Grupos de ahorro: una nueva fórmula de financiación en Camboya

Debajo de una casa de madera que descansa sobre pilotes, Meas Sopheap tiene una “oficina” con una finalidad muy especial. Durante los dos últimos años, esta agricultora ha ofrecido un espacio en su casa y ha ayudado a sus vecinos a ahorrar dinero en grupo.

Sopheap vive en el pueblo de Kraing Lahong, una comunidad agrícola situada a unos 70 km al oeste de la capital de Camboya, Phnom Penh. El día 14 de cada mes, se reúne con sus vecinos. Ese es el día en que los miembros reúnen un poco de dinero y piden préstamos. A finales de 2010 habían ahorrado 8,4 millones de rieles (2.100 dólares), que incluyen 2 millones (500 $) que ganaron con los intereses de los préstamos del grupo.

Anteriormente, los miembros del grupo de ahorro de Kraing Lahong pedían dinero a prestamistas que los cargaban con unos intereses excesivos, en algunos casos el 100% anual.

Con un grupo de ahorro al lado de casa, los miembros de la comunidad que, con frecuencia, necesitan pequeños préstamos de unos 50 $, ya no tienen que desplazarse ni pasar por los procesos de las entidades de microfinanciación, tediosos en muchos casos y que requieren avales y documentación.

En la actualidad, ninguno de ellos pide dinero fuera del grupo. Según cuenta Sopheap, “nuestro grupo de ahorro es el primer lugar al que acudimos cuando necesitamos un crédito”.

Invertir en innovación o emergencias

El año pasado, Sopheap y su hermana, que también es miembro del grupo, pidieron un préstamo de 1,2 millones de rieles (300 $) para construir un almacén de arroz y comprar fertilizante para su cultivo de arroz. Con esta inversión y un nuevo método de cultivo de arroz que acababa de aprender, Sopheap duplicó su producción de arroz en comparación con los años anteriores.

Afirma que, además de invertir en la producción de arroz, la gente suele pedir dinero prestado para mejorar el tipo de animales que crían, como cerdos y pollos. Otros motivos pueden ser enviar a los hijos a la escuela o, a veces, solucionar emergencias familiares como el envío de un familiar enfermo al hospital.

Las ONG locales invitan a Sopheap con frecuencia a aprender cosas nuevas, como técnicas agrícolas, higiene y saneamiento o salud reproductiva. Después, ella disfruta al compartir con otras personas lo que ha aprendido. Su grupo de ahorro se ha convertido en una plataforma que le permite compartir sus conocimientos con los demás.

Oxfam y sus socios introdujeron este modelo de ahorro en las comunidades rurales de Camboya en 2005. En la actualidad, más de 56.000 camboyanos se han unido al programa, una cifra que sigue aumentando.

Al alcance de todos

A diferencia de la mayor parte de los programas de microfinanciación comunitaria, Saving for Change (Ahorrar para cambiar) no incluye fondos externos, como un fondo de rotación, para ayudar a la gente a empezar y sustentar sus grupos. Este programa de autoayuda da una responsabilidad total a los miembros del grupo en lo que respecta a la gestión de su fondo.

Los miembros de un grupo Saving for Change también cuentan con más flexibilidad en lo que respecta a los importes que pueden ingresar, lo que permite participar incluso a las personas más pobres. Algunos grupos permiten ingresos a partir de 2.000 rieles (0,5 $) al mes.

En Kraing Lahong, los miembros pueden hacer ingresos a partir de 5.000 rieles (1,25 $) y hasta 50.000 rieles (12,5 $) al mes. El grupo decidió conjuntamente cargar un interés del 3% mensual. Un aspecto positivo de los intereses es que no se utilizan con personas externas al grupo. Se utilizan para aumentar el fondo del grupo y se devuelve a los miembros al final del ciclo de ahorro, habitualmente de 12 meses.

El grupo del pueblo de Kraing Lahong cuenta con 24 miembros, de los que solo 2 son hombres. Siempre hay alguien que quiere pedir dinero prestado y alguien que tiene dinero para ingresar. Al reunirlos, el grupo ayuda a cubrir la diferencia de crédito, según afirma Sopheap.

A otros habitantes, que hace dos años creían que nunca podrían llegar a ahorrar nada, se les está pidiendo ahora que se unan al grupo. Con el interés creciente que sus vecinos tienen por el grupo de ahorro, Sopheap ayudó a formar otro grupo de 15 miembros en enero de 2011. Ofrece su apoyo y su casa como lugar de reunión para este nuevo grupo, que ya ha elegido a sus líderes y ha elaborado reglas colectivas para el grupo.

“Estos grupos de ahorro pueden mejorar nuestra vida”, afirma Sopheap. “Quiero que las personas entiendan que pueden ahorrar aunque sean pobres”.

Publicado originalmente el 21 de julio de 2011