Darfur: Un dia en la vida de Julia Moore

Gereida se ha convertido en el campo de desplazados internos (IDP's) más grande de Darfur. Cerca de 120.000 personas viven allí como consecuencia de la escalada de violencia que sufre el país. Este crecimiento desorbitado conlleva graves riesgos para la salud de todos los que habitan en él, por lo que el equipo de Promoción de la Salud Pública de Oxfam Internacional (PHP) trabaja para educar a la comunidad sobre prácticas saludables y de higiene.

Gereida se ha convertido en el campo de desplazados internos más grande de Darfur. Cerca de 120.000 personas viven allí como consecuencia de la escalada de violencia que sufre Sudán. Este crecimiento desorbitado conlleva graves riesgos para la salud de todos los que habitan en él, por lo que el equipo de Promoción de la Salud Pública (PHP) de Oxfam Internacional trabaja en la educación sobre salud e higiene.

Este es el caso de Julia Moore, jefe de equipo de Oxfam PHP en Gereida. Nacida en Liberia, Julia pasó ocho años en un campo de refugiados en Sierra Leona y después en otro en Costa de Marfil. Julia empezó entonces a trabajar en el terreno de la salud al vivir de cerca que los refugiados sufrían enfermedades perfectamente curables, por lo que conoce bien los peligros a los que se enfrentan en Darfur.

Alun McDonald/OxfamEl trabajo de los PHP de Oxfam como Julia en Gereida empieza a las 8:30 de la mañana con la reunión diaria que tienen con los Jeques, los líderes de la comunidad. Con ellos se discute la distribución de las cubiertas de plástico y la de los bidones. Este trabajo conjunto les hace más fuertes en la comunidad y les es de gran ayuda ya que son ellos los que nos alertan de sus problemas y necesidades más urgentes.

También son muy importantes las reuniones con los grupos de mujeres ya que ellas son las que les informan de todo lo concerniente a la salud en el campo. La seguridad de este colectivo es una de las grandes preocupaciones ya que regularmente tienen que abandonar el campo en busca de leña para cocinar las gachas de avena para sus hijos.

Una de las acciones más importantes que Oxfam Internacional realiza es capacitar a inspectores de sanidad desde el interior del propio campo para que colaboren en promocionar prácticas saludables y animar a la comunidad a que acuda a las clínicas cuando se sientan enfermos. En este momento, que se acerca la estación de las lluvias, crece el riesgo de contraer la malaria, por lo que se trabaja en conjunto con ellos rociando las más de 4.000 letrinas de Gereida para prevenir la aparición de insectos y mosquitos y, a su vez, repartiendo mosquiteros a mujeres y niños. También preocupa actualmente los posibles casos de cólera ya que en Nyala, a sólo 100 kms., ya se han detectado dos.

 Alun McDonald/OxfamPor la tarde el trabajo se traslada a los campos de Dar al Salam y Babanusa donde se enseña, en especial a mujeres y niños, la importancia de quemar la basura para evitar contagios y la importancia del aseo personal sobretodo en el momento de preparar los alimentos. Con los más pequeños se trabajan estos hábitos mediante juegos y canciones infantiles, lo que para Julia se convierte en la parte más divertida de su trabajo.

A las 17:30 de la tarde regresa a la oficina para redactar los informes diarios y ponerse en contacto con los equipos de logística para el transporte de equipos. En Agosto las lluvias ya serán tan fuertes que la única forma de llegar será con helicóptero y además el único medio de comunicación son los teléfonos vía satélite, lo que complica mucho más el trabajo, pero nada de ello impide que a Julia le encanté trabajar en Gereida.

Texto: Alun McDonald / Oxfam