Las conversaciones sobre el cambio climático todavía siguen en la cuerda floja

“Mientras aumentan las emisiones de dióxido de carbono, los responsables de los acuerdos siguen con la misma cantinela de ‘asentir y retrasar'.”
Antonio Hill
Responsable de incidencia política de Oxfam, Cambio Climático
Publicado : 11 de junio 2010

Oxfam advertía hoy que los avances conseguidos en las negociaciones de Bonn durante las últimas dos semanas podrían quedarse en nada si los países ricos no se ponen metas más elevadas. Aunque en la mayor parte de los casos los negociadores mostraron una actitud mucho más constructiva que en las negociaciones de abril del año pasado, los desacuerdos latentes, que hicieron que las conversaciones de Copenhague no llegaran a buen puerto, siguen estando ahí presentes.

"El enfoque constructivo que han mostrado muchas naciones en las conversaciones de Bonn aporta esperanza de cara a la próxima conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que tendrá lugar en Cancún, y donde puede que se consigan verdaderos avances. No obstante, la manifiesta carencia de voluntad política por parte de los países más ricos y poderosos se ha convertido en la marca distintiva de estas conversaciones", explicaba Antonio Hill, responsable de incidencia política de Oxfam sobre el cambio climático.

"Mientras aumentan las emisiones de dióxido de carbono y los más pobres padecen, sin razón, las consecuencias del cambio climático, los responsables de los acuerdos siguen con la misma cantinela de ‘asentir y retrasar', un tema que está ‘fuera de onda y desfasado'", añadía el Sr. Hill.

Los objetivos de reducción de las emisiones adquiridos por los países desarrollados se encuentran muy alejados de los niveles necesarios para conseguir mantener el calentamiento global por debajo del umbral de los 2 °C acordado en Copenhague, y todavía más alejados de los 1,5 °C que requiere la supervivencia de los estados ubicados en pequeñas islas. Asimismo, existe una total falta de claridad sobre los fondos que los países desarrollados están dispuestos a aportar para conseguir reducir sus propias emisiones y para que los países en vías de desarrollo sean capaces de adaptarse al cambio climático. Lo que es más, todavía planean en el aire importantísimas preguntas sobre el tipo y forma de acuerdo al que deberían comprometerse los gobiernos, las cuales están en proceso de negociación.

Se hace necesario emprender acciones de peso para volver a encarrilar estas conversaciones en pro de un acuerdo justo, extenso y revestido de un compromiso legal. Y además está la cuestión de la financiación ante el cambio climático, un tema que cada vez gana más peso y que será tratado en la próxima gran conferencia que se celebrará en México. Entre los alentadores avances conseguidos en Bonn figuran un mayor respaldo sobre la necesidad de crear un nuevo fondo para afrontar el cambio climático bajo el auspicio de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y una base común en la que converjan las ideas sobre la administración de dicho fondo. Si se consiguen superar los obstáculos que quedan y se llega a un acuerdo sólido en Cancún, la confianza en este tipo de negociaciones se verá reforzada, tras haber sido socavada en encuentros como el de Copenhague.

"En cuestión de fondos, los países contribuyentes han ofrecido un ‘servicio integral' a los países en vías de desarrollo para ayudarles a combatir el cambio climático, pero ahora deben garantizar que ‘hay reservas en el almacén'", puntualizaba el Sr. Hill.

"Es imprescindible contar con unas normas financieras comunes de manera que toda nueva aportación económica o financiación adecuada llegue a las personas que más lo necesitan, y Cancún es el escenario donde poner en marcha dicho acuerdo", concluía el Sr. Hill.


Los gobiernos disponen de dos semanas para desarrollar las negociaciones antes de encontrarse en México, donde tendrán que demostrar si sus intenciones son serias cuando afirman desear proteger a las personas más pobres del mundo. Oxfam lanza un llamamiento a los negociadores que se reunirán en México para que hagan gala de una verdadera voluntad política, tan necesaria aunque sólo sea para poner en marcha un nuevo fondo con el que afrontar el cambio climático y llegar a los acuerdos esenciales para gestionarlo de manera transparente y legítima. Éstos son los hitos fundamentales para conseguir un acuerdo justo, extenso y comprometedor que tanto necesitan y merecen las personas más pobres del mundo.

 

Más información

Descárgate el informe: Financiación del clima tras Copenhague: las preguntas de los 100.000 millones de dólares