Oxfam pide una reforma completa de las prácticas de I+D en el campo médico

“Durante muchos años, los más pobres no han recibido más que los restos de nuestro sistema mundial de innovación médica.”
Rohit Malpani
Consejero investigaciones, Oxfam
Publicado : 13 Noviembre 2008

Los gobiernos y la industria farmacéutica siguen sin desarrollar nuevos medicamentos y vacunas para hacer frente a las enfermedades de los países en vías de desarrollo, según declara hoy Oxfam Internacional en un nuevo informe.



Oxfam, que tomará parte en la conferencia sobre este tema organizada por la Comisión Europea en Bruselas, afirma que tras años de avances científicos, todavía menos del 10% de la investigación médica se dedica a enfermedades que afectan a más del 90% de la población mundial.



Según el informe Poner fin a la crisis de I+D en  la salud pública, las afecciones tropicales como el dengue o la enfermedad del sueño afectan a millones de personas en los países en vías de desarrollo, y aun así solamente 1 $ por cada 100.000 $ empleados en el mundo para I+D médico se destina a su estudio.



“Seguir como hasta ahora no lleva a ninguna parte”, dijo Rohit Malpani, miembro de Oxfam y coautor del informe. “Un sistema de I+D centrado en las urgentes necesidades de los países en vías de desarrollo depende y viene dictado en gran medida por la propiedad intelectual, incluso aunque este sistema desfavorezca claramente a los más pobres”.



Los países ricos siguen a la zaga en cuanto a la dotación de recursos para la financiación de la investigación de las enfermedades olvidadas. Alemania ha aportado tan solo 20 millones de dólares en el año 2007 para la innovación médica en beneficio de los más pobres, lo que representa el 0,12% de su presupuesto total para la investigación.



Incluso cuando los gobiernos invierten para mejorar el sistema de I+D, sus iniciativas a menudo resultan infructuosas y totalmente improductivas, caracterizándose por la falta de coordinación y transparencia. Por ejemplo, la primera tentativa del “compromiso de mercado” (Advanced market commitment o AMC), un prometedor proyecto para impulsar la innovación en materia de vacunas para las enfermedades olvidadas, ha sido un fracaso.



La idea era desarrollar una vacuna para prevenir la enfermedad neumocócica, responsable de la muerte de 1,6 millones de niños al año. Los contribuyentes, entre ellos Canadá, Reino Unido, Rusia, Italia, Noruega y la Fundación Gates, entregaron más de 15.000 millones de dólares a las compañías farmacéuticas Wyeth y Glaxo-Smith Kline. No obstante, el dinero se empleó en modificar y obtener una vacuna que ya estaba siendo desarrollada para los mercados ricos, por lo que no favoreció una auténtica innovación.



“En una época en la que los contribuyentes son considerados responsables de sus presupuestos de ayuda, no tiene sentido que estos fondos de vital importancia destinados a I+D se desperdicien inútilmente”, afirmó Malpani.



Oxfam ha explicado que existen muchas iniciativas para mejorar la investigación y el desarrollo, por ejemplo la reserva de fondos para premios y los consorcios de patentes. La agencia pide a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la creación de un “Fondo global para investigación y desarrollo” dedicado a estimular innovaciones adicionales y gestionar la pesada carga que representan las enfermedades que afectan principalmente a la población pobre de los países en vías de desarrollo.



En palabras de Malpani: “Durante muchos años, los más pobres no han recibido más que los restos de nuestro sistema mundial de innovación médica. Es imprescindible un cambio radical en las prácticas de I+D dirigidas actualmente por la industria dentro de un sistema descoordinado”.