Continúan tras un mes las inundaciones en Pakistán

A pesar de que la catástrofe alcanza cada vez una dimensión mayor, se hace necesario iniciar los planes de reconstrucción

Un mes después de que las inundaciones en Pakistán alcanzasen niveles catastróficos, éstas siguen aumentando y ya han obligado a 500.000 personas a evacuar sus hogares durante los últimos días. Muchas zonas todavía se encuentran incomunicadas y hay millones de personas que necesitan ayuda urgentemente.

Mientras se hace todo lo posible con las labores de ayuda humanitaria para actuar ante la creciente situación de desastre, Oxfam Internacional advertía hoy que los trabajos de reconstrucción deben comenzar inmediatamente con el fin de evitar que el país sufra consecuencias devastadoras a largo plazo.

Neva Khan, directora regional de Oxfam en Pakistán, comentaba que:

“Después de un mes se esperaba que la situación se hubiera estabilizado y que se hubiesen puesto en marcha planes de recuperación a largo plazo. Sin embargo, todavía nos encontramos en la primera fase de una situación catastrófica que cobra cada vez una dimensión mayor, evacuando gente, dándoles cobijo e intentando conseguir agua potable y sistemas de saneamiento para todas aquellas personas que lo necesitan. Pakistán no se puede permitir el lujo de esperar a que la fase de emergencia termine para comenzar con la fase de reconstrucción”.

Más de 17 millones de personas se han visto afectadas por las inundaciones, un número incluso mayor que el de los afectados por el tsunami del Océano Índico, o por los terremotos de Cachemira y Haití juntos, de los cuales 5 millones se han visto desprovistos de sus hogares después de que sus casas fueran arrasadas por las aguas. Por otra parte, mientras que las inundaciones han retrocedido en gran medida en el norte del país, los pueblos y ciudades del sur todavía continúan bajo su amenaza.

Pérdida de las cosechas

En palabras de la propia Neva Khan: “Dos tercios de la población dependen de la agricultura para su supervivencia, pero existe el peligro de que un gran número de agricultores pakistaníes vayan a perder la estación de la siembra de invierno, y que comienza en septiembre, bien porque sus tierras están inundadas o porque se han visto obligados a evacuar la zona.

Los niños pakistaníes deberían haber comenzado el curso escolar a mediados de agosto, pero teniendo en cuenta que más de 7.000 colegios se encuentran destrozados o en mal estado y que otros 5.000 están siendo utilizados como refugios de manera temporal, la educación de los niños durante los próximos meses se va a ver interrumpida. Y dado que los trabajos de limpieza van a durar unos meses, habrá millones de personas tendrán que pasar el invierno viviendo en refugios temporales o a la intemperie”.

Por todo esto, Oxfam insta a la comunidad internacional y al gobierno pakistaní a aunar fuerzas para conseguir que los trabajos de reconstrucción comiencen inmediatamente. Mientras que los Estados Unidos anunciaban esta semana que se requieren 50 millones de dólares en concepto de ayuda humanitaria para la fase inicial de los trabajos de recuperación, se necesitarán miles de millones para poder reconstruir colegios, hospitales, carreteras y puentes.

Oxfam indicaba además que el objetivo de los trabajos de reconstrucción debe ser conseguir que el país se encuentre en mejores condiciones para enfrentarse a futuras crisis. En los últimos años, Pakistán ha sufrido una serie de catástrofes, de las que cabe destacar el terremoto de Cachemira y el desplazamiento masivo de más de 3 millones de personas del valle de Swat a mediados del año pasado.

Mejorar las infraestructuras

Khan continuaba diciendo que: “Las inundaciones tendrán unas repercusiones más acusadas a largo plazo para el país que las consecuencias del terremoto y de la crisis del pasado año. La reconstrucción del país es un proceso que debe ser dirigido por la población pakistaní, pero para ello necesitarán la ayuda y el apoyo de la comunidad internacional durante muchos años.

La comunidad internacional respondió de manera generosa al terremoto de 2005 y la economía nacional fue capaz de recuperarse de manera razonable. Sin embargo, tememos que el impacto de esta crisis resulte mucho más difícil de afrontar para la economía pakistaní, por lo que ha llegado el momento de ser previsores y de asegurarnos de que somos capaces de ofrecer el apoyo que se necesitará a largo plazo”.

Además, Khan señalaba que: “Somos conscientes de que una planificación y una preparación cuidadosas pueden salvar vidas. Por muy devastadoras que hayan sido estas inundaciones, el número de víctimas mortales podría haber sido mucho mayor. Esto se debe al hecho de que, durante los últimos años, en algunas zonas se habían implantado las estrategias adecuadas de reducción de los riesgos de catástrofes; se habían puesto en marcha sistemas de alerta preventivos, se contaba con barcas y muchas poblaciones habían sido evacuadas a tiempo, lo que permitió rescatar a cientos de miles de personas. Ahora el reto es ayudar al Estado a poner en marcha todo este tipo de medidas a mayor escala, ya que nadie debe esperar que el proceso de reconstrucción tenga lugar de la noche a la mañana”.

Más información

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Inundaciones en Pakistán: la situación y la respuesta de Oxfam

Notas a los editores

Todavía existen acusadas lagunas en la financiación buscada con el llamamiento de ayuda humanitaria de emergencia para Pakistán. La comunidad internacional se ha comprometido a donar 900 millones de dólares tanto a través del llamamiento como mediante otras formas de financiación, una cifra que dista mucho de los fondos que se comprometió a donar tras el terremoto de Cachemira de 2005, y que ascendía a 2.000 millones de dólares en el primer mes, lo que hacía 570 dólares por cada persona directamente afectada.

Oxfam y sus socios están poniendo en marcha una respuesta de ayuda humanitaria en cuatro provincias pakistaníes: Khyber Pakhtunkhwa (anteriormente conocida como la Provincia de la Frontera Noroeste, NWPF en inglés), Sind, Cachemira y Panyab. La ayuda humanitaria ofrecida por la agencia llega a más de 402.000 pakistaníes y sus trabajos de emergencia se extienden por las provincias de Khyber Pakhtunkhwa, Panyab y Sind, proporcionando a los afectados agua potable y comida, sistemas de saneamiento y kits de higiene personal. Esperamos poder ampliar el alcance de nuestras acciones de manera que lleguen a 1,1 millones de personas. Además, pronto se pondrán en funcionamiento una serie de actividades con las que ayudar a los afectados a recuperar sus medios de vida.

Oxfam lleva trabajando en Pakistán desde 1973, un país en el que presta asistencia a sus socios locales, trabaja en colaboración con las autoridades con el objetivo de mejorar los medios de vida de las personas que viven en una situación de pobreza y proporciona ayuda humanitaria a aquéllos que se ven afectados por catástrofes y conflictos armados.

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