El control de los paraísos fiscales podría liberar 120.000 millones de dólares para la lucha contra la pobreza

“Los países en desarrollo pierden miles de millones de euros cada año que podrían incrementar el dinero disponible en sus economías para reducir la pobreza”
Sebastien Fourmy, Director de Incidencia Política
Oxfam Francia
Publicado : 13 de marzo 2009

Los países en desarrollo pierden cada año cerca 124.000 millones de dólares que van a parar a paraísos fiscales, afirma Oxfam Internacional (Intermón Oxfam en España) en la víspera de la reunión de ministros de economía preparatoria para la reunión del G20 en Londres.

Un análisis realizado por James Henry, ex economista de McKinsey Co y miembro de Oxfam, revela que al menos 6,2 billones de dólares de la riqueza procedente de los países en desarrollo se encuentra en manos de particulares en paraísos fiscales, privando a estos Estados de unos ingresos impositivos de entre 64.000 y los 124.000 millones de dólares. Si a esta cifra se añaden las cantidades que anualmente las empresas multinacionales sacan fuera de las fronteras de los países en los que operan (entre 200.000 y 300.000 millones de dólares), el montante es mucho mayor.

Esta escala de pérdidas supera con creces los 103.000 millones de dólares de ayuda al desarrollo que los países en más pobres reciben anualmente.
 
Oxfam pide una reforma de los paraísos fiscales y una reforma más amplia del sistema financiero para reducir la volatilidad de los capitales, incrementar la responsabilidad y dar a los países en desarrollo un papel más relevante en la gestión de la economía global. La organización también presiona a los líderes del G20 para que acuerden planes de rescate a los países más pobres –similares a los planes de rescate puestos en marcha para las entidades bancarias- para ayudarles a escapar de los efectos más devastadores de la crisis financiera global.

“Esperamos que España promueva y apoye la puesta en marcha de estímulos fiscales inmediatos para los países menos adelantados. Este estímulo debería representar entre un 3 y un 5% de su Producto Nacional Bruto (PNB) y serviría para ayudarles a protegerse de la crisis y reactivar el crecimiento global”, afirma Jaime Atienza del departamento de estudios de Intermón Oxfam (Oxfam Internacional en España).

La necesidad de una regulación estricta de los paraísos fiscales será uno de los temas clave en la agenda de los ministros de economía que se reúnen este fin de semana para preparar la reunión del G20 que tendrá lugar en Londres el 2 de abril, y es también el tema principal de las movilizaciones que se realizan estos días en Inglaterra.
 
“Los países en desarrollo pierden miles de millones de euros cada año que podrían incrementar el dinero disponible en sus economías para reducir la pobreza”, afirma Sebastien Fourmy, Director de Incidencia Política de Oxfam Francia. “Unos 16.000 millones de dólares al año serían suficientes para garantizar a cada niño y niña una plaza escolar, y 50.000 millones anuales bastarían a los países más pobres para proteger a su población del cambio climático”.
 
“La crisis financiera actual demuestra que nuestros líderes no pueden permitirse permanecer inactivos mientras los paraísos fiscales detraen miles de millones de dólares de los bolsillos de los contribuyentes, tanto de los países ricos como de los pobres”, concluye Fourmy.

Oxfam solicita la aprobación de nuevas regulaciones que obliguen a los paraísos fiscales a desvelar información sobre el dinero que entra en su jurisdicción y a las compañías multinacionales a informar de los impuestos que pagan en cada país en el que operan. Esto permitiría a los países identificar a los individuos y organizaciones que ilegalmente dejan de pagar sus impuestos y tomar acciones para recuperar el dinero.