Los daños provocados por los fenómenos meteorológicos extremos de los últimos cinco años ascienden a medio billón de dólares

La Cumbre sobre el Clima 2014 en riesgo de no conseguir evitar que el cambio climático provoque que más personas sean víctimas del hambre.

Oxfam ha advertido hoy de que, desde que los líderes mundiales se reunieron por última vez hace cinco años para debatir sobre el cambio climático, los desastres naturales relacionados con el clima han costado al mundo casi medio billón de dólares (490.000 millones); tres veces el coste de los daños provocados durante toda la década de los setenta.

En su nota informativa Paralizados por la inercia, Oxfam afirma que, desde 2009, más de 112.000 personas han perdido la vida y más de 650 millones han resultado damnificadas como consecuencia de desastres relacionados con el clima. Desde entonces, cada año transcurrido se ha situado entre los diez más "caros" jamás registrados en cuanto al coste de los daños. Las personas pobres son las primeras víctimas y las más afectadas por el cambio climático. Sus medios de vida y cultivos quedan destruidos, lo que provoca un aumento de los precios de los alimentos y sume en el hambre a millones de personas. Sin embargo, los compromisos internacionales para revertir la amenaza del cambio climático se han estancado.

Inacción de los Gobiernos

El objetivo de la cumbre organizada por Ban Ki-moon, que tendrá lugar el próximo martes, 23 de septiembre, es impulsar acciones globales para combatir el cambio climático. Pero, a pesar de la iniciativa del secretario general de las Naciones Unidas, no se espera que los líderes mundiales hagan grandes aportaciones. Durante la cumbre se presentarán algunas iniciativas prometedoras lideradas por el sector privado. Sin embargo, Oxfam considera que estas no pueden suplir la inacción de los Gobiernos y carecen de la ambición y los propósitos necesarios para impulsar un cambio radical en la lucha contra el cambio climático.

La directora ejecutiva de Oxfam, Winnie Byanyima, ha señalado: "Los líderes mundiales se comportan como si pudiéramos permitirnos perder tiempo cuando, en realidad, están jugando con vidas humanas. El cambio climático ya se está produciendo, y está causando víctimas mortales y sumiendo a más personas en el hambre. Su coste aumenta y retrasar la lucha solo empeorará la situación".

Cuando los líderes se reunieron en Copenhague en 2009, acordaron reducir sus emisiones, pero no lo suficiente como para mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC. A pesar de la significativa reducción del coste de las energías renovables, los países no han hecho nada para incrementar sus compromisos desde entonces. Algunos, como Canadá o Japón, incluso han reculado y abandonado sus compromisos. El calentamiento global está en vías de superar los casi 4ºC para finales de siglo, lo que dará lugar a una destrucción climática y hambre masivos.

Los líderes también acordaron proporcionar 30.000 millones de dólares entre 2010 y 2012 y, después, aumentar la cantidad de tal forma que para el 2020 los países en desarrollo pudieran acceder a 100.000 millones de dólares al año para protegerse ante los efectos del cambio climático, compromiso que también han incumplido. Muy pocos países se han comprometido a proporcionar los fondos adicionales que deberían aportar durante los próximos años. Oxfam estima que, en el mejor de los casos, el flujo de fondos es de entre 16.000 y 17.000 dólares al año. No obstante, esta cifra se acerca más a los 8.000-9.000 millones, una vez desaparece la "contabilidad creativa". El Fondo Verde para el Clima, creado para canalizar estos fondos, apenas ha recibido 1.100 millones de dólares de los 15.000 millones que, Oxfam estima, son necesarios para ponerlo en marcha.

Iniciativas privadas

El vacío político de la cumbre se está cubriendo a costa de iniciativas del sector privado. Oxfam considera que estas tienen muchas deficiencias, incluso aquellas potencialmente revolucionarias como el Corredor de Energía Limpia de África, cuyo objetivo es conectar la mitad del continente africano a una red eléctrica verde, pero que carece del respaldo económico y empresarial necesario.

"Las iniciativas voluntarias del sector privado no son suficientes por sí solas. Necesitamos un liderazgo político sólido y una legislación estatal ambiciosa que sirvan de catalizador de aquellas acciones globales que tanto la comunidad científica como un número cada vez mayor de personas demandan", dice Byanyima.

Oxfam hace un llamamiento para que en la cumbre de Ban Ki-moon se insista en la necesidad de que los Gobiernos reafirmen su compromiso de mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC, de ampliar sus objetivos de reducción de emisiones a corto plazo y de acordar nuevos objetivos para acabar con las emisiones derivadas del uso de combustibles fósiles para la segunda mitad de este siglo. También deben incrementar los fondos para la lucha contra el cambio climático a fin de alcanzar la meta de 100.000 millones de dólares anuales para 2020 y financiar el Fondo Verde para el Clima con un total de 15.000 millones de dólares durante los próximos tres años. Para la primavera de 2015, deben presentar compromisos iniciales ambiciosos para la conferencia sobre el clima de Naciones Unidas que tendrá lugar en París a finales del próximo año, en línea con el esfuerzo que, justamente, les corresponde hacer para evitar un cambio climático fuera de control.

"Esta es la única forma de que podamos aspirar mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC, e incluso de los 1,5ºC, tal y como algunos países reclaman justificadamente para garantizar su supervivencia", subraya Byanyima.

Mejorar la regulación

El sector privado puede contribuir a presionar a los Gobiernos a fin de conseguir una mejor regulación en materia de, por ejemplo, estándares de eficiencia energética, inversiones en energías renovables, la eliminación de subvenciones a los combustibles fósiles y el aumento de la financiación climática. También deben reducir sus emisiones de acuerdo con las evidencias científicas, y fijar objetivos para eliminar por completo de sus operaciones las emisiones derivadas del uso de combustibles fósiles.

Byanyima ha afirmado: "Los líderes mundiales deben escuchar y trabajar con las empresas que han mostrado su interés en formar parte de la solución. Deben rechazar las demandas de aquellas que ponen en riesgo nuestro mundo en nombre de los beneficios a corto plazo. Asimismo, deben aprovechar los avances tecnológicos en energías renovables que brindan una oportunidad real para crear un mundo nuevo y más seguro. Necesitamos urgentemente su liderazgo". 

Notas a los editores

De acuerdo con los datos recogidos en la base de datos EM-DAT, el coste total de los daños soportados durante los años 2010, 2011, 2012, 2013 y parte de 2014 asciende a 491.827.336.000 dólares, conforme a precios de 2013. El total de los daños soportados durante toda la década de los setenta asciende a, aproximadamente, 160.000 millones de dólares (conforme a precios de 2013). Los datos han sido extraídos de una base de datos pública sobre situaciones de emergencia del Centre for Research on the Epidemiology of Disasters (CRED) de la Universidad de Lovaina (http://www.emdat.be), que clasifica los siguientes desastres naturales como "relacionados con el clima": sequías, temperaturas extremas, incendios forestales, tormentas, inundaciones y movimientos de masas (húmedas). Los costes totales se han ajustado a precios de 2013 utilizando los siguientes factores de conversión: http://oregonstate.edu/cla/polisci/download-conversion-factors. Desde los años setenta, los costes se han incrementado debido a un mayor número de fenómenos meteorológicos extremos, unos mejores sistemas de informe acerca de los desastres meteorológicos y al aumento de la población y del valor de los activos expuestos a estos fenómenos.

Descargar la nota informativa de Oxfam: Paralizados por la incercia

Contacto para medios

Sue Rooks, oficial de medios de Oxfam en la cumbre de Ban Ki-moon, +1-917-224-0834 sue.rooks@oxfaminternational.org