Crisis en Gaza

Una clínica móvil presta asistencia sanitaria en algunas de las comunidades más pobres de Gaza. Hoy en día, muchos de esos barrios son demasiado peligrosos como para aventurarse en ellos.
Una clínica móvil presta asistencia sanitaria en algunas de las comunidades más pobres de Gaza. Hoy en día, muchos de esos barrios son demasiado peligrosos como para aventurarse en ellos.

Tras nueve años de bloqueo israelí, 1,8 millones de palestinos y palestinas continúan atrapados en la Franja de Gaza, aislada, en su mayor parte, del mundo exterior. Ayúdanos a continuar trabajando con las comunidades locales. Haz un donativo.

Dos años después del inicio de la guerra en 2014, la situación de muchos de los habitantes de Gaza continúa deteriorándose. El proceso de reconstrucción progresa lentamente, no hay un alto el fuego permanente ni unas negociaciones de paz significativas, y el bloqueo continúa en vigor.

Las necesidades humanitarias siguen siendo enormes. Los daños en Gaza son los peores en décadas y la población civil, ya de por sí vulnerable, se ha visto abocada a una mayor vulnerabilidad.

Más de 100.000 personas (más de la mitad son niños y niñas) han visto cómo sus casas eran destruidas y 75.000 aún se encuentran desplazadas. El 96% del suministro de agua no es seguro y la electricidad está cortada hasta 12 horas al día. Solo se ha podido reconstruir un 9,7% de las casas debido a la restricción a la entrada de materiales de construcción básicos.

El bloqueo impide el comercio con el exterior o los mercados de Cisjordania, así como que la mayor parte de la población pueda abandonar la Franja de Gaza. Los agricultores y pescadores no pueden acceder a sus tierras o al mar y a menudo trabajan bajo la amenaza de los disparos. El bloqueo ha devastado la economía de Gaza. Más del 60% de la juventud está desempleada: la tasa más elevada del mundo.

El conflicto ha dejado graves secuelas psicológicas en más de 300.000 jóvenes, niños y niñas. Muchos han perdido sus hogares o a miembros de su familia y viven constantemente aterrorizados por los continuos bombardeos. Los efectos del conflicto que comenzó en 2014 afectarán a toda una generación.

Oxfam condena todo tipo de violencia contra la población civil. Es necesario urgentemente un alto el fuego permanente y que todas las partes rindan cuentas por las continuas violaciones del derecho humanitario internacional, así como el fin del bloqueo israelí.

El bloqueo de Gaza en cifras

  • El bloqueo, en vigor desde hace nueve años, ha devastado la economía de Gaza. Impide que la gran mayoría de las personas abandone la Franja, así como su acceso a servicios sociales básicos como la educación y la atención sanitaria, y ha separado al pueblo palestino en Gaza de quienes viven en Cisjordania.
  • Más del 43% de los habitantes de la Franja carece de empleo (de los cuales un 60% son jóvenes). Se trata de la mayor tasa de desempleo del mundo. El 80% de las personas requieren ayuda internacional.
  • Muchas industrias clave, como la de la construcción, se han visto privadas de materias esenciales cuya entrada en Gaza está prohibida. De las 23.500 casas que quedaron destruidas debido a los ataques de 2014, tan solo se han reconstruido 4.180.
  • Las exportaciones han caído por debajo del 15% de los niveles previos al bloqueo debido a las fuertes restricciones a la transferencia de productos agrícolas y de otros bienes a los mercados palestinos en Cisjordania.
     

El trabajo de Oxfam en Gaza

Desde Oxfam proporcionamos ayuda a aproximadamente 700.000 personas afectadas por el conflicto y empobrecidas a causa del bloqueo israelí en Gaza. Lo hacemos a través de nuestras organizaciones socias y mediante nuestras iniciativas de acción humanitaria y desarrollo.

Proporcionamos agua potable, reconstruimos los sistemas de suministro de agua dañados y mejoramos los sistemas de saneamiento en gran parte de Gaza.

En colaboración con el Programa Mundial de Alimentos, hemos puesto en marcha un proyecto a través del cual distribuimos vales para comida que garantizan que 71.000 personas tengan alimentos suficientes que comer, además de apoyar la economía local.

Trabajamos con comunidades agrícolas y pesqueras que no pueden acceder a sus medios de vida.

Ayudamos a los productores locales a mejorar la calidad de sus productos y a acceder a los mercados. También ayudamos a la sociedad civil a defender sus derechos.

Hacemos campaña para exigir el fin del bloqueo, seguridad para toda la población civil y una paz duradera.

Actualizado el 30 de mayo de 2016