La Comisión Europea lanza una estrategia sobre Cambio Climático

“La UE debe demostrar su liderazgo exponiendo y eliminando las lagunas jurídicas en la financiación para el cambio climático. ”
Tim Gore
Asesor sobre Cambio Climático para Oxfam Internacional
Publicado : 11 de marzo 2010

Oxfam Internacional ha recibido positivamente el plan hecho público por la Comisión Europea (CE) el pasado miércoles con el fin de revitalizar las negociaciones sobre el cambio climático tras el fracaso de Copenhague. La agencia internacional declaró que, si bien la CE expuso las lagunas jurídicas sobre la reducción de emisiones del Acuerdo de Copenhague (el tratado político fraguado durante la conferencia de la ONU sobre el clima en Diciembre), había ignorado otras importantes relativas a la financiación para el clima.

El comunicado de la CE estima que la combinación de objetivos poco ambiciosos y las lagunas jurídicas, que incluyen la gestión de los excedentes de derechos de emisiones de carbono tras el colapso de la Unión Soviética y las flexibles reglas para calcular las emisiones de la agricultura y la despoblación forestal, implican que los objetivos para la reducción de las emisiones que se propusieron durante el Acuerdo no evitarán que las temperaturas se eleven por encima de los 2 grados.

Tim Gore, Asesor sobre Cambio Climático para Oxfam Internacional, manifestó: “La Comisión Europea ha expuesto el problema que todos se empeñan en ignorar. Los objetivos mediocres y las lagunas jurídicas significan que las promesas para la reducción de emisiones del Acuerdo de Copenhague no cumplirán los objetivos del mismo, esto es, mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados”. Asimismo, añadió: “Los países en desarrollo han anunciado que implantarán fuertes medidas para controlar sus emisiones. Pero a no ser que los países industrializados aumenten sus objetivos para la reducción de emisiones y eliminen las lagunas jurídicas, nos enfrentaremos a un calentamiento global de 4 grados, que podría dejar a cuatro mil millones de personas con falta de agua al final del siglo”.

A pesar de ello, la CE ha hecho caso omiso de las lagunas jurídicas que implican que los países industrializados pueden lanzarse sobre los presupuestos para las ayudas, o confiar en los fondos impredecibles del sector privado para responder a sus compromisos financieros sobre el cambio climático. Oxfam recibió calurosamente el apoyo de la Comisión para la creación de un nuevo instrumento generador de fondos a partir del transporte aéreo y marítimo internacional, que podría generar hasta 22 mil millones de euros anuales de fondos nuevos y adicionales. No obstante, la Comisión hizo un llamamiento para que los países desarrollados aporten al menos 147 mil millones de euros anuales como fondos públicos nuevos y predecibles, que permitan que los países en desarrollo se adapten al cambio climático y que reduzcan sus emisiones.

Con respecto a lo anterior, Gore declaró: “La eliminación de las lagunas jurídicas es solo la mitad del camino. La UE debe demostrar su liderazgo exponiendo y eliminando las lagunas jurídicas en la financiación para el cambio climático. La propuesta de recaudar fondos provenientes del transporte aéreo y marítimo internacional es un síntoma positivo de que realmente puede haber dinero fresco entre los aportes. Sin embargo, los países en desarrollo necesitan garantías concretas de que el dinero que viene de la UE es cien por cien dinero fresco y no reciclado de otros compromisos de ayuda”.

El comunicado de la CE también reafirma el compromiso para la consecución de un tratado jurídicamente vinculante, pero reconoce que las diferencias políticas implican que no es probable que se firme un acuerdo global sobre el clima en la próxima conferencia de la ONU, que se celebrará en México al final de año. El acuerdo quizás deba hasta el encuentro de Sudáfrica en 2011.

Gore comentó que “es grato saber que la CE todavía respalda la creación de un acuerdo que sea jurídicamente vinculante, y que necesitamos cuanto antes. Pero no se va a conseguir si nos quedamos sentados esperando a que haya suerte y confiando en que pase lo mejor. Europa necesita una estrategia clara para acordar un tratado que sea jurídicamente vinculante. Por eso, debería empezar apoyando públicamente un segundo período de compromiso para el Protocolo de Kioto, que es el mejor punto de partida que tenemos para un acuerdo justo, ambicioso y vinculante”.