Artistas internacionales advierten: la compra masiva de tierras está perjudicando a la gente más pobre

Gael García Bernal, Kristen Davis y Angelique Kidjo se unen al llamamiento al Banco Mundial para que suspenda temporalmente sus inversiones en tierra.

Escritores y artistas internacionales como Paul Theroux, Kamila Shamsie, Henning Mankell y Aminatta Forna, cantantes como Angelique Kidjo y Baaba Maal, el actor mexicano Gael García Bernal, la actriz de Sexo en Nueva York, Kristin Davis y el actor de la serie de televisión británica The Thick of It, Peter Capaldi,  se han unido a la campaña de Oxfam para detener el acaparamiento de tierras en los países en desarrollo. Todos ellos se han sumado a nuestro llamamiento al Banco Mundial para que lidere esta lucha, suspendiendo de forma temporal sus inversiones en tierras, para disponer, así, del tiempo necesario para establecer controles más exhaustivos y garantizar que no se perjudica a las personas que viven en la pobreza. 

Durante la pasada década, una superficie del tamaño de la ciudad de Londres cambiaba de manos cada seis días debido a la competencia sin precedentes desatada entre los inversores extranjeros por la compra de tierras. Sin embargo, una legislación demasiado laxa no ha conseguido proteger los derechos y las necesidades de las personas que viven en las tierras afectadas, quienes a menudo son expulsadas, a veces de forma violenta, sin haber sido consultadas o sin recibir compensación alguna por los daños. Así, como consecuencia del acaparamiento de tierras, muchas personas vulnerables se ven obligadas a abandonar sus hogares y sumidas en la miseria, sin tierras que cultivar para alimentarse o ganarse la vida.

Angelique Kidjo, embajadora internacional de Oxfam, señala: “Es fundamental hacer frente a este problema. Las inversiones en tierras deberían beneficiar a las comunidades, no dejar personas hambrientas y sin hogar".  

La tierra vendida en la última decada podría alimentar a mil millones de personas

La pasada década, se realizaron en todo el mundo transacciones de tierra con una superficie total ocho veces mayor que la de Reino Unido. En esta superficie de terreno se podría producir comida suficiente para alimentar a más de mil millones de personas cada año; el mismo numero de personas que cada noche se acuesta con hambre.

En una carta abierta al Banco Mundial, escritores y artistas de todo el mundo afirman:  

"Ya conocemos la fiebre del oro o la fiebre del petróleo. Ahora nos enfrentamos a una nueva “fiebre” por la tierra; un escándalo oculto del siglo XXI que debemos detener. En África, en una década, los inversores extranjeros han adquirido terrenos para la agricultura cuya superficie total es igual al tamaño de Kenia. En Liberia, en tan sólo cinco años, el 30% de la superficie del país ha sido objeto de transacciones de tierra. Con los precios de los alimentos de nuevo en niveles máximos y los inversores en busca de lograr más beneficios, podría desatarse una nueva ola de acaparamiento de tierras. Es necesario establecer medidas de protección. Rápido".

El aumento de los precios de los alimentos y de la demanda de tierra agrícola, así como los esfuerzos realizados para cumplir con los objetivos de biocombustibles (que convierten los cultivos destinados a la alimentación en carburantes), son algunos de los factores responsables de esta "fiebre" por la tierra.

El Banco Mundial debe suspender sus propias inversiones en tierras a gran escala

Oxfam hace un llamamiento al Banco Mundial para que contribuya a evitar el acaparamiento de tierras, suspendiendo de forma temporal sus propias inversiones en tierras a gran escala. El Banco Mundial tiene el mandato de luchar contra la pobreza en todo el mundo y se encuentra, además, en una posición única para liderar la lucha contra el acaparamiento de tierras, ya que el Banco no sólo realiza sus propias inversiones en tierras, sino que además asesora a los países en desarrollo sobre esta cuestión. Poner freno a sus inversiones a corto plazo proporcionará al Banco Mundial tiempo suficiente para poner en orden sus propios asuntos, establecer normas para los inversores e introducir políticas más sólidas para frenar el acaparamiento de tierras.

