Indonesia

Indonesia está clasificada por la ONU como un país de ingresos medios. Con una población de más de 237 millones, unos 120 millones de indonesios son pobres o casi pobres y decenas de millones más viven justo por encima de la línea de pobreza nacional.

Aunque las tasas de pobreza están cayendo, un desastre natural o una crisis económica podrían ser devastadores. El reciente crecimiento económico y la abundancia de recursos naturales podrían contribuir a reducir esta pobreza. Sin embargo, la aplicación ineficaz de las políticas, la endémica corrupción, la distribución desigual del bienestar y la falta de transparencia han llevado al aumento de la desigualdad. 

Las mujeres están excluidas de la toma de decisiones económicas a pesar de representar el 70% del sector productor de alimentos y el 65% de los trabajadores de fábricas en Indonesia. La promoción del liderazgo económico femenino aumentaría la inversión económica en las mujeres, sus ideas y sus medios de subsistencia.

Oxfam en Indonesia

Oxfam ha trabajando en Indonesia desde 1957, especialmente en la zona este. Nuestro objetivo es ayudar a encontrar soluciones duraderas a la pobreza y el sufrimiento en el país y trabajar para la igualdad de las mujeres y la garantía de los derechos de la ciudadanía. Para conseguirlo, trabajamos a través de y con una serie de socios locales para implementar tres programas:

  • Promover los derechos de las mujeres: apoyando el movimiento de las mujeres, fortaleciendo la participación y el liderazgo de las mismas, reduciendo la incidencia de la violencia de género en la sociedad y fomentando la justicia del género.
  • Impulsar la Justicia Económica: protegiendo y asegurando  los medios de vida de mujeres y hombres pobres y vulnerables a través del acceso equitativo a los recursos naturales y de la creación de  mercados justos. Fomentando una distribución transparente y responsable de los recursos, promoviendo empresas comunitarias y colaborando con el sector privado y los movimientos de defensa de los derechos laborales.
  • Prevenir y reducir el impacto de desastres: mejorando la capacidad de las personas, especialmente de las más vulnerables, a hacerles frente, mejorando los servicios de saneamiento básicos, educando a los niños y niñas en prevención y respuesta frente a las emergencias y promoviendo el liderazgo de las mujeres y de la resiliencia comunitaria.