Oxfam alerta del incremento de crímenes contra la población civil en el este del Congo por parte del Ejército

El Ejército es el principal causante de saqueos, torturas y violaciones a mujeres entre otros graves abusos a las poblaciones congoleñas


La población civil que vive en el este de la República Democrática del Congo está en serio riesgo de sufrir violaciones y de ser sometida a la realización de trabajos forzados debido a la operación militar apoyada internacionalmente contra los grupos rebeldes, según desvela el informe publicado por Oxfam, "Mujeres y niños primero: en primera línea de la guerra en los Kivus".

El estudio, que ha consistido en una encuesta realizada a 816 personas de 24 comunidades ubicadas en Kivu Norte y Kivu Sur, revela que el 60% de los entrevistados se siente más inseguridad que el pasado año, con las mujeres y los niños en especial riesgo. La consulta se ha realizado únicamente en las áreas donde se está llevando a cabo la operación militar Amani Leo (Paz hoy), respaldada por Naciones Unidas, contra la guerrilla del Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda (FDLR) y otros grupos guerrilleros.

El 75% de las mujeres encuestadas dijo tener más sensación de peligro que hace un año. La cifra aumenta al 99% en zonas de Kivu Sur donde se concentran las operaciones de Amani Leo. Asimismo, el 65% de los jóvenes entrevistados dijo que corren más riesgos que en 2009, la cifra aumenta en un 100% en las áreas donde se concentra el operativo militar. Las mujeres afirmaron que las violaciones han aumentado en 20 de las 24 comunidades donde se ha realizado el estudio. Por otro lado, los más jóvenes han asegurado que las escuelas son asaltadas continuamente para llevarse a personas que son forzadas a trabajar para los milicianos.

Los encuestados de 19 de las 24 comunidades donde se llevó a cabo el estudio dijeron que a pesar de la ofensiva, el FDLR y otras milicias siguen siendo responsables de actos de violencia extrema como las violaciones y los incendios de pueblos enteros. En algunas áreas el operativo ha provocado brutales represalias de la guerrilla contra los civiles.

El Ejército, el principal implicado en los abusos

El ejército congoleño ha sido identificado como el principal realizador de estos abusos. Los soldados han sido calificados como una amenaza en 23 de las 24 comunidades encuestadas.

A pesar de que en 11 comunidades mencionaron que los militares protegen a la población con patrullas nocturnas y velando para evitar los secuestros por parte del FDLR, tan sólo una comunidad no ha sufrido abusos por parte de los soldados.

En algunas áreas los crímenes cometidos por la armada han sido salvajes -asesinatos, torturas, incendios de viviendas y violaciones en grupo- y no se distinguen de ninguno de los peores abusos del FDLR.

Tres cuartas partes de las comunidades reportaron saqueos por parte de los soldados, que se han llevado desde dinero y teléfonos móviles hasta comida. Otro informe distinto realizado en Kabare, Kivu Sur, señala que 15 puntos de control del ejército ubicados en ese área podrían llegar a captar 18.000 dólares mensuales a través de la extorsión.

A pesar de la angustia que produce en la población estos abusos, muchos civiles han reconocido que los militares viven en condiciones penosas, a menudo desplegados sin raciones de comida y pagados de manera irregular cuando no son los propios mandos los que les roban el sueldo. "Es vergonzoso para un soldado tener que mendigar e incluso robar", señaló uno de los encuestados. Todas las comunidades han coincido en que si los soldados recibieran regularmente su sueldo, la seguridad de los civiles aumentaría. El gobierno del Congo estableció en julio de 2009 una política de tolerancia cero contra estos abusos de las tropas, pero como revela el informe la población continúa con miedo ante la impunidad de los culpables debido a un débil sistema judicial.

"Las operaciones militares están teniendo un efecto devastador en las comunidades congoleñas, pues éstas están siendo atacadas por todos los actores del conflicto. El Ejército a está supuestamente para proteger a la población, pero hasta que no se lleve a cabo una reforma real y de raíz de éste, el riesgo al que esta ofensiva está poniendo a la población es demasiado elevado. Desplegar tropas sin raciones de comida diarias y que no cobran su salario asegura de algún modo que los abusos contra los civiles van a continuar. Y ponerse una venda en los ojos ante los crímenes de los soldados no hace más que provocar que otros sigan cometiendo más. Está claro que los afectados por estos abusos están clamando por una reforma militar", ha señalado el responsable de Oxfam en RDC, Marcel Stoessel.

Estos hechos son especialmente alarmantes dado los recientes peticiones para que las tropas de Naciones Unidas dejen el país. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debe revisar la actual misión militar en la RDC en octubre. En este sentido, Oxfam mantiene que si bien los militares no comportan una solución a largo plazo, siguen siendo necesarios mientras que el ejército congoleño no realice su función de proteger a los civiles.

El operativo militar ha tenido un doble efecto, según el informe. Por un lado, en algunas áreas el FDLR está cometiendo menos ataques; pero en otras, como en la región de Petit Nord, la guerrilla justifica los incendios de pueblos porque "les están echando de allí". En el norte de Kivu Sur los secuestros están a la orden del día, tanto que poblaciones enteras han debido migrar a otros lugares. Las comunidades encuestadas hablan del incremento de casos de mujeres secuestradas, que han sido violadas repetidamente y a las que se ha liberado solamente tras el pago de un rescate. Una de las comunidades informó del secuestro y violación de 16 mujeres en sólo tres meses.

Tres cuartas partes de población de las comunidades están en contra de que continúe la operación Amani Leo en lugar de una solución política como la integración de las milicias en la armada y abrir una espacio político en Ruanda para permitir a los rebeldes del FDLR que no tomaron parte del genocidio regresar.

La ofensiva también está teniendo un grave impacto en la educación de los más jóvenes. El estudio desvela que hay frentes en las fuerzas armadas que tienen entre sus objetivos ciertas escuelas con el fin de encontrar a chicos que les hagan de porteadores de sus pertenencias. Las clases han sido suspendidas y hay escuelas que han tenido que cambiar de lugar para reducir el riesgo al que están sometidos los estudiantes. Aquellos que han tratado de resistir han sido víctimas de palizas e incluso de asesinato. Los chicos han asegurado que son acusados frecuentemente de pertenecer a las milicias por el simple hecho de llevar un tatuaje, por ejemplo. Esto último es motivo suficiente para ser golpeado, arrestado e incluso asesinado.

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Conflicto en la República Democrática del Congo

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