Nhararai es cuidador en el hogar, tiene 43 años, es VIH positivo y trabaja sin cesar en Manica, Mozambique, para educar a las personas con respecto al VIH y el SIDA y reducir el estigma que rodea a esta enfermedad. En Mozambique, una de cada seis personas es VIH positiva, y el 60 por cien de las personas infectadas por el virus son mujeres.
“Por aquí me llaman el ”˜Médico de àfrica', por todo lo que he aprendido,” dice Nhararai Janissone.
Cuando Nhararai descubrió que era VIH positivo, se puso muy enfermo y hubo además de padecer los enormes prejuicios que existían y que hicieron muy difícil para él cuidar de sus seis hijos. “Trabajaba como operario de limpieza en una escuela local, pero cuando se enteraron de mi enfermedad fui víctima de su discriminación. Me recortaron los días de trabajo, para siempre, aunque podía demostrarles que aún era capaz de trabajar.” Desde entonces, su única fuente de ingresos es la venta de los boniatos de su granja en una aldea vecina.
Pero a pesar de todas estas dificultades, Nhararai desempeña una labor inspiradora para mejorar las vidas de los demás. Como cuidador en el hogar, desarrolla una labor fundamental en su comunidad, asesorando, cuidando y animando a las personas a que se hagan la prueba del VIH. “Mi trabajo me brinda la oportunidad de evitar que otras personas mueran antes de tiempo. Estoy orgulloso de poder ayudarles a alargar sus vidas mediante el tratamiento.”
En Mozambique, una de cada seis personas es VIH positiva, y el 60 por cien de las personas infectadas por el virus son mujeres. La falta de servicios de salud y de conocimientos sobre la enfermedad en las zonas rurales son las causas principales. Aunque el acceso a las pruebas del VIH y a los medicamentos está mejorando, no llega suficiente a zonas como Manica, donde son muchas las personas necesitadas.
Millones de personas han de pasar día tras día sin las medicinas y los cuidados que necesitan. Las personas como Nhararai están marcando una verdadera diferencia, y salvando vidas.
Pero para que este acceso beneficie a todos, lo que Mozambique necesita es un fuerte sistema público de salud que aporte las medicinas que se necesitan, suficientes médicos y trabajadores sanitarios cualificados, y servicios adecuados en las zonas rurales. Es responsabilidad del gobierno que todas las personas tengan acceso a los servicios de salud, y que realmente se pueda abordar el problema del VIH y el SIDA. Y que todo ello se realice con el mismo compromiso que demuestra Nhararai cuando afirma, “No pararé. No me daré por vencido.”
¿Qué hace Oxfam?
Oxfam trabaja con los demás a nivel local y global para instar a los gobiernos a aportar servicios de salud para todos. Con este trabajo, y con los cambios en las políticas que exigen Oxfam y otras organizaciones, se podrá garantizar que todos los ciudadanos de Mozambique tengan acceso a cuidados básicos de salud, como es su derecho.