Tailandia

Noograi Snagsri now spends less time working in her fields thanks to the new integrated farming system where water is piped directly into the fields. Photo credit: Mongkhonsawat Luengvorapant/ Oxfam

Desde 1932, Tailandia es una monarquía constitucional democrática, en la que el primer ministro es el jefe de Gobierno. Sin embargo, desde 2005 el país se encuentra sumido en una gran agitación política y se han producido varios golpes de Estado. La vida política se caracteriza por la pugna entre las viejas y las nuevas élites, los burócratas y el Ejército. Tailandia se enfrenta a graves desafíos políticos y sociales que deben ser abordados, principalmente la pobreza y la desigualdad.

El desarrollo económico y la industrialización han transformado las estructuras económicas y sociales de Tailandia, afectando significativamente a los medios de vida de las zonas rurales, tanto de forma positiva como negativa. Al mismo tiempo, la brecha entre la población rural y la urbana ha ido en aumento conforme las inversiones públicas beneficiaban principalmente a las áreas urbanas, especialmente en materia educación.

Nuestro trabajo

Oxfam trabaja en Tailandia desde 2001 a través de organizaciones socias, tanto a nivel local como nacional, para construir un entorno que favorezca una producción de alimentos sostenible y la seguridad de ingresos, promoviendo, entre otras cosas, una reforma agrícola, cambios en la gestión de los recursos forestales y costeros, y medidas de adaptación al cambio climático.

En el pasado, los programas de Oxfam se centraban en cuestiones predominantes como la construcción de la paz en el sur del país, los derechos sobre la tierra en el norte y la gestión de los recursos naturales por parte de las comunidades tanto en el norte como en las zonas costeras del sur. Este enfoque era necesario para impulsar la colaboración entre organizaciones de la sociedad civil y el sector privado.

Actualmente estamos ampliando nuestra labor a nivel nacional, conectándola con nuestro trabajo a nivel regional e internacional, para lograr cambios en políticas nacionales apoyados en logros programáticos resultado de la colaboración con el sector privado y organizaciones socias estratégicas. Asimismo, estamos ampliando nuestra base de partes interesadas para incluir a otros actores sociales.

Nuestras prioridades

A largo plazo, nuestro objetivo es lograr una sociedad en la que las mujeres y los hombres vivan libres de desigualdad y pobreza.

Nuestra meta es promover, dar apoyo y empoderar a una red cívica formada por productores rurales, ciudadanos y ciudadanas de clase media urbana, y miembros y líderes comunitarios y de movimientos de mujeres que trabajan bajo los principios de la igualdad de derechos para influenciar de forma activa e innovadora las elecciones de los consumidores, mejorar las economías comunitarias, facilitar el desarrollo sostenible y promover la paz.

Trabajamos en colaboración con organizaciones socias clave para empoderar a mujeres y hombres en situación de exclusión con el fin de acabar con la pobreza y lograr una sociedad más igualitaria y sostenible que promueva vínculos positivos entre los ámbitos rural y urbano facilitando una distribución equitativa de los recursos naturales, sistemas alimentarios sostenibles y la defensa de la justicia de género.

Entre nuestra labor se incluye:

  • el desarrollo de comunidades modelo que proporcionen evidencias y contribuyan a impulsar un cambio;
  • fortalecer a organizaciones y redes comunitarias para incrementar y ampliar la influencia a nivel local;
  • brindar apoyo a organizaciones y redes comunitarias para que puedan influir a nivel nacional en el Gobierno, en organizaciones públicas y en el sector privado;
  • desarrollar la labor investigadora de Oxfam mediante instituciones de investigación nacionales para apoyar nuestra labor de incidencia y a nivel político.