Nicaragua

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Nicaragua, un país con cerca de 6 millones de habitantes, cuenta con una población multiétnica y pluricultural, con predominio de población urbana (57%), mayoritariamente femenina (57%) y joven (65%). Los pueblos indígenas y comunidades étnicas representan el 15% de la población.

La revolución política y social de Nicaragua de los años 80 hizo de ella una inspiración de cambio para el mundo. Un país dónde, con el repuntar de los actores sociales, las ideologías de igualdad vieron el camino para ser llevadas a la práctica. Décadas después, diezmada por los estragos de la guerra y por desastres naturales, Nicaragua se convierte en un país altamente endeudado y en el segundo país más pobre de América.

Los retos actuales

Actualmente, la democracia continúa siendo un desafío y la economía del país depende en gran medida de sus exportaciones agrarias, así como de la ayuda internacional y de las remesas familiares provenientes del exterior. Según el Banco Mundial, el 80% de la población vive con menos de dos dólares al día y la pobreza es principalmente rural.

La brecha de género entre mujeres y hombres sigue siendo significativa debido a las inequitativas relaciones de poder entre ambos sexos en el ámbito público y privado.

Nicaragua también enfrenta problemas ambientales graves y es altamente vulnerable ante catástrofes naturales. Cuenta con experiencia institucional, marcos legales y una buena organización comunitaria en este tema,  sin embargo hay que gestionar mayores recursos económicos para hacer frente a estos desafíos.

Oxfam en el país

Oxfam trabaja en Nicaragua desde hace más de 20 años. Creemos que la participación activa, organizada y autónoma de la sociedad civil es clave para lograr cambios a largo plazo. Por eso:

  • Promovemos el ejercicio de una ciudadanía activa, con especial énfasis en el ejercicio de un liderazgo transformador de mujeres y personas jóvenes, que influya en la gestión y en las políticas públicas.
  • Contribuimos junto a nuestros socios, socias y aliados en el país a un modelo económico alternativo rural, que permita a más personas disponer de medios de vida sostenibles.
  • Contribuimos a preservar el derecho de las personas más vulnerables de Nicaragua a estar preparadas para enfrentar situaciones de crisis y a tener una asistencia humanitaria de calidad.