Crisis en Gaza

Una clínica móvil presta asistencia sanitaria en algunas de las comunidades más pobres de Gaza. Hoy en día, muchos de esos barrios son demasiado peligrosos como para aventurarse en ellos.
Una clínica móvil presta asistencia sanitaria en algunas de las comunidades más pobres de Gaza. Hoy en día, muchos de esos barrios son demasiado peligrosos como para aventurarse en ellos.

Tras ocho años de bloqueo israelí, 1,8 millones de palestinos y palestinas continúan atrapados en la Franja de Gaza, aislada, en su mayor parte, del mundo exterior.

Un año después de la puesta en marcha de la operación "Protective Edge", la vida para muchas personas en Gaza es cada vez más difícil. No se ha reconstruido prácticamente nada, no hay un alto el fuego permanente ni unas negociaciones de paz significativas, y el bloqueo israelí continúa en vigor.

Las necesidades humanitarias siguen siendo enormes. Los daños en Gaza son los peores en décadas y la población civil, ya de por sí vulnerable, se ha visto abocada a una mayor vulnerabilidad.
Más de 100.000 personas (más de la mitad niños y niñas) han visto cómo sus casas eran destruidas y se han visto obligadas a desplazarse. Gran parte el suministro de agua no es seguro y la electricidad está cortada hasta 12 horas al día. La restricción a la entrada de materiales de construcción imposibilita que la reconstrucción de las casas comience.

Mientras, el bloqueo impide el comercio con el exterior o los mercados de Cisjordania, así como que la mayor parte de la población pueda abandonar la Franja de Gaza. Los agricultores y pescadores no pueden acceder a sus tierras o al mar y a menudo trabajan bajo la amenaza de los disparos. El bloqueo ha devastado la economía de Gaza. Más del 60% de la juventud está desempleada: la tasa más elevada del mundo.

El conflicto ha dejado graves secuelas psicológicas en más de 300.000 jóvenes, niños y niñas. Muchos han perdido sus hogares o a miembros de su familia y viven constantemente aterrorizados por los continuos bombardeos. Los efectos del conflicto que comenzó el pasado año afectarán a toda una generación.

Oxfam condena todo tipo de violencia contra la población civil. Es necesario urgentemente un alto el fuego permanente y que todas las partes rindan cuentas por las continuas violaciones del derecho humanitario internacional, así como el fin del bloqueo israelí.

El bloqueo de Gaza

  • El bloqueo, en vigor desde hace ocho años, ha devastado la economía de Gaza, impide que la gran mayoría de las personas abandone la Franja, así como su acceso a servicios sociales básicos como la educación y la atención sanitaria, y ha separado al pueblo palestino en Gaza de quienes viven en Cisjordania.
  • Más del 40% de los habitantes de la Franja carece de empleo (de los cuales un 67% son jóvenes) y el 80% de las personas reciben ayuda internacional.
  • Muchas industrias clave, como la de la construcción, se han visto privadas de materias esenciales cuya entrada en Gaza está prohibida. No se ha reconstruido ninguna de las 19.000 casas que quedaron destruidas debido a los ataques sufridos el pasado año.
  • Recientemente, las exportaciones han caído por debajo del 3% de los niveles previos al bloqueo debido a las fuertes restricciones a la transferencia de productos agrícolas y de otros bienes a los mercados palestinos en Cisjordania.

Qué está haciendo Oxfam en Gaza

A través de nuestras organizaciones socias y mediante nuestras iniciativas de acción humanitaria y desarrollo, desde Oxfam proporcionamos ayuda a aproximadamente 700.000 personas afectadas por el conflicto y empobrecidas a causa del bloqueo israelí en Gaza.

Proporcionamos agua apta para el consumo, reconstruimos los sistemas de suministro de agua dañados y mejoramos los sistemas de saneamiento en gran parte de Gaza.

En colaboración con el Programa Mundial de Alimentos, hemos puesto en marcha un proyecto a través del cual distribuimos vales para comida que garantizan que 60.000 personas tengan alimentos suficientes que comer, además de apoyar la economía local.

Trabajamos con comunidades agrícolas y pesqueras que no pueden acceder a sus medios de vida y proporcionamos apoyo a hospitales y clínicas móviles para que puedan proporcionar asistencia médica primaria.

Ayudamos a los productores locales a mejorar la calidad de sus productos y a acceder a los mercados. También ayudamos a la sociedad civil a defender sus derechos.
Hacemos campaña para exigir el fin del bloqueo israelí, seguridad para toda la población civil y una paz duradera.

Nuestro trabajo en Gaza recibe el apoyo de numerosos donantes entre ellos ECHO, DFID, DEC, Danida, WFP, SIDA, DFATD y los gobiernos de Italia y Bélgica, así como el apoyo de personas que colaboran con nosotros en todo el mundo.

Actualizado el 3 de julio de 2015

 

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