"El maltrato laboral que vivió mi mamá me motivó a ser abogada"

Francis Valdivia, habla sobre la situación de los derechos de las trabajadoras de maquilas, ella conoce muy bien esta realidad porque es abogada del bufete jurídico del Movimiento de Mujeres María Elena Cuadra. Foto: Oxfam
Francis Valdivia, habla sobre la situación de los derechos de las trabajadoras de maquilas, ella conoce muy bien esta realidad porque es abogada del bufete jurídico del Movimiento de Mujeres María Elena Cuadra. Foto: Oxfam

Con mucha seguridad y aplomo, Francis Valdivia, habla sobre la situación de los derechos de las trabajadoras de maquilas, ella conoce muy bien esta realidad porque es abogada del bufete jurídico del Movimiento de Mujeres María Elena Cuadra.

Francis es originaria del municipio de Estelí, conocido como “la capital del tabaco” ya que el mayor rubro de la ciudad se concentra en las fábricas de tabaco. Francis conoce de cerca la realidad que enfrentan las mujeres obreras de las maquilas. Su madre es obrera de una empresa tabacalera, además es promotora voluntaria del Movimiento de Mujeres María Elena Cuadra en Estelí.

Fue así como Francis se involucró en la promoción y defensa de los derechos humanos de las mujeres. Y ésta es la entrevista que le hemos hecho:

 

¿La decisión de estudiar tu carrera estuvo vinculada con las condiciones laborales que ha vivido tu mamá en algún momento? 

Fíjate que sí. Uno de los motivos que yo tuve para estudiar la Licenciatura en Derecho fue porque siempre me vi vinculada con mi mamá. Mi mamá es una mujer jefa de hogar, mujer madre soltera, nunca tuvimos el apoyo por parte de mi papá. Quien asumió siempre su rol de papá y de mamá fue mi mamá, y fue una obrera de la zona franca. Y yo veía las violaciones que le hacían a ella, como los maltratos verbales que pareciera cuento chino de otro país, violencias verbales y ¡vaya cómo la violencia verbal afecta! Yo veía a mi mamá llorando, “mi supervisor me pegó gritos y me trató y me dijo que soy una inútil delante de todo mundo y yo no le pude decir nada”, en un momento cuando mi madre no estaba organizada. Yo vi el cambio en mi mamá una vez que ella se organizó en el Movimiento de Mujeres María Elena Cuadra. Ese fue uno de los motivos. Ver tanto atropello a los derechos humanos, tantas violaciones, ver cómo maltratan a las mujeres, fue uno de los motivos por los cuales yo estudié Derecho y ahora estoy trabajando en la promoción y defensa de los derechos humanos y laborales de las mujeres obreras de las maquilas. 

¿Cuáles son los obstáculos a los que se enfrenta una abogada que defiende derechos de las mujeres?

Ser mujer. Las mujeres somos débiles en este mundo de abogados o de leyes, siempre decimos “abogados”. Recientemente la Corte ya incorporó el término de “abogados y abogadas”, eso es un avance en materia de género, años atrás el título decía “abogado” aunque fueses mujer, eso es un avance dentro del marco jurídico. El Derecho es un mundo igual que las otras materias, es un mundo de hombres, se cree que las mujeres no podemos defender a otras mujeres porque ni nosotras mismas podemos defendernos, este es el panorama de manera externa, nos ven así, no podemos defender porque somos débiles, porque no tenemos el carácter que debe tener un hombre para defender, esos son los mitos y creencias que se tienen de manera externa y lo hemos visto en la experiencia.

Llevo cuatro años litigando y esos para mi han sido obstáculos que han sido vencidos, no han sido limitantes, los he hecho a un lado, se ha hecho camino al andar.

¿Qué retos enfrentas como defensora de derechos de mujeres obreras de las maquilas?

Cuando nosotros representamos casos de las mujeres obreras de las maquilas en primer instancia en la vía administrativa, que es en el Ministerio del Trabajo, nosotros consideramos que el desconocimiento de los derechos de las obreras de las maquilas dan la pauta para que vengan estas empresas monstruos y soliciten la cancelación del contrato de trabajo en base al artículo 48 del código del trabajo. Esto lo hemos analizado, hemos identificado que el problema es el desconocimiento que tienen los trabajadores con respecto a sus derechos laborales. 

¿Qué es lo que pasa?

