba, que había estado a su cargo durante veinte años.

"Se puso muy feo: las cosas volaban por todas partes, los arbustos volaban, los molinos volaban», recuerda Abel. «El agua del mar llegó hasta aquí. Nuestra enorme mesa comunitaria acabó encima de la oficina. No tenía miedo de los huracanes... hasta ese día". 

La Baobita fue una de las 78 cooperativas que destruyeron los huracanes Ike y Paloma en 2008 y que fueron rehabilitadas con la ayuda de los suministros y de la capacitación de un proyecto de Oxfam de 2 millones de dólares que llevaron a cabo varias organizaciones asociadas locales e internacionales y que cofinanció la Unión Europea.

Introducción a la sostenibilidad

La Baobita no solo fue reconstruida, sino que se convirtió en una de las principales cooperativas de la provincia de Camaguey. Además, el proyecto introdujo nuevos métodos sostenibles de producción, aumentó la disponibilidad de carne fresca y de productos lácteos para el consumo local e incrementó la resiliencia de las comunidades locales frente a los desastres naturales.

"Mueren menos vacas (en 2009 murieron 44 y este año solo ocho), debido a un mejor acceso al agua y a la mejora en la protección que proporcionan las tejas de zinc. Estamos produciendo 10.000 litros más de leche y hemos diversificado nuestros cultivos y animales. Ahora tenemos pollos para obtener carne y huevos".

Distribución de los recursos

El proyecto llegó a La Catalina, una de las regiones más pobres y aisladas de la provincia de Las Tunas. Cuando el huracán Ike azotó la región, los granjeros de La Catalina ya estaban teniendo dificultades para pasar de la producción azucarera a la de alimentos.  

"Fue muy triste —recordaba el director de una cooperativa local—. Cuando recorrí el lugar la mañana siguiente y vi tanta destrucción, y cuando aún necesitábamos tantas cosas... y tuve que decirles a los evacuados que ‘ya no tenían un techo’, que ‘habían perdido su hogar..."
Durante la distribución de alimentos a los evacuados, oyó hablar de los recursos disponibles a través del proyecto de Oxfam.

Los recursos incluían alambre para cercar las granjas de las familias, machetes, la posibilidad de usar un tractor, botas, cántaros grandes y remolques para recoger y transportar leche y piedras.

"El equipo y el alambre eran los recursos que más necesitábamos. Gracias a la ayuda que recibimos, los granjeros trabajan más animados y motivados. Nos sentimos responsables y comprometidos".

Aumento de la producción de alimentos

María Pérez se encargaba de la contabilidad de una pequeña cooperativa en las afueras de Manatí, en la provincia de Las Tunas. «Tras el paso del huracán nuestros animales enfermaron; solo pudimos producir y vender algunas frutas y verduras. Tuvimos que pedir un crédito para pagar a los trabajadores». 

Un molino, tejas y otros suministros y ayudas permitieron que la cooperativa de María se recuperase y en 2012 aumentase la producción en un 158 %. Pero lo que definitivamente cambió la situación fue una camioneta: 

"Nos encontramos en un lugar muy aislado y no hay transporte». Ahora, con la camioneta, los productores pueden ir a la ciudad a vender sus productos y a hacer lo que necesiten sin tener que preocuparse por si se pierden o no pueden volver. La camioneta es la vida de la comunidad".

Damos las gracias a aquellos que compartieron sus historias acerca de cómo les ayudó este proyecto de Oxfam a rehabilitar sus cooperativas de Santa Cruz del Sur, La Catalina y Manatí tras la devastación causada por los huracanes Ike y Paloma. El proyecto de 2 millones de dólares que se llevó a cabo en las provincias de Camaguey, Las Tunas y Granma, en Cuba, fue cofinanciado por la Unión Europea y en él colaboraron las ONG españolas asociadas de Oxfam Mundubat y ACSUR, y las organizaciones asociadas locales, Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA) y Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (ACTAF).

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