Son necesarios al menos 50.000 millones de dólares anuales para financiar la adaptación de los países en vías de desarrollo
Son necesarios al menos 50.000 millones de dólares anuales para financiar la adaptación de los países en vías de desarrollo

Encontrados: 50.000 millones de dólares para financiar las necesidades de adaptación

“Las partes implicadas deben ponderse de acuerdo sobre cuál es el mejor modo de financiar el proceso de adaptación”
Heather Coleman
Consejero Senior de Oxfam sobre Cambio Climático
Publicado : 2 Diciembre 2008

Innovadores mecanismos de financiación pueden costear las necesidades de adaptación sin hacer saltar la banca.

Poznan, Polonia. Las partes implicadas en las negociaciones de las Naciones Unidas sobre el cambio climático deben apoyar mecanismos de mercado innovadores que generen el dinero necesario para que los países en vías de desarrollo puedan adaptarse a los efectos del cambio climático cada vez más graves, ha afirmado hoy la agencia internacional Oxfam.



En un nuevo informe publicado hoy bajo el título “Convertir el carbono en oro”, Oxfam explica que ya hay modos disponibles para generar miles de millones de dólares y que están relacionados con los planes de reducción de emisiones. Por medio de ellos, se garantizaría que los países con emisiones más elevadas y los medios económicos necesarios asumieran la mayor parte de las obligaciones. Son necesarios al menos 50.000 millones de dólares anuales para financiar la adaptación de los países en vías de desarrollo, cifra que se verá aumentada si el nuevo acuerdo sobre el cambio climático no es capaz de evitar que el calentamiento global supere los 2 ºC.



“Con la propagación de una crisis económica mundial, estos mecanismos contribuirían a obtener suficiente dinero de los países más contaminantes, sin tener que recurrir a las haciendas públicas”, afirmó Heather Coleman, responsable de incidencia política sobre el cambio climático de Oxfam y autora del informe. “Los países negociadores están de acuerdo en que ésta es una de las soluciones más prácticas. Se pueden generar e invertir miles de millones de dólares para evitar la progresión del cambio climático y para ayudar a los más pobres a adaptarse a las negativas consecuencias del calentamiento global”.



El modo más justo y efectivo de obtener la financiación necesaria para el proceso de adaptación es basarse en el sistema de reducción de emisiones, que será el elemento esencial de un acuerdo firmado con posterioridad al 2012, en el que se asignan a los países ricos “unidades de emisiones internacionales”. Oxfam sugiere que una parte de estas unidades sea subastada en lugar de entregada de manera gratuita a los países.



Según estimaciones de la propia agencia internacional, se generarían más de 50.000 millones de dólares al año para el 2015 si tan solo se subastara el 7,5% de las unidades de emisiones internacionales de los países ricos. Este dinero podría luego invertirse en un nuevo mecanismo multilateral para financiar la adaptación bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Otros nuevos mecanismos de financiación en los sectores marítimo y de la aviación podrían generar otros 28.000 millones de dólares (16.600 millones de dólares y 12.000 millones respectivamente al año), únicamente en los países ricos.



“Ayudar a los más vulnerables a luchar contra los efectos del cambio climático es una necesidad innegable puesto que ya están haciendo frente a las cada vez más graves consecuencias del cambio climático”, afirmó Coleman.



Los países pobres necesitan ayuda para potenciar su defensa, por ejemplo, mediante la mejora de los sistemas nacionales de alerta de inundaciones, la plantación de mangles a lo largo de la costa para que actúen de escudo natural contra las olas generadas durante las tormentas o el cultivo de cosechas resistentes a la sequía. Si los países no consiguen adaptarse a la nueva realidad creada por el cambio climático, se verán afectados en mayor medida por las inundaciones, las sequías y los huracanes, lo que además tendrá un coste más elevado desde el punto de vista humano y económico.



“Es de vital importancia que las partes implicadas en las negociaciones de Poznan se pongan de acuerdo sobre cuál es el mejor modo de obtener dinero para financiar el proceso de adaptación ya que hasta el momento no han dado ningún paso. Es esencial para el acuerdo en general, además de la prueba de fuego que demostrará la implicación de los países ricos en resolver el problema.



Los más pobres en todo el mundo son los más castigados por el cambio climático aun siendo los menos responsables del calentamiento global. Incluso en un momento económico tan delicado, los países ricos pueden y deben ayudar a los pobres. No podemos favorecer el ahorro a corto plazo y permitir un desastre a largo plazo”, concluyó Coleman.