Justicia de género

La discriminación y la injusticia son dos de los factores principales causantes de la pobreza en el mundo, y una parte fundamental de lo que hacemos es garantizar que tanto mujeres como hombres obtienen los mismos beneficios de nuestro trabajo.

¿Por qué pedir igualdad para la mujer?

Porque una mujer es más probable que sea pobre. Y a pesar de ello, según muestran las investigaciones, también es muy probable que haga la mayor parte del trabajo. Pero este tipo de discriminación no empieza aquí, sino que viene de lejos. A las niñas se les suele negar el acceso a la educación, los medios sanitarios y la alimentación desde que nacen. Pero esto tiene que cambiar.

En general, los hechos demuestran que las mujeres son las que reciben la peor parte en:

  • Educación: dos tercios de los menores que no van a la escuela son niñas.
  • Trabajo: las mujeres sólo obtienen el diez por ciento de los beneficios generados en el mundo aunque son las responsables de dos tercios de la producción.
  • Prestaciones sociales: la violencia doméstica es la primera causa de lesiones y muertes de mujeres en todo el mundo.
  • Democracia: las mujeres sólo ocupan el 14 por ciento de los puestos de dirección política en el mundo.

Pobreza y poder

La pobreza consiste en la carencia de oportunidades y acceso al poder, además de la incapacidad de disfrutar de una vida decente. Todos los problemas derivados de ella están conectados, pero la visión tradicional que limita la participación de las mujeres en las decisiones que afectan a sus propias vidas y a la comunidad a la que pertenecen implica que son ellas las que más acusan la incidencia de la pobreza.

Por este motivo, Oxfam lucha por la "igualdad de género" en cada aspecto de su labor para asegurar que tanto mujeres como hombres reciben el mismo trato. Las comunidades están contribuyendo mucho a este cambio positivo a través de la difusión de sus puntos de vista. Somos conscientes de que no será sencillo acabar con la discriminación de género, ya que ésta depende de su propio contexto, y tenemos en cuenta esta diversidad de puntos de vista que refuerza el trabajo de Oxfam en esta área.

Cómo atajar la discriminación de género

Oxfam ayuda a las mujeres:

  • Llevando a cabo campañas para conseguir reformas legislativas en aquellos países en que las leyes desfavorecen a las mujeres.
  • Formando a las mujeres para acabar con el analfabetismo y que así tengan acceso al mercado laboral.
  • Aumentando los beneficios de algunas de las familias más pobres del mundo a través de programas de financiación comunitarios dirigidos a mujeres.
  • Reforzando su participación comunitaria para que puedan ser líderes o portavoces.
  • Llevando la paz a zonas donde hay enfrentamientos y conflictos.
  • Ayudando a las mujeres a conocer sus derechos humanos, de forma que no acepten la violencia.

En todos sus esfuerzos, Oxfam no sólo dota a las mujeres de los medios necesarios para participar de manera activa en sus comunidades, sino que reeduca a las comunidades para que acojan favorablemente sus aportaciones.