Aquellas personas que quieran mostrar su apoyo pueden firmar la petición de Oxfam: www.oxfam.org/tierra

Más información

Actúa: Firma la petición dirigida al presidente del Banco Mundial

Únete: Campaña CRECE de Oxfam 

Infórmate: Los embajadores y embajadoras Oxfam

Preguntas y respuestas sobre el acaparamiento de tierras

Descárgate el informe: "Nuestra tierra, nuestras vidas", Tiempo muerto para la compra masiva de tierras

Notas a los editores

La carta abierta dice:

"Estimado señor:

Durante la pasada década, una superficie del tamaño de la ciudad de Londres cambiaba de manos cada seis días debido a la competencia, sin precedentes, desatada entre los inversores extranjeros por la compra de tierras. Sin embargo, la legislación existente, escandalosamente laxa, no ha conseguido garantizar que estas inversiones se realicen de forma correcta, lo cual ha permitido que las comunidades más pobres corran el peligro de que sus tierras les sean arrebatadas.

La tierra es indispensable para que las personas pobres puedan cultivar alimentos para comer o con los que ganarse la vida y poder salir de la pobreza. Sin embargo, de Guatemala a Ghana, el fenómeno del acaparamiento de tierras ha despojado a las personas más pobres de sus casas y de la tierra de la que dependen para sobrevivir, a menudo de forma violenta y sin recibir compensación alguna, por lo que muchas de estas personas se ven obligadas a hacer frente a la terrible tarea de recomponer sus vidas, empezando de cero.

Ya conocemos la fiebre del oro o la fiebre del petróleo. Ahora nos enfrentamos a una nueva “fiebre” por la tierra; un escándalo oculto del siglo XXI que debemos detener. En África, en una década, los inversores extranjeros han adquirido terrenos para la agricultura cuya superficie total es igual al tamaño de Kenia. En Liberia, en tan sólo cinco años, el 30% de la superficie del país ha sido objeto de transacciones de tierra. Con los precios de los alimentos de nuevo en niveles máximos y los inversores en busca de lograr más beneficios, podría desatarse una nueva ola de acaparamiento de tierras. Es necesario establecer medidas de protección. Rápido.

El Banco Mundial presta asesoramiento en este tipo de adquisiciones y es, además, un importante inversor en tierras. Asimismo, tiene el mandato de luchar contra la pobreza en todo el mundo. Nosotros, como embajadores internacionales y colaboradores de Oxfam, hacemos un llamamiento al Banco Mundial para que, dada su capacidad de influencia, contribuya a evitar el acaparamiento de tierras suspendiendo temporalmente sus propias inversiones en tierras. Esto proporcionaría tiempo para mejorar la regulación existente y serviría de ejemplo para otros inversores.

El Banco Mundial puede marcar la diferencia. Por eso pedimos que actúe, ahora".

Firmantes de la carta abierta al Banco Mundial:

  • Aminatta Forna, Reino Unido/Sierra Leona, escritora.
  • Angelique Kidjo, Benín, cantante.
  • Anjum Anand, Reino Unido, cocinera, escritora y presentadora de televisión.
  • Baaba Maal, Senegal, cantante. 
  • Gael García Bernal, México, actor.
  • Hari Kunzru, Reino Unido, escritor y periodista.
  • Henning Mankell, Suecia, escritor.
  • Kamila Shamsie, Pakistán, escritora.
  • Kristin Davis, Estados Unidos, actriz.
  • Livia Firth, Italia, fundadora de Eco Age. 
  • Paul Theroux, Estados Unidos, escritor.
  • Peter Capaldi, Reino Unido, actor.
  • Rahul Bose, India, actor.
  • Robin Ince, Reino Unido, cómico.
  • Rokia Traore, Mali, cantante.
  • Tim Butcher, Reino Unido, escritor y periodista.
  • William Boyd, Reino Unido/Ghana, escritor.

Contacto para medios

Lucy Brinicombe, +44 (0)1865 472192 or +44 (0)7786 110054, lbrinicombe@oxfam.org.uk, Twitter: @lucybrinicombe