Siempre te culpan a ti, te señalan

Manifestación por la visibilización de los efectos de la guerra en la vida de las mujeres en Colombia. Foto: Santiago Aguirre
Manifestación por la visibilización de los efectos de la guerra en la vida de las mujeres en Colombia. Foto: Santiago Aguirre

Estela es una lideresa afrocolombiana que lucha por los derechos de las mujeres víctimas de la violencia en el contexto del conflicto armado en Colombia.

La violencia y la discriminación forman parte de su vida. Hace más de 25 años, cuando tenía 32 años, fue violada junto a una compañera por un grupo paramilitar como represalia por su trabajo para montar un sindicato de mujeres en la región de Antioquía, donde vivía. Los dos amigos que las acompañaban fueron secuestrados y nunca más aparecieron.

Su caso no es un hecho aislado. Las violaciones han sido consideradas un arma de guerra durante todo el conflicto colombiano. Oxfam estima que entre 2001 y 2009, un promedio de seis mujeres, cada hora, han sido víctimas directas de este tipo de violencia.  

Estela fue amenazada y se vio obligada a desplazarse con sus cuatro hijos, dos varones y dos mujeres, a Cartagena. Sin recursos, tuvo que prostituirse en un bar para sacar adelante a su familia. Allí también fue golpeada, maltratada y vivió decenas de situaciones de discriminación por ser negra, pobre y desplazada.

Al poco tiempo, Estela pierde a dos de sus hijos por hechos violentos y hace un intento de regresar a su lugar de origen. Pero los paramilitares acaban asesinando a varios miembros de su familia y la situación la obliga a regresar a Cartagena.

Salir adelante

No fue hasta el 2014 cuando su vida empezó a cambiar. Estela conoció la Corporación Mujer Sigue Mis Pasos y, además de recibir apoyo para superar su trauma, compartió su historia de violencia sexual a otras mujeres para que también pudieran hablar.

“Nosotras estamos trabajando en colegios visibilizando la existencia del abuso sexual, la violencia contra las mujeres. Hemos conseguido dar a entender que la guerra no es la única que propicia la violencia sexual, eso viene de muy atrás, de los padres, primos, profesores y vecinos”.

Luchar por justicia

La culpabilización de las víctimas aún es un problema en Colombia. “Cuando van a denunciar, los funcionarios les dicen ‘tú misma te lo buscaste, es por andar en mini falda, por andar tarde en la noche’. Siempre te culpan a ti, te señalan. Trabajar en grupo nos protege”.

Estela organiza jornadas colectivas con la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía y otros organismos para sensibilizar mujeres e instituciones públicas sobre la necesidad de exigir derechos, justicia y reparación para las víctimas.

“El mensaje que yo quiero dejar a las mujeres víctimas de violencia sexual, de maltrato, es que no se queden frustradas, que hagan algo, que denuncien, porque cuando tú vives un hecho que duras tanto tiempo con él, eso es lo que te lastima”.

Ella ha tardado, pero ha sabido decir Basta.

Nota: El nombre real de "Estela" ha sido cambiado en este artículo para proteger su seguridad.

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¿Sabías que al menos una de cada tres mujeres (35%) experimentará algún tipo de violencia a lo largo de su vida? Esto equivale a más de 1.000 millones de mujeres en todo el mundo.

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