Un trabajador descansa junto a su arma durante unas obras en el camino que va de Kamion, Uganda, a Oropoi, Kenia. Autor: Simon Nangiro/Oxfam
Oxfam insta a los gobiernos para que apoyen firmemente el Tratado Internacional sobre Comercio de Armas

El comercio irresponsable de armas mina los esfuerzos para reducir la pobreza

“La débil regulación que existe en la actualidad sobre el comercio de armas provoca grandes pérdidas, corrupción y endeudamiento”
Jeremy Hobbs
Director Ejecutivo de Oxfam Internacional
Publicado : 8 Octubre 2008

Los compromisos mundiales para reducir la pobreza y mejorar la vida de las personas no se van a alcanzar si la comunidad internacional no da un paso urgente hacia el control del comercio de armas.

El informe “Minando los ODM a balazos” publicado hoy por Oxfam Internacional alerta que la venta irresponsable de armas impedirá que muchos países alcancen los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). La transferencia irregular de armas provoca el incremento de la violencia armada y aviva los conflictos, creando graves consecuencias para la consecución de los ODM.

Actualmente, muchos países autorizan la venta de armas sin tener en cuenta su potencial impacto en los índices de pobreza. Algunos gobiernos también compran armas a un alto precio, con el consiguiente endeudamiento y reducción de la cantidad de dinero disponible para erradicar la pobreza. La falta de transparencia y responsabilidad en el comercio de armas conlleva grandes dosis de corrupción y pérdidas económicas, unas partidas de dinero que podrían ser destinadas a mejorar la calidad de vida de las poblaciones.

El Tratado Internacional sobre Comercio de armas, que se encuentra en un momento clave en el marco de las negociaciones en Naciones Unidas, debería incluir criterios suficientemente efectivos para  detener aquellas transferencias de armas que pongan en peligro el desarrollo de las comunidades.

Jeremy Hobbs, Director Ejecutivo de Oxfam Internacional ha dicho: “Los Objetivos de Desarrollo del Milenio indican los estándares básicos en los que los seres humanos pueden vivir decentemente. Muchos países no los van a poder alcanzar, y las transferencias irregulares de armas son una de las razones”.

“La débil regulación que existe en la actualidad sobre el comercio de armas, además de prolongar e intensificar los conflictos, provoca grandes pérdidas, corrupción y endeudamiento. El dinero que se destina a estas transacciones podría ser destinado a crear hospitales, escuelas e infraestructuras básicas”, explica Hobbs.

“Oxfam Internacional no se opone a la venta responsable de armas para la defensa legítima o las necesidades de las fuerzas policiales. Pero actualmente, estas transacciones se realizan sin marco legal y el caos que ello conlleva está destrozando la esperanza de millones de personas”.

 “Se trata de un problema mundial que necesita una solución global. Es necesario establecer un Tratado Internacional sobre Comercio de Armas y podemos hacerlo ya. Hace falta que haya voluntad política por parte de todos los gobiernos para impulsar las negociaciones a favor del Tratado de forma urgente” ha añadido el Director Ejecutivo de Oxfam.

El informe publicado por Oxfam Internacional muestra los vínculos entre el conflicto armado, la venta irresponsable de armas y los fracasos en el desarrollo de las comunidades.

Dos tercios de los países que probablemente no alcanzaran los Objetivos de Desarrollo del Milenio están actualmente en conflicto o salen de él. Países como Burundi, por ejemplo, que no son productores de armas, sufren las consecuencias de las transferencias incontroladas y el contrabando de armas. El flujo de armas en Burundi ha permanecido activo a lo largo de los años, a pesar de haberse constatado que la guerra civil ha matado a miles de personas y destrozado infraestructuras básicas. En consecuencia, Burundi no logrará alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Liberia también ha sufrido una guerra civil alimentada por las importaciones de armas. Pero tras el alto al fuego y las elecciones en el país, se instauró un efectivo embargo armamentístico que, junto con otras importantes medidas, ha conseguido reducir considerablemente el número de armas de fuego en circulación. La disminución de la violencia armada coincide con importantes avances hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Turquía sigue aumentando su deuda nacional con la compra de armas – posiblemente tan alta como sus $15.800 millones en el año 2000, cuando los Objetivos de Desarrollo del Milenio se acordaron por primera vez. En consecuencia, el presupuesto nacional de Turquía se ha reducido, mermando la partida destinada a mejorar el sistema social y reducir la pobreza.

El Tratado sobre el Comercio de Armas está actualmente en debate en el seno de Naciones Unidas en Nueva York. Durante todo el mes, los estados miembros decidirán cuál va a ser el siguiente paso en el proceso. Oxfam Internacional insta a todos los gobiernos a que apoyen las negociaciones sin dilación, y especialmente al gobierno español, a que impulse con su apoyo la creación del Tratado.

La organización hace un llamamiento para que el Tratado contenga criterios claros que especifiquen los efectos que la transferencia de armas tiene en el desarrollo sostenible y los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Información complementaria

  1. Durante el mes de octubre de 2008, los delegados de los Estados miembros negociaran los próximos pasos hacia la creación de un TCA (Tratado sobre el Comercio de Armas) en la reunión del Primer Comité de Naciones Unidas, que versará sobre armas
  2. En el 2006, 153 estados votaron a favor de un Tratado sobre el Comercio de Armas en la Asamblea General de Naciones Unidas, 24 estados se abstuvieron y solamente Estados Unidos votó en contra.
  3. Un Grupo Gubernamental de Expertos (GGE) fue designado por Naciones Unidas para examinar la “viabilidad, ámbito de actuación y parámetros” de un TCA. El grupo finalizó su trabajo en Nueva York en Agosto de 2008, tras haberse reunido tres veces a lo largo del año. Coordinado por un experto argentino, el grupo ha contado con componentes de un amplio grupo de países, entre los que está Brasil, China, Egipto, Francia, Indonesia, México, Rusia, Sudáfrica, Reino Unido y España.
  4. El informe elaborado por el GGE se presentará en Octubre en la Asamblea General de Naciones Unidas.