Oxfam Internacional encuentra nuevas soluciones para un suministro sostenible de agua en Gereida

Conseguir agua limpia para 40.000 personas cada día no es un trabajo fácil, y menos si estas personas viven en un campo para desplazados en Gereida (una pequeña población en el sur de Darfur, una de los sitios más remotos e inaccesibles del mundo). Los especialistas de Oxfam Internacional en agua y saneamiento y sus asesores de salud tienen que valorar muchos factores distintos para hacer funcionar los sistemas de suministro de agua. Hay que tender las tuberías, construir los depósitos, probar la calidad del agua, y por último, pero no menos importante, mantener el coste lo más bajo posible.

Conseguir agua limpia para 40.000 personas cada día no es un trabajo fácil, y menos si estas personas viven en un campo para desplazados en Gereida (una pequeña población en el sur de Darfur, una de los sitios más remotos e inaccesibles del mundo). Los especialistas de Oxfam Internacional en agua y saneamiento y sus asesores de salud tienen que valorar muchos factores distintos para hacer funcionar los sistemas de suministro de agua. Hay que tender las tuberías, construir los depósitos, probar la calidad del agua, y por último, pero no menos importante, mantener el coste lo más bajo posible.

Ser responsable
En OI, los donantes son los que pagan las facturas por nosotros, y esto significa que nuestro personal siempre se esfuerza al máximo para ser transparente y responsable en la manera como se gasta el dinero que recibimos. Y aunque siempre estamos dispuestos a invertir grandes cantidades en una respuesta de emergencia si con ello colaboramos a salvar vidas, nuestros expertos sobre el terreno dedican mucho estudio y mucho trabajo para conseguir que la gestión diaria de los sistemas de agua sean sostenibles y eficaces en relación al coste.

Conseguir que el agua fluya

"En Gereida, Oxfam bombea 270 litros de agua cada día hasta las familias desplazadas”, explica el ingeniero de salud pública Sylvester Ingosi. “Al principio, nuestra principal preocupación en el campo de Gereida fue que el agua fluyera por un circuito de emergencia. Pero ahora también estudiamos cómo mejorar el sistema para llegar a las orientaciones humanitarias o rebasarlas, como los estándares ESFERA, y cómo rebajar todavía más los costes.”

"En estos momentos, utilizamos 12 barriles de diesel cada mes para hacer funcionar la bomba de agua, que extrae agua limpia de 140 m bajo la superficie. Esta bomba lleva el agua hasta un sistema de almacenamiento, a unos dos kilómetros de distancia de la fuente, y a partir de allí necesitamos utilizar otras bombas para impulsar el agua hacia el sistema de distribución y los 24 grifos del interior del campo. Para que todo ello funcione, hemos instalado más de cuatro kilómetros de cañerías en el campo.

El diesel para redistribuir el agua no solo resulta muy caro, sino que además no es la manera más fiable de mantener el sistema en funcionamiento. A los habitantes del campo les resultaría muy difícil comprar tanto combustible y transportarlo aquí si el equipo de Oxfam Internacional no pudiera llegar o de repente tuviera que ser evacuado por motivos de seguridad.”

Una solución más sostenible
La solución más sostenible de Sylvester: usar la gravedad para impulsar el agua a través del campo. "Si construyo una plataforma de unos dos o tres metros de altura y coloco el depósito de agua encima, el agua circulará desde el sistema de almacenamiento hasta los grifos usando solamente la fuerza de la gravedad. Esto significaría que solo tendríamos que usar la bomba para sacar el agua del suelo. Ahorraríamos por lo menos la mitad del coste del combustible.”

"Este sistema también permitiría sacar las ocho bolsas que actualmente almacenan el agua antes de llegar a los grifos, de manera que ahorraríamos no solo en equipo, sino que tampoco necesitaríamos contratar a vigilantes para controlar las bolsas.”

Ayudando a más gente
Con un sistema más sencillo y menos tecnológico, como éste, Sylvester espera traspasar la mayor parte de la gestión del suministro de agua a su equipo de empleados locales. También tiene un plan para gastar el dinero extra que sus mejoras liberarían, y que tiene el apoyo de los donantes.

"Mucha gente que vive en pequeños pueblos que rodean la ciudad y el campo vieron sus fuentes de agua destruidas durante el conflicto de Darfur. Ya se ha pedido a Oxfam Internacional que colabore en su rehabilitación en los sitios donde resulte seguro hacerlo.”

"Con el dinero que ahorraríamos con este nuevo sistema de suministro de agua, podríamos llegar hasta más gente, incluso en zonas más remotas. De este modo, seguiremos teniendo un auténtico impacto en las vidas de la gente.”