La esperanza se seca para el pueblo Miskito

La comunidad indígena Miskita ha estado viviendo y cultivando sus tierras siguiendo sus costumbres durante siglos, desde que se fundaron los territorios de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), que trascienden los límites de Nicaragua. Pero ahora todo ha cambiado, y ha sido para peor. Y todo como consecuencia del cambio de patrón en las estaciones.

La comunidad indígena Miskita ha estado viviendo y cultivando sus tierras siguiendo sus costumbres durante siglos, desde que se fundaron los territorios de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), que trascienden los límites de Nicaragua. Pero ahora todo ha cambiado, y ha sido para peor.

Desde hace unos cuantos años es imposible predecir las estaciones, no siguen un orden natural y por lo tanto no saben cuando deben sembrar. La naturaleza les daba señales claras de cuándo estaba a punto de llover – la aparición de la grulla blanca, el florecimiento de la planta del aguacate, el pescado plateado y los relámpagos – pero ahora ya no hay nada que les avise, han perdido toda referencia meteorológica.

 Oxfam

“El verano ahora es invierno”, manifiesta Howard Fernández, un agricultor de la remota comunidad de San Andrés de Bocay, al noreste de Nicaragua. “Abril solía ser verano, pero ha llovido todo el mes. En mayo – que es invierno y tendría que llover – no ha llovido nada. Escuchamos el ruido del trueno, vemos los relámpagos que nos tendrían que anticipar las lluvias, pero al final no llegan. Es por este motivo que nuestra producción agrícola ha bajado mucho.”

El cambio climático está teniendo efectos muy negativos sobre la comunidad Miskita, que  vive en cabañas muy sencillas de madera y se dedica a cultivar unas pocas hectáreas de tierra así como también a recoger frutos y cazar en la selva. Son una de las comunidades indígenas más marginadas y pobres de Nicaragua, y el nivel de  pobreza está aumentando a medida que los efectos del cambio climático se dejan ver en su día a día. Esta situación les está perjudicando física y psicológicamente. Y no sólo tiene efectos sobre la producción agrícola; la sequía de este año ha provocado que el caudal del río sea mucho menor y ya no pueden desplazarse en canoa, un tipo de transporte vital para ellos.

Siempre llueve sobre mojado. Así que después de la sequía, el huracán Felix azotó la comunidad Misquita en septiembre. El Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) ha pronosticado una futura desaparición de las pautas regulares de precipitación en Nicaragua. También destaca que las zonas más remotas del país, donde viven las comunidades de nativos americanos, serán las más vulnerables ante los desastres naturales como huracanes. Y se prevé que aumentarán en los próximos años. Oxfam trabaja con estas comunidades en la prevención, reducción de la vulnerabilidad ante desastres naturales y también efectúa obras de mitigación.  Medir regularmente en nivel del agua del río, por ejemplo, ayuda a predecir posibles crecidas.