Oxfam alerta sobre una crisis humanitaria inminente en un campo de refugiados somalíes

Cientos de miles de refugiados somalíes sufrirán una emergencia humanitaria este año, si no se toman medidas urgentes para paliar la severa crisis de salud pública que se cierne sobre el campo de refugiados de Dabaad, en el norte de Kenia, según advierte la agencia internacional Oxfam.

El gobierno keniano, los donantes internacionales y las organizaciones de ayuda humanitaria deben tomar medidas de inmediato para afrontar esta crisis, afirma Oxfam Internacional en un informe publicado hoy sobre la situación de los refugiados en el Dabaad.

Dadaab, uno de los campos de refugiados más grandes del mundo, cuenta actualmente con más 250,000 personas, casi tres veces la población para la que fue concebido. Se estima que unos 100,000 refugiados más podrían llegar en lo que queda de año, ya que los somalíes continúan huyendo de la violencia y buscan refugio en Kenia.

Según el análisis realizado por Oxfam, la falta de servicios básicos, la superpoblación y la escasez crónica de fondos son los causantes de esta crisis en la salud pública del campo. Hasta el momento, se han confirmado más de veinte casos de cólera. A pesar de que las autoridades kenianas cerraron recientemente su frontera con Somalia, los refugiados siguen llegando diariamente, por lo que la medida sólo ha agravado la crisis, añade el informe.

“Las condiciones en Dadaab son terribles y exigen atención inmediata. La gente no recibe la ayuda que le corresponde. La mitad de la población del campo no tiene garantizado el acceso mínimo al agua. La mayoría de mujeres y niños – que son más de la mitad de los habitantes de Dadaab –  no disponen de letrinas adecuadas”, señala Philippa Crosland-Taylor, responsable de Oxfam Gran Bretaña en Kenia.

El informe de Oxfam recomienda que:

•    El gobierno keniano reabra la frontera entre Kenia y Somalia y ofrezca terrenos adicionales cerca de Dadaab en los que instalar un nuevo asentamiento que alivie el problema de hacinamiento;

•    Los gobiernos donantes respondan urgentemente a las solicitudes de fondos de ACNUR para poder afrontar la crisis;

•    La ONU y las agencias de ayuda garanticen que se mantendran los recientes esfuerzos para afrontar la crisis y que no se abandonará a las comunidades kenianas en el área de Dadaab.

La decisión del gobierno keniano de cerrar la frontera no ha logrado frenar el flujo de refugiados, sino que ha empeorado su situación y la de sus vecinos kenianos, y ha multiplicados los riesgos para la salud en el propio campo.

Los centros de acogida en la frontera, administrados por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), han interrumpido sus operaciones a raíz del cierre del paso entre los dos países. En consecuencia, los nuevos refugiados que penetran en Kenya no son evaluados médicamente y el riesgo de propagación de enfermedades se ha incrementado notablemente.

“Mientras no exista una paz duradera en Somalia, muchos seguirán escapando. En vez de ignorarla, el gobierno keniano debe enfrentarse a esta crisis humanitaria. Una frontera abierta pero vigilada le permitirá a Kenia atender a sus legítimas preocupaciones de seguridad, y a la vez, los refugiados podrían recibir la asistencia que las leyes internacionales les garantizan”, afirma Crosland-Taylor.

La situación en Dadaab ha provocado un aumento en las tensiones entre los refugiados somalíes y la comunidad local keniana, particularmente en referencia a los derechos sobre la tierra y recursos como el agua y los árboles.

“Dadaab se encuentra en una zona muy pobre y no deben olvidarse las necesidades de las comunidades locales. Se necesitan más fondos para que las agencias ayuden tanto a los ciudadanos locales como a los refugiados. Debemos compartir entre todos los escasos recursos naturales, por lo que se es necesario que existan proyectos de desarrollo de tecnologías y otras formas alternativas capaces de garantizar el uso equitativo y sostenible de estos recursos”, indica Crosland-Taylor.

Notas a los editores

Oxfam Internacional, organización líder en el ámbito de agua y saneamiento en emergencias humanitarias, fue designada para realizar la evaluación en el campo de Dabaad.

Tras elaborar los resultados del informe, Oxfam se ha ofrecido para instalar nuevos sistemas de canalización de agua y alcantarillado en un nuevo asentamiento cerca de Dadaab si, como se ha recomendado, se destinan a este propósito nuevos terrenos y fondos.

Desde principios de 2008, Oxfam ha invertido más de 4,5 millones de euros en situaciones de emergencia para ayudar a personas desplazadas por conflictos y que viven en situaciones desesperadas en toda Somalia. Mediante una red local de socios somalíes, hemos realizado acciones en toda Somalia y en la actualidad ayudamos a más de 350.000 personas.

Oxfam trabaja para conseguir un cambio duradero en las políticas publicas en distintos niveles. Oxfam participa activamente en labores de incidencia politica en la gestión de diferentes problemas relacionados con la crisis en Somalia.
 

Lee el informe: Addressing the Humanitarian Crisis on the Kenya/Somalia Border, March 2009 (En inglés, pdf, 43kb)

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