Los ministros de Finanzas deben encontrar fondos para llegar a un acuerdo global sobre el cambio climático

Oxfam pidió hoy a los ministros de Finanzas del G8 un aporte inmediato de USD 2,000 millones para ayudar a los países más pobres a crear una estrategia nacional de adaptación al cambio climático. La agencia internacional también instó a los ministros de Finanzas de la Unión Europea retomar a una propuesta de expertos europeos de ayudar a los países pobres con 100.000 millones de euros (US$ 142,000 millones) al año para ayudarles a reducir las emisiones de gases.

Hay que poner el dinero para financiar a los países menos desarrollados que tienen las necesidades más urgentes para adaptarse al cambio climático. Sería un primer paso por parte de los países ricos hacia el cumplimiento de sus promesas de asistencia. Hacen falta, al menos US$ 50,000 millones por año para enfrentar los efectos del cambio climático y US$ 100,000 millones para que reduzcan sus emisiones de gases.

En 2001, se creó el Fondo para los Países Menos Desarrollados y se invitó a los países más pobres a preparar un Plan de Acción de Adaptación para hacer frente a sus prioridades más urgentes. Estos planes necesitan US$ 2,000 para poder ser implementados, sin embargo los países ricos se han comprometido con menos del 10 por ciento de esta cifra hasta el momento.

Los países ricos son responsables de dos tercios de las emisiones de gases de efecto invernadero, pero es la población más pobre del mundo la que está siendo afectada en primer lugar. En África, los cambios en las precipitaciones ya están afectando a la producción de alimentos, y el aumento de las temperaturas está impulsando la propagación enfermedades.

Antonio Hill, asesor de Políticas de Oxfam Internacional, dijo: "La financiación para ayudar a los países pobres a adaptarse a un cambio climático fue prometida por los líderes del G8 - pero en gran medida no llegó a materializarse. Estos mismos políticos tomaron la determinación de aportar US$ 8 trillones para salvar a los bancos. Ahora deben financiar de inmediato a los países en desarrollo para que puedan adaptarse al cambio climático".

"Esta financiación es necesaria ahora, y no debe ser utilizada como moneda de cambio en las negociaciones para un acuerdo mundial sobre el clima", añade Hill.

"Esperamos que los ministros europeos de Finanzas tengan una propuesta seria para apoyar a los países pobres a adaptarse a los impactos del calentamiento global y a reducir sus emisiones de gases. Defender esta propuesta es un avance para hacer frente a la crisis climática y para posicionar a Europa de nuevo al frente de las conversaciones”, concluyó Hill.

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