La población civil de Afganistán cree que el conflicto sigue latente debido a la pobreza y al desempleo

Oxfam publica el estudio "El coste de la guerra" en el que pide a la Comunidad Internacional y al Gobierno español que vayan más allá de la solución militar y aseguren que la ayuda se invierta en educación y sanidad, entre otros aspectos necesarios

  1. El 75% de los encuestados dice haber sido obligado a abandonar su hogar y uno de cada cinco ha sido torturado desde 1979 cuando se iniciaron los sucesivos conflictos en el país;
  2. El 70% de los afganos considera que son la pobreza y el desempleo las dos causas principales de que su país siga inmerso en una cruenta guerra.

El coste de la guerra

El estudio "El coste de la guerra", realizado por Oxfam Internacional, en el que también ha participado un grupo de ONG locales, apunta que los ciudadanos de Afganistán ven en la debilidad y la corrupción de su gobierno la segunda causa del conflicto. Los talibanes serían la tercera, según el documento, seguida de las interferencias en los asuntos de estado que generan terceros países, sobre todo Pakistán e Irán.

El coste de la guerra es una fotografía de un país que ha estado azotado por conflictos bélicos sucesivos durante las últimas tres décadas. La encuesta, realizada a 704 personas, asegura también que  uno de cada seis entrevistados está considerando abandonar su país, uno de cada cinco ha sido torturado desde que se iniciaron las guerras en 1979 y que el 75% ha sido obligado a abandonar sus casas.

“Los afganos llevan 30 años sufriendo. Durante este tiempo millones de personas han sido asesinadas y otros tantos millones más han debido huir de sus hogares. Los responsables de ello permanecen en la más absoluta impunidad en lugar de enfrentarse a la justicia. La sociedad afgana ha sido devastada”, dice la directora general de Oxfam en Afganistán Barbara Stocking.

"Reparar el daño infligido no es cosa de días, llevará muchísimo tiempo que cicatricen las heridas económicas, sociales y psicológicas de este país.”

“La Comunidad Internacional y el Gobierno español deben entender que Afganistán requiere mucho más que una solución militar. Los afganos necesitan ayudas para su agricultura, mejores infraestructuras e inversión en las escuelas y los centros médicos”, ha añadido Barbara Stocking.

Deseos de paz entre la población

Una parte del estudio ha consistido en recabar sugerencias de los propios afganos para la clase política, las fuerzas militares, los grupos insurgentes y la comunidad internacional. La mayoría coincidía en el fortalecimiento y afianzamiento de la legislación, en la aplicación de medidas severas contra la corrupción y en poner punto y final a la cultura de la impunidad.

Del estudio se desprende que los afganos ansían la paz y el fin del conflicto, así como el fin de sus verdaderas causas. Según los testimonios recogidos, la pobreza está alimentando la guerra. “Hablamos con un hombre que nos dijo: ‘si la gente no tiene trabajo, es capaz de hacer cualquier cosa’.  La Comunidad Internacional debería grabarse esas palabras en la mente y proveer de más ayuda y ayuda efectiva a Afganistán, para empezar a reactivar económicamente este país”, explica Barbara Stocking.

"Los afganos quieren ver que el dinero que reciben de la ayuda internacional mejora los servicios de salud y de educación y ayuda también a crear empleos", añade Contreras.

Otro de los sentimientos generalizados de los que se hace eco el informe El coste de la guerra es el de la inseguridad en la que permanentemente se hallan los civiles afganos. Según los encuestados, las partes del conflicto deberían priorizar la seguridad de la población civil, pues desde el pasado octubre ha habido al menos 2.021 victimas civiles.

“Este deseo debería traducirse en que todas las partes del conflicto deberían dejar de tener a civiles entre sus objetivos”, apunta Arpa.

En este sentido, Oxfam señala que las fuerzas militares internacionales deberían endurecer las restricciones estipuladas para los ataques aéreos y los registros nocturnos. Así como investigar de manera transparente todas las denuncias de agresiones a civiles y ofrecer una reparación acorde con el daño cometido.

“Los afganos encuestados sienten que los talibanes y otros grupos insurgentes deben dejar de inmediato de refugiarse en las áreas civiles y de poner de este modo a la población en grave riesgo”, dice la responsable de la organización.

Tres décadas de conflicto

Afganistán ha estado sumido en conflictos desde la invasión soviética en 1979. Durante estas tres décadas, una de cada diez personas encuestadas ha sido encarcelada al menos una vez. Uno de cada cinco -el 21%- ha sido torturado, tanto en la cárcel como por los diferentes grupos armados. Un tercio de los que han sufrido tortura eran mujeres. Sólo un 1% de ellos ha recibido compensación o algún tipo de disculpa por lo sucedido.

Aziz Mohammad, ciudadano de Nangarhar, se pregunta “¿qué efecto puede tener sobre nosotros que dos millones de afganos hayan sido martirizados, el 70% de Afganistán destruido y nuestra economía devastada? La mitad de nuestra gente ha enloquecido. Un hombre de 40 años tiene aquí el rostro y el aspecto de uno de 70. Siempre viviendo con miedo, pues no estamos a salvo en ningún lugar de este país“.

Más información

Afganistán: El coste de la guerra en imágenes

Informe completo: El coste de la guerra (Inglés)

El trabajo de Oxfam en Afganistán
 

Notas a los editores

  1. La encuesta ha sido realizada por las siguientes organizaciones: Afghan Civil Society Forum (ACSF), Afghan Peace and Democracy Act (APDA), Association for the Defence of Women’s Rights (ADWR), Cooperation Centre for Afghanistan (CCA), Education Training Center for Poor Women and Girls of Afghanistan (ECW), Oxfam International, Organization for Human Welfare (OHW), Sanayee Development Organization (SDO) and The Liaison Office (TLO). Ashley Jackson de Oxfam International es el autor del documento.
  2. La investigación se llevó a cabo en 14 provincias afganas desde enero a abril de 2009. En ella se entrevistó a 704 hombres y mujeres elegidos al azar. La investigación se estructuró a partir de entrevistas personales y grupos de discusión. Las provincias estaban situadas: cuatro en el norte, tres en el este, dos en el sur, una en el oeste y cuatro en el centro.  Muchos de los lugares donde se llevo a cabo el estudio no estaban afectados por el conflicto en el momento que se dirigió la investigación, aunque eso ha cambiado ahora debido al rápido aumento de inseguridad.
  3. La mayoría de los investigadores era afgano y procedentes de las mismas provincias que se estaban investigando, cuando ha sido posible.
  4. El 48% de los encuestados eran mujeres, el 52% hombres. La media de edad ha sido de 33.5 años, con edades comprendidas entre los 12 y los 87 años.
  5. Los nombres de los encuestados han sido cambiados para garantizar su seguridad.
  6. Más información:
  • El 70% de los encuestados culpó a la pobreza y al desempleo;
  • El 48% a la corrupción y a la ineficiencia del gobierno afgano;
  • El 36% a los talibanes;
  • El 25% a otros países, particularmente a Pakistán e Irán

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