El retraso mata: desalentadoras negociaciones sobre el cambio climático ponen en peligro a millones de personas vulnerables

“En lugar de seguir la ruta trazada en Bali, los líderes políticos se han dormido al volante.”
Barry Coates
Director Ejecutivo de Oxfam Nueva Zelanda
Publicado : 13 Diciembre 2008

Las negociaciones sobre el cambio climático de las Naciones Unidas no han demostrado la urgencia y la voluntad política necesarias para luchar contra el cambio climático y mantener a salvo a millones de personas, según ha informado hoy Oxfam Internacional.



La agencia internacional culpa a los países ricos por la falta de acción durante los 12 días que duraron las negociaciones. Llegaron con las manos vacías y sin voluntad de entrar en debates constructivos para avanzar hacia un acuerdo global en Copenhague en diciembre del año que viene.



“La falta de progreso en Poznań es de escándalo... La mayoría de los millones de pobres del mundo ya están sufriendo los devastadores efectos del cambio climático. No pueden permitirse un retraso”, comentó Barry Coates, un directivo principal de Oxfam. “La falta de acción va en contra de la urgencia de esta crisis y las ambiciones expuestas en Bali. En lugar de seguir la ruta trazada en Bali, los líderes políticos se han dormido al volante. Deben despertarse y actuar inmediatamente, ya que se han dejado una gran cantidad de cosas en el tintero para asegurar un acuerdo global en Copenhague el año que viene”.



Oxfam informa que el acuerdo de Copenhague de diciembre del año que viene no solo es posible sino que es urgente y más necesario que nunca. “El año que viene, los países ricos tienen que dejar de dar palos de ciego y demostrar compromiso y liderazgo del más alto nivel”, añadió Coates. “La falta de voluntad de Canadá y Japón, los intentos de Rusia para frustrar cualquier progreso disimuladamente, y la falta de liderazgo de la UE deben cambiar. Los EE.UU., con capacidad reducida en Poznań debido a su cambio presidencial, deben ponerse al día para compensar su ausencia de ocho años”.



Los países en desarrollo han brindado importantes propuestas, como la de México, que tiene intención de reducir sus emisiones a la mitad para 2050. Pero los países ricos no han respondido. La problemática de ayudar a los países en desarrollo a reducir sus emisiones es conocida desde hace una década, pero todavía no aparecen propuestas sobre cómo se pueden financiar y recibir transferencia tecnológica.



Se han logrado importantes avances en el Fondo de Adaptación, creado para ayudar a las comunidades vulnerables a adaptarse al cambio climático. Pero esto es solo una pequeña parte de la solución global que tanto necesitan los pobres. “Aquí, en Poznań, los negociadores se han dignado a abrir la cartera, pero sigue habiendo poco dinero, menos de un 1% de lo que se necesita”, afirma Coates.



Los negociadores de Poznań han llegado a acuerdos en temas cruciales de contabilidad, eficacia y control con respecto al dinero disponible para que los países pobres puedan satisfacer sus urgentes necesidades de adaptación. Pero las cuestiones de financiación global continúan sin respuesta. Se necesitan al menos 50 mil millones de dólares anuales para que los pobres puedan hacer frente a los impactos del cambio climático, según estimaciones de Oxfam, y mucho más si no se reducen las emisiones de forma drástica y rápida.



“Es una irresponsabilidad que los países ricos usen la crisis financiera como excusa. La financiación necesaria constituye solo una pequeña fracción de las inyecciones de salvataje financiero”, denuncia Coates. “Y las soluciones a la crisis financiera y la crisis climática no son exclusivas mutuamente. De hecho, si se atiende la crisis climática urgentemente, se podría impulsar la economía global a través de tecnologías limpias y trabajos ecológicos. Estas negociaciones no son materia política, ya que estamos hablando de las vidas de las personas. Cualquier retraso matará”.