4.000 millones de personas sufrirán escasez de agua si los líderes mundiales suspenden el primer examen

Los líderes mundiales están a punto de suspender su primer examen sobre cambio climático desde la Cumbre de Copenhague y a punto de poner el mundo en camino de los 4ºC de calentamiento global, ha alertado hoy Oxfam Internacional.

Esta alerta llega en vísperas de que se cumpla el plazo (31 de enero) en el que cada país ha de presentar sus metas de reducción de emisiones según lo establecido en el Acuerdo de Copenhague. Aunque entonces se pactó que las temperaturas deberían mantenerse por debajo del umbral de peligro, de los 2º C, los líderes mundiales no han sido capaces hasta el momento de establecer unas metas de reducción de emisiones adecuadas. La UE, Japón y Australia ya han hecho públicas las suyas, y ninguna mejora las propuestas que habían hecho antes de Copenhague.

Se calcula que los compromisos de reducción de emisiones de los países ricos suponen una reducción de entre el 12 y el 18 por ciento por debajo de los niveles de 1990, lo que representa una tercera parte de la reducción que se necesita por parte de los países ricos para mantener las temperaturas bajo control.

Los compromisos adquiridos supondrán una subida de la temperatura global hacia el 2100 de 4º C. Los científicos prevén que esto creará un mundo paralizado por la sequía, puesto que 4.000 millones de personas sufrirán escasez de agua en todo el planeta: en África meridional la sequía afectará durante todo el año, y en Europa habrá graves sequías cada diez años en vez de cada cien.

Antonio Hill, especialista en cambio climático de Oxfam Internacional, ha afirmado:
“Al rechazar comprometerse a una reducción de emisiones de al menos el 30%, la UE muestra que todavía se tambalea por el golpe que recibió a sus demandas de liderazgo climático en Copenhague. Europa tiene que salirse rápido de la foto y devolver el golpe. En la cumbre europea de marzo necesitamos ver una nueva visión de la estrategia europea, que busque un acuerdo global justo, ambicioso y vinculante.”

Oxfam afirma que el Acuerdo muestra que el enfoque “de abajo a arriba”, en el que los países establecen sus propias metas de reducción de emisiones, no conseguirá establecer las reducciones de emisiones necesarias. Intermón Oxfam hace un llamamiento para una meta global de reducción de emisiones basada en la ciencia, de manera que las contribuciones nacionales a la meta global se calcularían según la responsabilidad histórica de cada país en la crisis climática y según su capacidad económica para hacerle frente. Esto significaría que, por ejemplo, Europa debería reducir sus emisiones al menos en un 44% por debajo de los niveles de 1990 hacia el 2020, en vez de sólo hacerlo en un 20%, como proponen.

Para cumplir con su justa parte en el esfuerzo global los países ricos deberían también proporcionar 200.000 millones de dólares al año hacia el 2020 para ayudar a los países en vías de desarrollo a adaptarse y reducir sus emisiones. El Acuerdo contempla presupuestar sólo 100.000 millones de dólares al año y el progreso de esta iniciativa depende de la creación de un Panel de Alto Nivel que recomiende cómo debe conseguirse  y distribuirse.el dinero.
 
El Acuerdo también compromete 30.000 millones de dólares en financiación de desembolso inmediato –fondos de emergencia para ayudar a los países más pobres y vulnerables a hacer frente a los impactos climáticos en los próximos 3 años. Por ejemplo Bangladesh, uno de los países más vulnerables del mundo al cambio climático, necesita 1.500 millones de dólares para hacer llegar agua potable a las comunidades de la costa, y es que sus fuentes de agua tradicionales han quedado contaminadas por agua salada que se ha infiltrado como consecuencia de la subida del nivel del mar.

Hill ha afirmado: “El próximo gran test será ver si los líderes mundiales serán capaces de destinar la financiación climática prometida en el Acuerdo. Esto significa desembolsar de inmediato los fondos de emergencia que los países más pobres necesitan para adaptarse al cambio climático y decidir antes de que finalice este año cómo se consiguen y cómo se distribuyen los 100.000 millones de dólares que se necesitan a medio plazo.”

“La mediocre respuesta muestra que el Acuerdo no está solucionando nada. Sólo un acuerdo bajo el mandato de la ONU puede conseguir las reducciones de emisiones globales que se necesitan y asegurar que se escuchan las voces de los países más pobres y vulnerables. Las negociaciones reales deben reiniciarse ya. Cada año de retraso supone que unas 150.000 personas más mueren y 1 millón de personas se ven desplazadas como consecuencia del cambio climático.”

Notas a los editores

La UE decidió el miércoles seguir con su oferta más baja de reducción de emisiones, un 20% hacia el 2020, y mantener un compromiso condicional de aumentar el porcentaje de reducción hasta el 30% si otros países toman la misma iniciativa.

Polonia, Italia, Chipre y Malta se opusieron al compromiso condicional más ambicioso porque temen que sería demasiado caro para sus industrias. Gran Bretaña, España, Dinamarca y Holanda defendieron la oferta del 30%.


Japón hizo oficial este martes su compromiso de reducir las emisiones en un 25% respecto a los niveles de 1990 hacia el 2020, una confirmación bienvenida.


Australia, por su parte, anunció el miércoles que reduciría sus emisiones en un 5% hacia el 2020 en comparación con los niveles del 2000, y subiría el porcentaje hasta el 15-25%, en función del nivel de compromiso que asuman otros países.


Puede consultarse un resumen de los compromisos de los países de reducción de emisiones (en inglés).

Los modelos climáticos incluyen “climate Interactive” www.climateinteractive.org y climate action tracker www.climateactiontracker.org . Las estadísticas sobre el impacto del cambio climático están tomadas del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático 2007 y del Informe Stern 2006.

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