Líderes mundiales se reúnen en el Copenhague central. Los carteles dicen: "La historia nos juzgará" Foto: Ainhoa Goma/Oxfam International
El acuerdo no ofrece confianza de que el cambio climático catastrófico será evitado

Momento histórico, reunión histórica, evasiva histórica

“El acuerdo es un triunfo de la propaganda por encima de la sustancia. ”
Jeremy Hobbs
Director Ejecutivo de Oxfam Internacional
Publicado : 19 Diciembre 2009

El acuerdo climático anunciado en Copenhague hoy es un triunfo de la propaganda sobre la sustancia, ha señalado hoy Oxfam International. El acuerdo –que ha sido anunciado por EEUU, India, China y Sudáfrica- no ha sido respaldado por la UE ni por otros muchos países.

El acuerdo no ofrece confianza de que el cambio climático catastrófico será evitado o que los países pobres recibirán el dinero que necesitan para adaptarse al calentamiento global. Los líderes también han pospuesto un acuerdo legalmente vinculante hasta finales de 2010.

Oxfam señala que éste no es un acuerdo cerrado, ya que un acuerdo debe ser aprobado por todos los países, y reclama que este sea el mínimo y no el techo para la acción.

Jeremy Hobbs, Director Ejecutivo de Oxfam Internacional, ha declarado en Copenhague:

“Este acuerdo apenas logra ocultar las enormes diferencias entre los países que han plagado las negociaciones durante dos años”

“El acuerdo es un triunfo de la propaganda por encima de la sustancia. Reconoce la necesidad de mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados, pero no compromete la manera de hacerlo. Deja atrás las decisiones importantes sobre reducción de emisiones y elude temas de financiación.

“Millones de personas en todo el mundo no quieren ver morir en Copenhague sus esperanzas de un acuerdo ambicioso, justo y vinculante. Los líderes tiene que volver a la mesa negociadora a principios de 2010 y tomar las decisiones políticas que se necesitan urgentemente para que se consiga un acuerdo tal.”

Información complementaria

La propaganda vs la realidad en el acuerdo

Propaganda: 100.000 millones de dólares al año para ayudar a los países pobres.

Realidad
: Está formulado como un objetivo, no como un compromiso. En consecuencia, los países pobres no tendrán ninguna seguridad de que recibirán el dinero que necesitan para adaptarse al cambio climático y reducir sus propias emisiones.

100.000 millones de dólares es sólo la mitad del dinero que se necesita. El déficit en los fondos podría significar que los trabajadores sanitarios en el Sur de Asia y en África subsahariana no conseguirán los 1.500 millones de dólares al año que necesitan para evitar las muertes provocadas por la malaria y la diarrea, que se expanden por culpa del calentamiento global.

No hay garantía de que los 100.000 millones de dólares vayan a ser adicionales a los compromisos de ayuda oficial ya existentes. Esto significa que el dinero podría ser desviado de los presupuestos de educación y salud para pagar protecciones contra las inundaciones.

Los 100.000 millones de dólares pueden no ser dinero público. A no ser que la financiación para el cambio climático provenga de fuentes públicas, no hay garantías de que llegará a la gente que más lo necesita, en el lugar adecuado y en el momento preciso.

Propaganda: Mantener el incremento de la temperatura global por debajo de dos grados centrígados

Realidad: El acuerdo no incluye metas que garanticen que el calentamiento del planeta se mantendrá por debajo de los 2ºC . La ciencia es clara en que se necesita una reducción de emisiones de al menos el 40% en 2020. Metas específicas son esenciales.

Shorbanu Khatun, una emigrante climática presente en la Cumbre con Oxfam Internacional ha afirmado: “ He venido desde un campo de personas desplazadas en la costa inundada de Bangladesh para ver que se hiciera justicia con las 45.000 personas que el ciclón Aila ha dejado sin hogar. ¿Cómo puedo decirles que han hecho oídos sordos a su miseria?”