¿Qué ha pasado con el agua?

Los efectos del cambio climático ya se están dejando sentir en algunos de los países más pobres del mundo. Charlotte Sterrett, del equipo de Oxfam Australia, viajó recientemente a Sudáfrica para ver en persona el daño causado.

Los efectos del cambio climático ya se están dejando sentir en algunos de los países más pobres del mundo. Charlotte Sterrett, encargada del programa de Sudáfrica de Oxfam Australia, viajó recientemente a Sudáfrica para ver en persona el daño causado.

Thandi coge un puñado de tierra y mira cómo se le escapa entre los dedos. La tierra, en otro tiempo rica y fértil, capaz de producir generosas cosechas, está ahora completamente seca.

«Antes el suelo era blando y era fácil cavar con las manos. Había agua disponible a muy poca profundidad bajo la superficie y la comida era abundante. Había un lago cerca que nos proporcionaba pescado para comer», dice Thandi. «Ahora, en cambio, la tierra está seca y dura, y no hay agua bajo la superficie: incluso el lago se ha secado».

Thandi está sentada con un grupo de hombres y mujeres bajo la sombra de un gran árbol en Hluhluwe, KwaZulu-Natal, provincia del noreste de Sudáfrica. Hluhluwe es una comunidad pobre que lucha contra ocho años de sequía, el alto porcentaje de desempleo y pobreza y una de las tasas de malaria y VIH más altas de todo el país.

Ahora, tras años de lucha para obtener un sistema sanitario decente, comida, agua potable e higiene, y para reducir los efectos del VIH, el SIDA y los diversos conflictos, la comunidad de Hluhluwe se enfrenta a otra batalla más: el cambio climático.

Eso es lo que me ha traído aquí. Oxfam Australia trabaja con 10 colaboradores en UMKhayakude para ayudar a cultivar a las comunidades con mayores niveles de VIH y obtener alimentos suficientes. Si bien no son demasiado conscientes del término «cambio climático», las comunidades locales están preocupadas por los efectos que la prolongada sequía y la baja tasa de precipitaciones tienen sobre sus cosechas.

Hluhluwe es una de las seis comunidades que pienso visitar en UMKhanyakude para comprender mejor los efectos que está teniendo aquí el cambio climático: el impacto que tiene, qué comunidades saben de su existencia y cómo se están adaptando a él.

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El cambio climático es un tema sobre el que Oxfam va a centrarse mucho más en los próximos años. Los resultados que se deriven de las investigaciones en Hluhluwe se incorporarán a nuestros proyectos actuales en UMKhanyakude y serán compartidos con nuestros colaboradores y los afiliados de Oxfam en toda la zona sur de àfrica.

Hablando con los hombres y mujeres de Hluhluwe, la conversación deriva pronto al tema del tiempo y de cómo ha cambiado éste en los últimos 50 años.  «El tiempo es mucho más caluroso y seco», dice uno. «Ya no es tan fácil diferenciar entre la primavera y el verano», comenta otro. «Antes solíamos hablar de cuándo terminaría la sequía. Ahora creemos que tal vez no acabe nunca», añade un tercero. «No sé si la situación va a mejorar mucho.»

Aunque la gente de Hluhluwe ha experimentado sequías e inundaciones desde siempre, han observado que desde mediados de la década de los 90 el suelo ha ido secándose progresivamente.

En otro tiempo, el suelo era tan rico que la gente podía cavar con las manos para coger el agua bajo la superficie, pero eso ya es cosa del pasado: incluso los tanques de recogida de lluvia que se instalaron como solución están secos. El consejo local envía un camión cisterna para rellenarlos, pero no hay un calendario de reparto, ni ninguna seguridad de que el camión vaya a regresar. Durante nuestra visita, llega un camión, pero sólo puede llenar a medias uno de los depósitos. El agua no durará más de una semana.

Para solventar la escasez de agua, la comunidad ha taladrado un pozo, pero han tenido que cavar más de 80 metros para encontrar el preciado líquido. Su intención es usar esta agua para un huerto comunitario que proporcionará comida nutritiva para los habitantes más vulnerables de Hluhluwe. No es seguro que el pozo vaya a durar, pero es su principal esperanza.

«En los próximos seis años, en la misma línea de los nuevos planes estratégicos de Oxfam Internacional y Oxfam Australia, trabajaremos para ayudar a las comunidades a adaptarse al cambio climático y a prepararse para las dificultades que conllevará. Apoyaremos a las comunidades que corren un mayor riesgo de perder su sustento, y exigiremos una mayor actuación internacional para reducir las emisiones que causan el efecto invernadero y ayudar a las comunidades a adaptarse a los cambios.»

En resumen, nos aseguraremos de que el cambio climático es un punto fundamental en nuestros planes de desarrollo. Ya hemos dado un primer paso llevando a cabo estas investigaciones en UMKhanyakude. Ahora entendemos mucho mejor el impacto que tiene el cambio climático en esta zona y las consiguientes dificultades a las que se tienen que enfrentar sus habitantes, y aplicaremos este conocimiento en nuestro trabajo. El cambio climático es una realidad y, aunque nos va a afectar a todos, la gente pobre se llevará la peor parte. No hay tiempo que perder.

 

Texto: Charlotte Sterrett, encargada del programa de Sudáfrica de Oxfam Australia.