Si el trabajador se ausenta en las maquilas un día, fue a pasar consulta médica, le dieron reposo por 24 horas pero ese certificado no lo llevaron el mismo día (la ley establece un término de 24 horas para entregar ese comunicado), si no entregaste esa constancia en el término el empleador puede solicitar la cancelación del contrato de trabajo haciendo previa solicitud al área de inspectoría departamental del Ministerio del Trabajo y si está la causa, el Ministerio del Trabajo va a autorizar la cancelación del contrato de trabajo. Desde el punto de vista humano es algo inhumano, es algo desleal, es algo que está pasando. Ese es un obstáculo, la ventaja de esto es que ya sabemos dónde es que tenemos que apuntar y es en capacitar, hay que ponerlo en conocimiento de los trabajadores para que hagan uso de estas herramientas de los derechos que los asiste.

Lo que pretendemos es aportar al enriquecimiento de las mujeres, el empoderamiento de las mujeres, nos falta mucho para llegar a un empoderamiento integral tomando en cuenta el marco en que nos ocupa, las zonas francas, vemos que existen nuevas generaciones de las obreras maquilas, jóvenes entre 16 a 25 años que desconocen sus derechos y están frente a un monstruo en una empresa maquiladora, como lo son el régimen de zonas francas. Estamos apuntando al cambio. Cómo se les puede apoyar a esas obreras a que se las reconozca, que se apropien de las herramientas de derechos que tienen, que las asisten y que las hagan valer

¿Qué te mantiene motivada a hacer este trabajo?

Me mantiene mi ideal, mi creencia en defender los derechos humanos, en que no podemos vivir sumisas o subordinadas, que debe de existir una balanza donde ambas partes deben de estar al mismo nivel. No podemos humillar a nadie y no podemos mirar a nadie hacia abajo, a menos que sea para ayudar a esa persona. 

¿Hay situaciones de violencia laboral que te hayan marcado en tu trabajo con trabajadoras de maquila y con trabajadoras del hogar?

En las dos tengo experiencias que me marcaron. En el área de las obreras hay una situación que me impactó mucho. Una trabajadora obrera de las maquilas fue violada, abusada sexualmente por un jefe, por un superior. Este caso yo lo atendí en diciembre del año pasado, fue canalizado a través de las vías correspondientes: el despacho del vice ministro, se interpuso la formal denuncia en la Comisaría de la Mujer, en Auxilio Judicial. Todo este proceso duró más de seis meses. 

En primera instancia el 30 de enero la Fiscalía había desestimado la acusación, no iban a acusar al tipo por ningún delito porque la Fiscal de Primer Instancia de Tipitapa había expresado que no había mérito para presentar una acusación en contra del tipo aun existiendo un dictamen médico legal donde establecía que la obrera tenía daño psíquico producto de lo que había vivido, eso lo dijo la psicóloga que la atendió del Instituto de Medicina Legal. La trabajadora también proporcionó testigos. Un trabajador ejerciendo sus funciones encontró cuando ella salió llorando y pudo escuchar, un testigo clave, y la Fiscalía de Primer Instancia desestimó la acusación, lo minimizó como si nada. 

A partir de ahí fueron seis meses de trabajo legal para obtener una segunda instancia en la que prosperó el caso y ahora sí lo van a acusar. Este caso me marca mucho porque ella es obrera de la zona franca, tiene una hija y es una situación que vemos como existe violación a los derechos humanos de las trabajadoras. Si esta trabajadora no hubiera estado asesorada o acompañada, se hubiera quedado en el camino. ¿Quién la iba a defender a ella? si los mismos operadores de justicia estaban revictimizándola. Por este motivo, este caso de la zona franca que me ha marcado mucho. 

En materia de asistentes del hogar me marcó el caso de una señora de más de 50 años que se pasó trabajando más de 30 años con su empleador, una familia. Esta señora no estaba inscrita en el régimen de seguridad social, no tenía un salario mínimo como lo establece la Comisión Nacional del Salario Mínimo para una asistente del hogar, no le respetaban su jornada laboral, era una asistente del hogar que dormía en la casa, no le respetaban su horario, pero lo más impactante, que yo lo recuerdo mucho, es la situación en que su empleador la despidió. 

Este caso se hizo público un 23 de diciembre del año pasado, lo denunciamos en los medios de comunicación, en ese momento ya estaba cerrado el Ministerio de Trabajo y los Juzgados. Ese caso se resolvió como en febrero de este año, le pagaron todas sus prestaciones a la señora, su aguinaldo, sus vacaciones, 50% adicional que la ley establece para asistentes de hogar con "dormida adentro". 

Lo impactante es ver cómo se siguen dando estos casos de violación a los derechos humanos. Se supone que la esclavitud ya no existe y sin embargo se siguen haciendo actos propios de una esclavitud, a esa señora ni siquiera le daban para un "acetaminofen", ni estaba inscrita en la Seguridad Social. Terminó muy mal, su estado de salud está muy mal, el daño que tuvo en su mano producto de un hongo y no habérselo atendido a tiempo es algo que ya le queda crónico, complicado, sus manos deformadas, etc. Y estos casos se siguen dando…