Foto: Jeff Deutsch/Oxfam America
Siete meses después de las fuertes lluvias, algunas carreteras siguen anegadas.

Inundaciones en Senegal: salvando vidas 24 horas al día, 7 días a la semana

No es necesaria mucha lluvia para provocar una inundación en Pikine, una ciudad baja a las afueras de la capital de Senegal, Dakar. La capa freática está cerca de la superficie, hay zonas de agua pantanosas, y la ciudad no dispone de sistemas de desagüe adecuados, de modo que cuando llueve mucho, la inundación es inevitable.

Según Abdoulaye N’Dao, electricista retirado, las lluvias e inundaciones de 2010 en Pikine fueron las peores que había vivido. Foto: Jeff Deutsch/Oxfam America

Lamentablemente, eso es justo lo que ocurrió en septiembre y octubre de 2010. Abdoulaye N’Dao, un sociable electricista jubilado de rizos canosos afirma que la inundación de 2010 “fue la más difícil en comparación con las anteriores… había mucha más agua”. Explica que varias habitaciones de su casa estaban llenas de agua que llegaban hasta los tobillos; él y su numerosa familia de 25 personas pasaron días quitando agua de la casa y el patio. “Quizás los cocodrilos y las ranas puedan vivir así”, explica meses después, sentado en su patio, ahora seco, “pero las personas no”.

Las fuertes lluvias de 2010 provocaron graves inundaciones en Pikine por quinto año consecutivo, y marcaron uno de los años más lluviosos en Senegal desde 1971. Dakar registró un total de 50 centímetros, más del doble de la precipitación anual habitual. Oxfam ya trabajaba con una organización en Pikine llamada Eau-Vie-Environnement (Agua-Vida-Entorno, abreviado como EVE), y utilizó 295.000 dólares del fondo “Salvando vidas 24/7” de Oxfam para ayudar a EVE a responder a la catástrofe.

Las necesidades en Pikine eran urgentes: Oxfam y EVE estimaron que 150.000 personas de 3.600 familias resultaron gravemente afectadas, y quedaron totalmente desplazadas o se vieron obligadas a vivir en casas inundadas. Con ayuda de Oxfam, EVE planificó una respuesta contundente que incluía:

  • Una encuesta rápida sobre las áreas más afectadas de Pikine para identificar a las familias más necesitadas: EVE y Oxfam decidieron centrar su ayuda en 2.812 familias (aproximadamente 30.000 personas) mayoritariamente en siete de los 16 distritos de Pikine.
  • Apoyar 116 bombas para retirar el agua de 643 hogares, 7 escuelas y 18 mezquitas:EVE ofreció combustible para las bombas que movieron más de un millón de metros cúbicos de agua, el equivalente a 1.000 millones de litros, suficiente para llenar más de 400 piscinas olímpicas. Para esta tarea fueron necesarios 15.000 litros de combustible. EVE colaboró con las autoridades locales para ayudar a retirar agua de 228 carreteras de Pikine.
  • Eliminar residuos: la basura doméstica y otros residuos suponen un grave peligro para la salud, por lo que EVE contribuyó a retirar 3.000 metros cúbicos de basura.
  • Suministrar arena: con el objetivo de levantar áreas bajas y apuntalar edificios en riesgo de hundimiento, EVE entregó 10 camiones llenos de arena a cada uno de los siete distritos de la ciudad.
  • Promover hábitos higiénicos: EVE distribuyó 2.806 kits de higiene con jabón, lejía, cubos limpios para almacenar agua, mosquiteras y pastillas de purificación de agua. En visitas de seguimiento posteriores, EVE calculó que el 93,8% de los hogares visitados utilizaban métodos adecuados para tratar el agua, y que estas y otras medidas probablemente contribuyeron a reducir los casos de diarrea del 3,12% al 1,48% de los hogares.
  • Soporte económico directo: con fondos de Oxfam, EVE asignó unos 40.000 francos CFA (aproximadamente unos 80 dólares estadounidenses) a más de 1.500 de los hogares más gravemente afectados para que pudieran comprar alimentos, medicinas y ropa.

“Una revolución”

Abdou Diouf, secretario ejecutivo de EVE en su oficina de Pikine. Foto: Jeff Deutsch/Oxfam America

Abdou Diouf, secretario ejecutivo de EVE, afirma que Oxfam no se limitó a ofrecer su ayuda durante la crisis para después desaparecer con el agua de las inundaciones. “Es la primera vez desde que Pikine sufre estas inundaciones que una organización internacional ha intervenido durante la inundación y ha decidido continuar su intervención después de la inundación”, afirmaba en una entrevista en su oficina de Pikina el pasado mes de abril. Diouf afirma que EVE pudo utilizar una pequeña suma residual de una subvención que Oxfam había otorgado para afrontar las inundaciones en 2009 con el fin de prepararse para la temporada de lluvias de 2010. Cuando llegaron las precipitaciones fuertes en 2010, ya disponían de equipos de evaluación voluntarios, preparados para actuar.

Oxfam también apoya el trabajo de EVE para ayudar a los gobiernos locales a presionar con el fin de obtener fondos que puedan utilizar para mejorar los sistemas de desagüe y mantener las bombas funcionando en las áreas de la ciudad permanentemente inundadas.

Diouf también afirma que las transferencias de efectivo supusieron “una revolución en nuestra intervención este año. La gente realmente lo agradeció; venían a la oficina para dar especialmente las gracias a EVE y Oxfam por el dinero recibido”.

Cada destinatario recibió unos 40.000 francos CFA, el equivalente a 85 dólares estadounidenses. Es poco habitual que una organización de asistencia ofrezca dinero en lugar de alimentos, ropa, agua y otras formas de ayuda, pero permite que los afectados por las inundaciones inviertan el dinero en lo que más necesiten, en lugar de usarlo para lo que la organización juzgue más conveniente para ellos.

Assiatou Niang, de 58 años, recibió la suma de 85 dólares en efectivo de EVE, que utilizó para alimentar a su familia numerosa de 30 personas y para reparar su hogar. Foto: Jeff Deutsch/Oxfam America

Cuando Assiatou Niang recibió el dinero, pensó inmediatamente en la comida. “No teníamos comida, así que compré una bolsa de arroz”, afirma. Con 30 personas que alimentar en casa, incluidos sus nueve hijos y los de su hermana herida, el alimento era prioritario. “También me faltaba cemento para reparar la casa, y necesitaba dinero a diario para los gastos de la casa”. Niang tiene 58 años y quedó viuda recientemente. El dinero en efectivo la ayudó a alimentar a su familia y a cubrir otros gastos durante meses.

La distribución de dinero también es eficiente desde el punto de vista económico, opina Isaac Massaga, oficial del programa de Oxfam con sede en Dakar. “Si distribuimos arroz a una comunidad, evitamos que los proveedores locales vendan sus propias existencias”, afirma. “Pero si ayudamos a las personas a acceder a la comida en el mercado local, también ayudamos a los proveedores, lo que a su vez contribuye a mantener el mercado”.

EVE y Oxfam encontraron una cooperativa de crédito que supervisó la distribución de los fondos únicamente entre las personas que hubieran recibido los cupones de EVE según los resultados de sus encuestas sobre hogares. EVE transfirió más de 130.000 dólares a las familias de Pikine.

Más información

El trabajo de Oxfam en Senegal

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