Aumentan las violaciones, trabajos forzados y agresiones entre la población del Congo

“Algunas personas nos dicen que esto es el infierno, otros, que su vida ya no tiene ningún valor”
Juliette Prodhan
Responsable de Oxfam en R.D. del Congo
Publicado : 13 Noviembre 2008

No hay lugar donde escapar de la brutal violencia que sigue asolando el país


 

Un brutal incremento de agresiones, violaciones y trabajos forzados está teniendo lugar en el Congo, perpetrados por grupos de hombres armados de distintas facciones contra la población que ha huido de la intensa violencia que azota el norte de Kivu, según la evaluación llevada a cabo por los equipos de Oxfam Internacional en el país.


La visita a los campos y comunidades de Kivati, justo al norte de Goma; Sake y Minova, al sur de Goma y Kanyabayonga, al norte de Rutshuru llevada a cabo por la organización ha constatado como miles de civiles que habían huido del epicentro del conflicto, están siendo de nuevo víctimas brutales de la violencia.


En los campos del norte de North Kivu, se han denunciado violaciones, obligación a realizar trabajos forzados bajo la amenaza de las armas, y reclutamiento de niños por parte de los grupos armados.  


"Algunas personas nos dicen que esto es el infierno, otros, que su vida ya no tiene ningún valor. El mundo necesita mostrarles que eso no es verdad, redoblando sus esfuerzos para conseguir un alto al fuego y aportando de forma inmediata un apoyo adicional a las fuerzas de paz de Naciones Unidas. Está claro que cientos de miles de personas en el este del Congo no están recibiendo la protección que tan desesperadamente necesitan", ha declarado Juliette Prodhan, responsable de Oxfam Internacional en R.D. del Congo.

 

  • En Kanyabayonga un número creciente de hombres armados están causando estragos en la población. Las fuerzas armadas roban dinero, comida e incluso contenedores de agua. Los centros médicos han tratado más de 66 casos de mujeres violadas durante la última semana, pero el número real puede ser mucho mayor debido a que no todas son registradas.
  • En la zona de Kibati, y aún más al sur, hacia Sake y Minova, el trabajo forzado y la violencia sexual está asolando las comunidades, donde sus residentes se ven forzados a acarrear agua y madera para los hombres armados. En un campo, los grupos armados han robado todas las lonas de plástico que servían de refugio a los residentes.

     
  • Los niños están llegando solos a los campos y comunidades, tras haberse separado  de sus familias durante la huida, convirtiéndose en presas fáciles para los grupos armados. Según han denunciado organizaciones de ayuda a la infancia, en la ciudad de Rutshuru, la semana pasada las fuerzas armadas reclutaron a 37 niños.


"No hay dónde escapar de la brutal violencia que está teniendo lugar en el  este del Congo. Incluso los lugares en los que la gente se había refugiado están siendo atacados. Con el aumento de agresiones y violaciones, la prioridad de la población es la seguridad", ha dicho Prodhan.


Oxfam hace un llamamiento para que se apoye de forma inmediata la fuerza de paz de Naciones Unidas en la zona, MONUC, con el objetivo de ayudar a detener la violencia, proveer seguridad y protección a los civiles y permitir la labor de las agencias humanitarias. Según constata Oxfam Internacional, las fuerzas de paz están realizando enormes esfuerzos para lograr mantener a salvo a la población del Congo.



La reubicación de tropas de otras regiones del país no es la solución, pues dejaría a miles de civiles en una situación de total vulnerabilidad ante los ataques que están ocurriendo en otras zonas del país. El despliegue de las tropas europeas debe combinarse con una presión diplomática sostenida hasta lograr alcanzar una solución política que considere las causas subyacentes del conflicto. La guerra en la República Democrática del Congo empezó hace diez años y se ha cobrado 5'4 millones de vidas.


"Las conversaciones de la comunidad internacional no dan muestras de urgencia. Sin embargo,  es realmente apremiante encontrar una solución al conflicto. El mundo está fracasando una vez más en aplicar  la "Responsabilidad de Proteger" a los civiles inocentes del Congo", comenta la portavoz de Oxfam.
Oxfam Internacional pide al enviado especial de la misión de Naciones Unidas,  Olusegun Obasanjo, que unifique los esfuerzos de paz y encuentre una solución sostenible a este prologando conflicto.
 

Información complementaria

En el 2005, una gran mayoría de Estados miembros de Naciones Unidas acordaron que tenían la 'Responsabilidad de Proteger' a su población del genocidio, crímenes de guerra, limpieza étnica y crímenes contra la humanidad, y que la comunidad internacional también tenía la responsabilidad de ayudar – primero apoyando a los gobiernos en esta labor y, segundo, actuando si algún gobierno no lo lograba.