Afganistán: se acaba el tiempo para prevenir la hambruna en el invierno

“Esto es una carrera contra el tiempo. La salud de un millón de niños y de medio millón de mujeres está expuesta a un serio riesgo”
Matt Waldman
responsable de política de Oxfam en Kabul
Publicado : 30 Agosto 2008

Con el crudo invierno afgano a la vuelta de la esquina, la agencia Oxfam Internacional advirtió hoy que ha llegado el momento de evitar una nueva crisis humanitaria y que para ello es necesaria una financiación inmediata.

 

Hay 5 millones de afganos que se enfrentan a una acuciante escasez de alimentos y la llamada del país para conseguir la financiación requerida resultó en una decepción al no reunirse ni una quinta parte de los 404 millones de dólares americanos necesarios para responde a la crisis, por lo hablar de que no hay personal suficiente para organizar y coordinar los monumentales esfuerzos de ayuda humanitaria que se precisan en la zona.



Amplias zonas del país están sufriendo una crisis como consecuencia del efecto de diferentes factores que incluyen el duro invierno, los elevados precios de los alimentos, la sequía y la creciente inseguridad.



Una evaluación de Oxfam en una de las provincias afectadas más severamente, Daikundi, muestra que sus habitantes están soportando las condiciones más duras de los últimos 20 años y que otras personas viven condiciones similares en otras provincias. Es casi imposible llevar la ayuda humanitaria a las áreas rurales durante el duro invierno afgano, por lo que es necesario emprender acciones conjuntas para evitar la crisis.



“Esto es una carrera contra el tiempo, y la comunidad internacional debe responder con rapidez antes de que empeoren las condiciones con la llegada del invierno. La salud de un millón de niños y de medio millón de mujeres está expuesta a un serio riesgo debido a problemas de desnutrición”, afirmaba Matt Walkman, responsable de política de Kabul.



“Si la respuesta es lenta o no es suficiente, la gente se vería forzada a vender sus posesiones o a abandonar sus hogares y pueblos, por lo que la delicada estabilidad del país se volvería incluso más frágil. Las tasas de mortalidad infantil y de mujeres embarazadas son de las más elevadas del mundo y podrían empeorar”.



Por ello, Oxfam apela a la buena fe de los países contribuyentes para que ofrezcan la financiación necesaria para la respuesta al llamamiento de emergencia realizado por Afganistán en el mes de julio, así como otras medidas de apoyo que aumenten la capacidad de ayuda humanitaria de las Naciones Unidas en el país. Algunos países como el Reino Unido, los Estados Unidos, Canadá o la Unión Europea ya han prestado fondos para esta respuesta, pero muchos otros no lo han hecho.



En una carta dirigida a Ministros de Desarrollo Internacional de todo el mundo, Oxfam advierte de que ha llegado la hora de apoyar al desarrollo de Afganistán y además solicita medidas a largo plazo para reforzar la seguridad de la provisión y disponibilidad de los alimentos y así reducir la vulnerabilidad de sus habitantes frente a las catástrofes. En concreto aboga por:

 

  • La potenciación y desarrollo de capacidades además de la reforma de la Autoridad Nacional Afgana para la Gestión de Desastres (Afghan National Disaster Management Authority); y
  •  

  • emprender acciones que optimicen la eficacia de las ayudas en agricultura, la gestión de la tierra y el agua y que implican incluso reformas en el seno del Ministerio de Agricultura.



Oxfam también cree que son necesarias una serie de medidas para potenciar la eficiencia, y que recoge el reciente informe ACBAR (sólo disponible en inglés). Éstas incluyen una total transparencia, puntos de referencia y objetivos para el seguimiento y evaluación de la eficacia de la ayuda humanitaria, además de otros mecanismos de coordinación y un mayor equilibrio en la distribución de la ayuda.



En cinco provincias, que incluyen las zonas más afectadas de Badakhshan y Daikundi, Oxfam está evaluando el impacto de la sequía y de la escalada de precios en el acceso a los alimentos y al agua, y además ha planificado una primera respuesta de emergencia de 1,8 millones de dólares. En Badakhshan, por ejemplo, Oxfam contribuirá al restablecimiento de los suministros de agua y ofrecerá dinero en metálico a 17 500 personas para que puedan comprar comida y consumir agua potable.



Oxfam también está poniendo en marcha programas rurales a largo plazo a través de sus socios locales en Afganistán en un total de 11 provincias. Con estos programas Oxfam intenta promover medios de vida sostenibles e incluyen la distribución de simiente, fertilizantes, ganados, el apoyo para la creación de bancos de cereales y el aumento de poder adquisitivo de la gente a través de proyectos retribuidos con dinero en metálico.

Información complementaria

Disponible a petición: Carta de Oxfam a los Ministros de Desarrollo / informe sobre Daikundi.

De acuerdo con la llamada conjunta de ayuda de emergencia para Afganistán (Afghanistan Joint Emergency Appeal) realizada en julio de este año por el gobierno afgano y las Naciones Unidas, se estima que 1,2 millones de niños menores de 5 años y unas 540.000 mujeres embarazadas o en fase de lactancia son extremadamente vulnerables a problemas de desnutrición en las 22 provincias afectadas.

ACBAR (Agency Coordinating Body for Afghan Relief) es el cuerpo que coordina los esfuerzos de ayuda de Afganistán y que está constituido por más de 100 ONG nacionales e internacionales que operan en Afganistán. El informe que publicaron en marzo de 2008 y al que se alude anteriormente se llama “Falling Short”.