Crisis en Siria

Aida, de 10 años y oriunda de Homs, vive ahora en un asentamiento informal para refugiados sirios cerca de la ciudad de Zahle, en el valle de Bekaa, Líbano.
Aida, de 10 años y oriunda de Homs, vive ahora en un asentamiento informal para refugiados sirios cerca de la ciudad de Zahle, en el valle de Bekaa, Líbano.

Lejos de vislumbrarse el final del conflicto, centenares de miles de personas viven en condiciones desesperadas en Siria. A día de hoy, la mitad de los 22 millones de habitantes que tenía el país antes de la guerra ha huido de sus casas y más de 13 millones de personas necesitan ayuda urgente.

El sufrimiento provocado por estos siete años de guerra civil es sobrecogedor. Desde Oxfam estamos ayudando a las personas más afectadas por esta crisis en Siria, el Líbano y Jordania, y hemos empezado nuevos programas en Grecia, Italia, Serbia y Macedonia.

La magnitud de la crisis

Desde su comienzo en marzo de 2011, el conflicto se ha cobrado al menos 400.000 vidas. Actualmente, la situación en el país es dramática: más de 13 millones de personas necesitan desesperadamente ayuda humanitaria, entre ellas casi 400.000 atrapadas en zonas sitiadas como Guta Oriental.

Más de la mitad de la población, casi 12 millones de personas, ha huido de sus hogares (muchas de ellas en varias ocasiones). El conflicto de Siria continúa siendo la mayor crisis de refugiados a nivel mundial, con más de 5,6 millones de personas refugiadas viviendo en países vecinos como Jordania, Turquía y el Líbano, la mayoría en condiciones de extrema pobreza.

Desde Oxfam estamos proporcionando ayuda a más de dos millones de personas en Siria, el Líbano y Jordania suministrándoles agua apta para el consumo, saneamiento y ayuda alimentaria, así como ayudando a muchos refugiados a conseguir un medio de vida y protegiéndoles frente a la violencia y los abusos.

Nuestro trabajo en Jordania y el Líbano

Suministramos ayuda humanitaria a las personas refugiadas garantizándoles el acceso a agua potable y dinero en efectivo. También les proporcionamos información sobre sus derechos humanos y legales y sobre mejores oportunidades de empleo, y les derivamos a los servicios jurídicos, sanitarios y de apoyo pertinentes.

Desde Oxfam hemos construido bloques de letrinas y duchas en los campos de refugiados, asentamientos informales y en las rutas que utilizan las personas para huir de Siria a través del desierto. También hemos instalado sistemas de distribución de agua a través de tuberías en el campo de refugiados de Za’atari y en las comunidades de acogida en el Valle de la Bekaa en el Líbano.

Un voluntario de Oxfam inspecciona el agua de un camión cisterna antes de ser bombeada a un depósito en Herjalleh, una comunidad de 30.000 personas al sur de Damasco en la que la mitad de la población son personas desplazadas de otras zonas de Siria. Fotografía: Dania Kareh/Oxfam

Nuestro trabajo dentro de Siria

Desde Oxfam hemos centrado nuestro trabajo en rehabilitar las infraestructuras para el suministro de agua, reparando pozos y proporcionando fuentes alternativas de electricidad para el funcionamiento de las estaciones de bombeo de agua durante los constantes cortes de electricidad.

Hemos proporcionado agua apta para el consumo a 1,5 millones de personas en 10 provincias y estamos trabajado para promover la salud pública, la gestión de residuos sólidos y los medios de vida.

También estamos distribuyendo kits de higiene, botellas de agua, mantas y alfombras. También hemos comenzado a trabajar con una ONG local en Deir-Ez-Zor para distribuir pan y ropa de abrigo.

Movilizándonos para encontrar una solución política al conflicto

Proporcionar apoyo a los millones de personas afectadas por este devastador conflicto es esencial, pero no es suficiente. Desde el comienzo de esta crisis, hemos hecho campaña y realizado labores de incidencia política en pro de una solución política, sostenible e inclusiva al conflicto.

La continua violencia, el derramamiento de sangre y el sufrimiento en el que vive sumido el país demuestran el fracaso catastrófico de la comunidad internacional. Por ello, continuamos insistiendo en que se ponga fin al conflicto y que todas las partes implicadas detengan toda transferencia de armas y garanticen el acceso humanitario, ya sea en Siria como en los países vecinos.