Rompiendo barreras para las refugiadas Rohinyás

Ayesha, refugiada rohinyá, con sus hijas en el refugio del campo de Cox's Bazar en el que viven, en Bangladesh. Crédito: Maruf Hasan/Oxfam
Ayesha, refugiada rohinyá, con sus hijas en el refugio del campo de Cox's Bazar en el que viven, en Bangladesh. Crédito: Maruf Hasan/Oxfam

Desde agosto de 2017, más de 700 000  rohinyás  han huido de Myanmar a Bangladesh en busca de protección y ayuda de emergencia. Aunque ahora se encuentran a salvo de las atrocidades a las que se enfrentaban en Myanmar y reciben asistencia para cubrir sus necesidades básicas (como el acceso a alimentos y agua potable) viven hacinadas en campos improvisados, como el de Cox's Bazar.

Las mujeres rohinyás, las más afectadas

La vida en estos campos es complicada, sobre todo para las mujeres. A pesar de haber logrado cruzar la frontera, muchas de ellas solas junto a sus hijos e hijas, las mujeres y niñas rohinyás se enfrentan a otro tipo de problemas como la inseguridad, la violencia y su limitada movilidad y capacidad de participar e influir en las decisiones que se toman a nivel de la comunidad. 

En Oxfam, estamos proporcionando apoyo a las mujeres y las niñas para que derriben de forma proactiva estas barreras y contribuyan a la creación de un entorno en el que se sientan escuchadas y valoradas. Estos son algunos ejemplos de cómo nuestros programas humanitarios con perspectiva de género están marcando la diferencia para las mujeres y las niñas rohinyás, tanto dentro de estos campos como en las comunidades de acogida.

Cupones para confeccionar ropa

Como la situación en el campo obliga a muchas mujeres (especialmente a las cabezas de familia) a desplazarse fuera de sus "hogares", es importante garantizar que tengan acceso a las prendas de ropa que les ayudan a sentirse seguras y dignas. Tras proporcionar telas multiuso a las mujeres y hombres rohinyás, una encuesta de Oxfam reveló que muchas de estas mujeres carecían de los medios para pagar por la confección de abayas, la prenda tradicional femenina.

Como resultado, Oxfam decidió proporcionar cupones para la confección de ropa a las familias con el fin de cubrir los costes adicionales. El programa utiliza los servicios de proveedores locales, dentro de la misma comunidad de acogida.

Iluminación por energía solar en las comunidades

Una encuesta realizada por Oxfam reveló que la falta de privacidad y el miedo a ser asaltadas contribuye en gran medida a que las mujeres se recluyan en sus refugios. Al preguntarles si se sentían seguras al caminar solas por el campo, el 29% de ellas respondió que no. Entre los hombres, este porcentaje era del 5%. Más de un tercio de las mujeres no sentían que disponían de acceso seguro a los puntos de abastecimiento de agua, a las duchas o a las letrinas.

Además de proporcionar lámparas solares portátiles a las familias, Oxfam ha contribuido al diseño de un programa comunitario de iluminación por energía solar en Cox's Bazar. Esta iniciativa tiene en cuenta todas las medidas de protección necesarias para reducir la sensación de inseguridad que experimentan las mujeres en los campos.

Las mujeres refugiadas participan en el diseño de inodoros más seguros

La falta de letrinas en un campo superpoblado como Cox's Bazar representa un grave problema, especialmente para las mujeres, lo que da lugar a malas prácticas de higiene, al aumento de la inseguridad y a la falta de privacidad, incrementando el riesgo de que se produzcan casos de abuso y acoso sexuales. Cada semana se registran cientos de incidentes de violencia de género.

Además de construir más letrinas e instalaciones para la higiene, Oxfam ha colaborado recientemente con dos estudiantes de arquitectura de las universidades de Edimburgo y de Newcastle en el diseño de inodoros y zonas para el lavado de ropa con la participación de mujeres refugiadas, con el fin de desarrollar instalaciones que garanticen una mayor seguridad y privacidad y que se adapten a las necesidades de estas mujeres.

"Las participantes nos dijeron que para ellas era importante no sentirse observadas al entrar o salir del baño. Queremos hacer que el camino que lleva a los inodoros y las zonas de lavado sea más discreto y ofrezca mayor privacidad, para que las mujeres se sientan más cómodas a la hora de acceder a estas instalaciones", afirma Freya Emerson, una de las arquitectas. Ya se han construido algunos de los diseños piloto.

Ayudamos a impulsar el liderazgo femenino en los campos

Todas las evaluaciones de Oxfam evidencian que la toma de decisiones en las comunidades de los campos la lleva a cabo una minoría masculina. No obstante, los roles tradicionales de las mujeres como cuidadoras y proveedoras de sustento hacen que estén en la posición adecuada para asesorar en cuestiones de saneamiento, abastecimiento de agua, alimentación y servicios sanitarios. 

Oxfam está organizando  la creación de grupos de mujeres y espacios abiertos a las mujeres en los campos con el fin de crear más oportunidades para que compartan sus experiencias, se presten apoyo mutuamente y participen e influyan en la toma de decisiones.

Además, como parte de nuestra respuesta humanitaria, también estamos trabajando con comunidades y organizaciones locales para abordar a través de grupos de mujeres y representaciones musicales cuestiones más amplias como el matrimonio precoz, la violencia de género y los roles tradicionales de hombres y mujeres.  

Apoya a las familias rohinyás refugiadas en Bangladesh

Gracias a la generosidad del público, ya hemos proporcionado asistencia vital a través de alimentos y agua potable a al menos 266 000 personas, y tenemos previsto alcanzar las 300 000.