Oxfam pide una radical reorganización del sistema de ayuda para romper el ciclo del hambre en Etiopía

A veinticinco años de la hambruna de 1984, la ayuda alimentaria sigue llegando en forma de reacción impulsiva.

Oxfam, la agencia internacional de ayuda, pidió hoy una radical reorganización del modo en que el mundo gestiona las crisis de alimentos en Etiopía y otros lugares. La agencia arremetió contra lo que denominó “reacción impulsiva" a las crisis alimentarias, reacción cuya componente principal es el envío de ayuda alimentaria. Si bien la agencia reconoció que los envíos de ayuda alimentaria salvan vidas, la preponderancia de este método no ofrece soluciones a largo plazo que puedan romper los ciclos de crisis crónicas.

En el informe “ Tras 25 años de parches: La lucha contra los desastres en Etiopía 25 años después de la hambruna ”, publicado hoy para que coincida con el 25º aniversario de la hambruna etíope, Oxfam señala que los donantes internacionales deben adoptar una nueva estrategia para enfrentar los desastres humanitarios, una que se concentre en dotar a las comunidades de las herramientas necesarias para evitar y gestionar los desastres, como las sequías, antes de que se produzcan, en vez de centrarse primordialmente en la ayuda de emergencia a corto plazo, como la importación de ayuda alimentaria.

Hace veinticinco años, Etiopía sufrió una de las peores hambrunas de su historia. Alrededor de un millón de personas murió y millones más sufrieron hambre extrema y desnutrición. Hoy en día, millones de personas en Etiopía y en toda África Oriental enfrentan grave escasez de agua y alimentos, tras años de falta de lluvias.

Se calcula que la escasez le cuesta a Etiopía 1,1 mil millones de dólares por año, casi lo que suma toda la ayuda extranjera que el país recibe. En la actualidad, el 70% de la ayuda humanitaria a Etiopía procede de Estados Unidos. De los 3,2 mil millones de dólares de ayuda humanitaria que Estados Unidos ha proporcionado a Etiopía desde 1991, el 94% ha llegado en forma de ayuda alimentaria, casi toda procedente de los propios Estados Unidos, en vez de ser adquirida en el ámbito local o regional. La mayor parte de la ayuda alimentaria de Estados Unidos debe reunir una serie de condiciones de transporte y empaque que dan lugar a que a los contribuyentes estadounidenses les cueste hasta 2 dólares enviar 1 dólar de ayuda alimentaria.

Penny Lawrence, Directora Internacional de Oxfam, que acaba de regresar de una visita a varios proyectos de Oxfam en Etiopía, afirmó que:

“ No podemos traer las lluvias, pero es mucho lo que podemos hacer para romper el ciclo de desastres provocados por la sequía en Etiopía y el Cuerno de África. La ayuda alimentaria ofrece alivio temporal y mantiene a la gente con vida en una infinidad de situaciones, pero no aborda las causas subyacentes, que hacen a la gente vulnerable a los desastres cada año.

“ Los donantes deben modificar su estrategia, y aportar a las comunidades las herramientas para enfrentar los desastres antes de que se produzcan. La sequía no tiene porque conducir al hambre y la miseria. Si las comunidades cuentan con sistemas de riego para sus cosechas y con graneros y pozos para acumular el agua de las lluvias, pueden sobrevivir a pesar de las inclemencias naturales.

" Es primordial que los donantes se pongan a la altura de los desafíos y ofrezcan financiamiento adecuado para la ayuda de emergencia para enfrentar la crisis de este año, pues la respuesta actual de los donantes internacionales es muy inferior a las necesidades estimadas por los gobiernos y por Naciones Unidas. Sin embargo, en este informe Oxfam destaca que es igualmente primordial que los donantes hagan mayores esfuerzos por apoyar los programas destinados a gestionar el riesgo de desastre antes de que éste se produzca, tales como sistemas de alerta temprana, programas para la creación de reservas estratégicamente ubicadas de alimentos, medicinas y artículos básicos, así como programas de riego.

Por ejemplo, en la región somalí de Etiopía, Oxfam está construyendo birkhads (cisternas tradicionales) para permitirles a las comunidades hacer acopio de agua durante la estación lluviosa para garantizar que haya agua cerca cuando cesen las lluvias. Este tipo de programa solo recibe el 0,14% de la ayuda extranjera. No obstante, recalca la agencia, se trata de una estrategia más sostenible, pues la respuesta de emergencia está diseñada para contribuir con el desarrollo y para mantener seguras a las comunidades en los años por venir. Esta estrategia es más eficaz: cada 1 dólar invertido en esta estrategia retorna 2-4 dólares en forma de reducción o anulación de impactos de desastre.

El llamado a los donantes para que modifiquen su estrategia llega en momentos en que Etiopía enfrenta desafíos cada vez mayores como resultados de los desastres naturales. Los expertos en el clima predicen que para 2034, cuando se cumplan 50 años de la hambruna de 1984 en Etiopía, las que hoy se consideran sequías serán la norma, y afectarán a la región durante tres de cada cuatro años. Se necesita un cambio de estrategia para evitar que el choque climático degenere en desastre que conduzca a más gente a la pobreza.

Lawrence indicó que: “El cambio climático hace que esta estrategia sea hoy más urgente que nunca. Lo etíopes que viven en  la línea de fuego del cambio climático no pueden esperar 25 años más para que el sentido común se convierta en la práctica normal.”

Descarga el informe Tras 25 años de parches: La lucha contra los desastres en Etiopía 25 años después de la hambruna

Ayuda

Petición de fondos de Oxfam Reino Unido para la crisis del Este de África

Puedes hacer una donación en tu afiliado nacional de Oxfam. El dinero será usado para respuestas de emergencia humanitaria, incluida la de Afganistán.

Notas a los editores

1. Entre otros ejemplos de programas de gestión del riesgo de desastres se cuentan:

La construcción de birkhads (cisternas tradicionales) para permitirles a las comunidades hacer acopio de agua durante la estación lluviosa, para garantizar que haya más agua disponible cuando cesen las lluvias. Oxfam está realizando este tipo de trabajo en la región somalí de Etiopía.

Programas de alimentos o dinero por trabajo; por ejemplo, en medio de la escasez de alimentos en la región de Tigray, las personas recibieron alimentos por su trabajo en un proyecto de riego. Como resultado de este programa, la comunidad cuenta con un suministro de agua más seguro para sus cosechas.

Planes de microseguros, que pagan a los agricultores si fracasan sus cosechas, de modo que cuenten con dinero para comprar alimentos. Oxfam gestiona un plan de este tipo con 200 hogares en Tigray.

2. Oxfam cuenta con varios voceros que están disponibles para entrevistas, incluido el personal que actualmente trabaja en Etiopía, trabajadores de ayuda que participaron en los esfuerzos de ayuda de respuesta a la hambruna de 1984, y los directores Internacional y Regional de Oxfam, que recién regresaron de zonas afectadas por la sequía.

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