Haití

Primo Meritee, de 62 años, vive en Ti Sous con sus cuatro hijos y sus tres nietos. "Me alegra cuando llueve porque puedo recoger agua para lavar y cocinar. Cuando no llueve, tenemos que pagar por el agua". Fotografía: Vincent Tremeau / Oxfam

Haití es el tercer país más grande del Caribe y el más poblado de la región, con más de 10 millones de habitantes aproximadamente. También es una de las sociedades más desiguales del mundo. Los orígenes de la mayor parte de la población están marcados por la esclavitud. La pobreza en Haití continúa caracterizándose en gran medida por las extremas desigualdades sociales, la exclusión de los procesos de toma de decisiones y del poder, y una creciente vulnerabilidad ante los desastres y los conflictos inherentes a la inestabilidad sociopolítica sistémica. 

Además de todo esto, a menudo el país se ve azotado por tormentas tropicales, ciclones, inundaciones, fuertes vientos, terremotos y epidemias. 

Oxfam en Haití

Oxfam trabaja en Haití desde 1978. Tras la respuesta humanitaria inicial al devastador terremoto de 2010, desde Oxfam hemos centrado nuestros programas en la reconstrucción y el crecimiento en las áreas urbanas, suburbanas y rurales, haciendo especial hincapié en la transición de la labor centrada en las necesidades humanitarias a la centrada en impulsar el desarrollo a largo plazo. 

En todo nuestro trabajo en Haití, tratamos de integrar en nuestros programas de desarrollo y acción humanitaria estrategias para la reducción de los riesgos y contra el cambio climático con el objetivo de influir en los actores internacionales, nacionales y locales, fomentar los mecanismos de coordinación entre organizaciones y apoyar la implementación de políticas y prácticas nacionales para la reducción del riesgo de desastres y la adaptación a los efectos del cambio climático.

Nuestras prioridades

Los afiliados de Oxfam trabajan juntos en Haití para lograr un país más igualitario e inclusivo, y libre de toda forma de violencia donde las mujeres, los hombres y los jóvenes puedan disfrutar de oportunidades económicas y donde la población esté protegida ante las adversidades sociales y económicas y los desastres naturales y los causados por la acción humana. 

Trabajamos junto a nuestras organizaciones socias para:

  • Fortalecer el estado de derecho trabajando con mujeres empoderadas, jóvenes y pequeños agricultores en el ámbito de la ciudadanía activa, la gobernanza transparente y el acceso igualitario a programas e iniciativas tanto a nivel local como nacional. 
  • Incrementar la resiliencia de grupos extremadamente vulnerables y excluidos, especialmente las mujeres y las niñas en las áreas urbanas y rurales, a través de un enfoque multisectorial que incluye programas sólidos sobre el sistema alimentario, la gestión de riesgos y la protección social y, de forma simultánea, defendiendo el acceso sostenible a recursos naturales y medioambientales a nivel local, nacional y binacional.
  • Contribuir a la recuperación de la soberanía nacional, principalmente afrontando la dependencia y la falta de diversidad inherente a los sistemas alimentarios y económicos con el objetivo de reducir las persistentes y sistemáticas desigualdades que generan.
  • Evaluar las políticas y prácticas mineras y vinculando esta labor a estrategias de reducción de la pobreza.